Un informe de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) revela que Transbank bajó del 50% de participación de mercado tras la irrupción de nuevos actores como Getnet y Mercado Pago. La implementación del «modelo de cuatro partes» transformó el sistema, aunque los grandes comercios aún enfrentan desafíos tecnológicos para abrirse del todo a la competencia.
¿Cuándo fue la última vez que pagaste en efectivo? En Chile, sacar la tarjeta, el celular o el reloj para pagar es parte del paisaje diario. Sin embargo, detrás de ese simple «bip» del lector hay una transformación histórica: Transbank, la compañía que históricamente lideró los pagos con tarjeta en el país, hoy procesa menos de la mitad de las transacciones.
De acuerdo con un reciente informe de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) de Chile —emitido en el marco de la aprobación de la compra de Klap por parte de Banco Itaú—, el ecosistema de pagos en Chile consolidó un giro definitivo hacia la diversificación entre 2023 y 2025.
Este cambio se debe principalmente a la consolidación del «modelo de cuatro partes». Anteriormente, un solo actor se encargaba de todo el proceso de pago. Hoy, el sistema se divide en cuatro: el cliente, el banco que emite la tarjeta, el comercio y el adquirente (la empresa dueña de la maquinita de pago). Esta división abrió la puerta a que nuevos competidores entraran a ofrecer sus servicios.
La radiografía del mercado actual
El análisis de la FNE detalla que la pérdida de terreno de la marca principal ha sido acelerada en las compras presenciales (los comercios físicos):
- Transbank: Pasó de tener una cuota de entre el 70% y 80% en 2023, a un rango de entre el 40% y 50% en 2025.
- Getnet (Santander): Se consolidó en el segundo lugar, alcanzando una cuota de entre el 20% y 30%.
- Mercado Pago: Logró posicionarse con fuerza, obteniendo entre el 10% y 20% del mercado físico.
«Ver que el actor principal hoy opera bajo el umbral del 50% es una gran noticia para el país. No habla de una debilidad de Transbank, sino del dinamismo y la innovación que se genera cuando hay competencia real», explica Ricardo Blümel, experto en medios de pago y gerente del área en Vigatec.
El cuello de botella en los grandes comercios
A pesar de que esta «revolución de las maquinitas» ya es evidente en el almacén de barrio, la cafetería de especialidad o las pymes, las grandes cadenas (como supermercados, farmacias o multitiendas) avanzan a otro ritmo.
Esto ocurre porque integrar los complejos sistemas de cajas y de inventario de un gran comercio con un nuevo operador de pago requiere integraciones tecnológicas muy complejas y costosas. Para estos comercios, la continuidad operativa es crítica: si el sistema se cae por unos minutos durante un cambio de operador, las pérdidas financieras son millonarias. Por seguridad, la gran mayoría prefiere no arriesgarse y mantener su proveedor de siempre.
Tecnología para destrabar la competencia
Para que los beneficios de esta apertura beneficien también al retail masivo, el mercado tecnológico ha tenido que innovar a través de plataformas integradoras, conocidas como gateways o ruteadores inteligentes de transacciones.
«La tarea pendiente hoy está en los grandes comercios presenciales, que es donde se concentra el mayor volumen de transacciones del país. Para que ellos puedan abrirse a la competencia de manera segura, necesitan herramientas que actúen como un puente inteligente», señala Blümel.
En esta línea, soluciones de integración como Neutonomy irrumpen en el mercado chileno. Estas plataformas permiten que un gran comercio se conecte a múltiples operadores de pago de forma simultánea. Si un operador sufre una caída de señal, el sistema redirige la transacción a otro competidor en milisegundos, garantizando que la venta no se pierda.
Este avance no solo asegura que las cajas sigan funcionando, sino que permite a los grandes comercios negociar mejores comisiones con distintos operadores, un beneficio que, a largo plazo, termina impactando positivamente en la experiencia y los costos del consumidor final.




