- La continuidad operativa se consolida como una prioridad estratégica frente al crecimiento de las amenazas digitales.
La creciente dependencia de plataformas digitales, servicios cloud y aplicaciones críticas está obligando a las empresas peruanas a replantear cómo protegen su información y aseguran la continuidad de sus operaciones. Hoy, la conversación ya no pasa únicamente por tener respaldos, sino por garantizar que los datos puedan recuperarse rápidamente ante cualquier incidente.
El desafío se vuelve especialmente crítico en sectores como banca, retail, salud, minería y telecomunicaciones, donde una interrupción tecnológica puede afectar ingresos, experiencia del cliente y reputación corporativa en cuestión de minutos. Según el informe Cost of a Data Breach 2024 de IBM, el costo promedio global de una filtración de datos alcanzó los US$ 4.88 millones, el nivel más alto registrado hasta la fecha.
En Perú, además, el avance de la digitalización incrementa la exposición frente a amenazas. Según el estudio Panorama de Amenazas 2025 de Kaspersky, Perú se mantiene entre los países latinoamericanos con mayor cantidad de intentos de ciberataques y amenazas digitales dirigidas a empresas y usuarios corporativos. A ello se suma que, de acuerdo con cifras de EY, más del 70% de las organizaciones en la región priorizará inversiones en transformación digital durante los próximos años, aumentando así la exposición y dependencia tecnológica.
Para Enrique Solari, Director de Desarrollo de Negocios de DIMA, muchas empresas todavía mantienen una visión limitada sobre la protección de datos. “Tener respaldos no significa necesariamente estar preparados. El verdadero reto es asegurar que la información pueda recuperarse rápidamente y que la operación continúe funcionando incluso frente a un incidente crítico”, explica.
En este contexto, soluciones como Veeam están ganando relevancia dentro de las estrategias empresariales de continuidad operativa. La plataforma permite automatizar respaldos, proteger entornos físicos, virtuales y multicloud, además de acelerar la recuperación de datos y aplicaciones críticas desde una administración centralizada. “La resiliencia digital exige visibilidad completa de la información, monitoreo constante y capacidad de recuperación inmediata. Hoy las empresas necesitan reducir al mínimo los tiempos muertos porque cualquier interrupción impacta directamente en la productividad e ingresos”, explica el experto de DIMA.
Uno de los principales desafíos para las organizaciones es la complejidad tecnológica. Muchas operan simultáneamente en centros de datos propios, nube pública, aplicaciones SaaS y entornos híbridos, lo que incrementa el riesgo de pérdida de información o fallas operativas si no existe una estrategia integral de protección.
Frente a ello, Veeam permite centralizar la gestión de respaldos y recuperación sobre diferentes plataformas, ayudando a las empresas a mejorar disponibilidad, automatizar procesos y fortalecer su capacidad de respuesta ante ataques ransomware, errores humanos o caídas de infraestructura. «Hoy la pregunta ya no es si una empresa sufrirá un incidente, sino qué tan preparada está para recuperarse rápidamente y seguir operando sin afectar a sus clientes», concluye Enrique Solari.




