Estas últimas sesiones han mostrado una coyuntura de gran complejidad marcada por tensiones geopolíticas en Oriente Medio, calibraciones monetarias y selectividad tecnológica. En Estados Unidos, con un índice de Miedo y Codicia en 38 la probabilidad de subidas de tipos de la Fed en 2026 se sitúa en 55% y el índice líder real cayó un -0,2%. Las tensiones con Irán escalaron tras nueve noches de ataques y 17 soldados estadounidenses muertos (más dos recientes en Jordania), mientras Irán anuló el acuerdo provisional y suspendió su memorando, respondiendo Trump con indiferencia y advertencias de que Irán pagará por cada vida militar. Aunque mediadores propusieron un alto el fuego de 10 días para reactivar el acuerdo y el petróleo cayó temporalmente un -3% tras señales de negociación, las reservas estratégicas estadounidenses cayeron a mínimos de 1983 (311,4 millones de barriles) y la gasolina superó los 4 dólares por galón. En Wall Street, el mercado accionario registra su segunda valoración más alta desde finales del siglo XIX, con una volatilidad en semiconductores 5 veces superior a la del S&P 500 y un desapalancamiento masivo de 63.000 millones de dólares en ETFs apalancados. Analistas advierten sobre riesgos en la inteligencia artificial, mientras la temporada de resultados muestra un sorpresivo incremento en el EPS del S&P 500 al 24,7%, impulsado por un salto histórico en el sector financiero.
En el sector corporativo, BlackRock lidera una financiación de 12.000 millones de dólares para centros de metadatos en Texas asociados a Meta. Google presentó un nuevo chip de IA eficiente y Microsoft desplegó procesadores AMD Instinct y EPYC, mientras Alibaba lanzó Qwen3.8 Max con 2,4 billones de parámetros rivalizando con los sistemas más avanzados. En contraste, los centros de datos de Oracle enfrentan sobrecostos multimillonarios. En Europa, el Reino Unido nombró a Andy Burnham como su séptimo primer ministro en una década, quien prometió disciplina fiscal, apoyo inalterable a Ucrania y un nuevo modelo económico, contando con John Healey como Canciller de Hacienda y la disposición de China para reforzar lazos. En Francia, el ministro Barrot denunció la intimidación a diplomáticos por seguridad iraní. Los márgenes de refino de diésel en Europa alcanzaron máximos históricos de 79,95 dólares por barril ante el cierre del 55% de la capacidad de refino rusa, mientras en Alemania los precios de producción se desaceleraron al 1,8% interanual con una caída del 4,5% en alimentos. En Asia, la CSRC china y conglomerados estatales destinaron 60.000 millones de yuanes para estabilizar las acciones A mediante compras coordinadas, y en Oriente Medio se anunció la reanudación de exportaciones de petróleo desde Yemen respaldadas por Arabia Saudí.
Podríamos esperar una continuidad lateral con sesgo defensivo en los mercados globales. La prima de riesgo en el sector energético se mantendrá elevada debido a la persistencia de las tensiones en el Estrecho de Ormuz, mientras que los reportes de resultados trimestrales de empresas clave como Tesla, Alphabet e Intel definirán el rumbo a corto plazo del S&P 500 y el apetito por el riesgo institucional.
De prosperar de manera efectiva la propuesta de alto al fuego de 10 días y concretarse la reanudación de las exportaciones petroleras desde Yemen, se produciría un alivio inmediato en los costes energéticos y en las cadenas de suministro. Esto permitiría un rebote técnico robusto en la renta variable, respaldado por la solidez generalizada de los beneficios corporativos reportados en la primera semana de la temporada.
Un shock inflacionario sostenido por la escasez de crudo y una postura aún más restrictiva por parte de la Reserva Federal podría desencadenar un proceso de desapalancamiento forzoso en los mercados de derivados y en el sector tecnológico, provocando una masiva huida de capitales hacia activos refugio y una fuerte presión bajista sobre las valoraciones bursátiles internacionales.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group




