El crecimiento del turismo MICE confirma la revitalización del encuentro presencial para el intercambio profesional y el desarrollo de negocios.
El turismo MICE (Meetings, Incentives, Conferences & Exhibitions) atraviesa un nuevo auge a nivel global. Empresas, asociaciones y organizaciones volvieron a apostar por el encuentro presencial, y la revalorización del networking cara a cara impulsó el crecimiento del turismo de reuniones en todo el mundo.
Durante los últimos años, América Latina ganó protagonismo en la escena global de congresos y conferencias. La mejora en la infraestructura, la expansión de la conectividad aérea y la profesionalización del sector permitieron que varios países de la región se consolidaran como destinos competitivos para la organización de este tipo de eventos. En este contexto, Argentina, Brasil, México, Colombia y Chile se ubican entre los principales destinos MICE del continente, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se posiciona como el principal hub latinoamericano para congresos y convenciones.
Según la International Congress and Convention Association (ICCA), la capital argentina fue la ciudad de la región que más eventos homologados recibió, con un total de 91, lo que además la ubica en el puesto 20 a nivel mundial. La ciudad encabeza el ranking regional de la entidad desde hace 15 años consecutivos, por encima de otros destinos relevantes como Montreal, Lima, Ciudad de México y São Paulo, y fue la única ciudad latinoamericana en ubicarse dentro de las 20 primeras posiciones del ranking mundial.
“Los rankings internacionales son prueba de que Buenos Aires es un verdadero hub regional para la realización de congresos, ferias sectoriales y convenciones corporativas”, afirmó Karina Perticone, directora ejecutiva de Visit Buenos Aires. “Gracias al destacable esfuerzo de los prestadores turísticos para ampliar la oferta de atractivos y mejorar la infraestructura, la ciudad demostró contar con la capacidad para atraer eventos de múltiples disciplinas, culturas e idiomas», concluyó.
Este posicionamiento responde a una combinación de factores: Buenos Aires cuenta con infraestructura especializada para la realización de congresos y convenciones, como el Centro de Convenciones, el Golden Center y el predio de La Rural. A esto se le suma una amplia oferta hotelera capaz de alojar a miles de visitantes provenientes de distintos países.
La conectividad aérea también resulta determinante. Según el portal especializado Aviaciónline, Buenos Aires mantiene más de 6.000 vuelos mensuales con ciudades de América Latina, lo que la convierte en una de las principales puertas de entrada a la región gracias a la operación de sus dos aeropuertos internacionales.
Otro de los grandes beneficios del turismo MICE es su impacto económico. El gasto asociado a este tipo de visitantes suele ser significativamente superior al del turista tradicional, ya que incluye hoteles de categoría, gastronomía de alto nivel, transporte especializado y actividades culturales. De forma estimativa, un viajero de este segmento puede llegar a invertir hasta cuatro veces más que un turista convencional, por lo que el turismo de reuniones es considerado un motor clave para la economía de las grandes ciudades.
En el caso de Buenos Aires, según el Buenos Aires Convention & Visitors Bureau, la ciudad llegó a albergar más de 1.000 eventos por año, con la movilización de alrededor de tres millones de asistentes. Este flujo dinamiza múltiples sectores de la economía urbana, entre ellos la hotelería, la gastronomía, el transporte, la producción de eventos y los servicios turísticos. Si se consideran tanto el gasto directo de los visitantes como los servicios vinculados a la organización de los eventos, como logística, catering o alquiler de espacios, el impacto económico total del turismo de reuniones podría alcanzar los 2.500 millones de dólares.
El perfil del visitante MICE presenta características distintivas respecto del resto de los viajeros. Según el portal especializado Ladevi, se trata de profesionales, expertos y empresarios que suelen extender su estadía laboral para realizar actividades culturales o recreativas. Los datos indican que su permanencia promedio ronda las cinco noches y que suelen alojarse en hoteles de alta categoría.
En este sentido, el viaje del turista de reuniones no se limita únicamente al congreso o conferencia que justifica su visita. Muchos aprovechan la estadía para conocer la oferta cultural de Buenos Aires, que incluye museos, galerías de arte, circuitos arquitectónicos, espectáculos de folclore, bares, restaurantes y cafés emblemáticos.
El crecimiento del turismo MICE confirma la revitalización del encuentro presencial para el intercambio profesional y el desarrollo de negocios. Las ciudades que logren combinar infraestructura, conectividad y una oferta cultural atractiva tendrán mayores posibilidades de consolidarse como sedes de congresos y convenciones internacionales. Gracias a estas condiciones, Buenos Aires reafirma su liderazgo regional y se consolida como uno de los principales destinos de turismo de reuniones.




