Velarde inicia su quinto mandato con la inflación sobre el rango meta y nuevos riesgos para la economía peruana.
La continuidad de Julio Velarde al frente del Banco Central de Reserva del Perú, BCRP, para el periodo 2026 2031 ya es oficial. Con ello, el economista inicia su quinto mandato consecutivo al frente de la institución, a la que llegó en 2006 durante el segundo gobierno de Alan García.
Su permanencia ocurre en un escenario distinto al de sus anteriores periodos. La inflación se encuentra por encima del rango meta del BCRP, establecido entre 1% y 3%, mientras que las expectativas de inflación a 12 meses también han superado ese límite. A esto se suman riesgos vinculados al precio del petróleo, las tensiones geopolíticas y la posibilidad de un nuevo episodio de El Niño.
El principal desafío para Velarde será acompañar la recuperación económica sin permitir que las presiones sobre los precios se vuelvan persistentes. La estabilidad monetaria vuelve así al centro de la agenda del BCRP en el inicio de su nuevo mandato.
Julio Velarde y la expectativa de recuperación económica
La posibilidad de continuar al frente del BCRP ya había sido comentada por Velarde en junio, antes de que se oficializara su ratificación. En aquella oportunidad, reconoció que los últimos cinco años habían sido complicados para el crecimiento económico del país debido, entre otros factores, a la inestabilidad y a un manejo macroeconómico que, según señaló, no había tenido el mejor desempeño.
El economista también había planteado que una mejora de las condiciones económicas podía representar un incentivo para permanecer en el cargo. Con su continuidad confirmada, esa recuperación deberá desarrollarse en paralelo con el desafío de mantener la estabilidad de precios.
Inflación supera el rango meta
El problema más inmediato para el BCRP es la evolución de la inflación. En su último Reporte de Inflación publicado en junio, el organismo proyectó que los precios cerrarían 2026 con un avance de 3,8%, para luego retornar al 2% en 2027.
La proyección incorporó mayores riesgos asociados a choques de oferta, tanto internos como externos. Entre ellos se encuentran la emergencia generada por la rotura de una tubería de gas natural y el impacto de las tensiones en Medio Oriente sobre el precio internacional del petróleo.
La inflación interanual pasó de 2,21% en febrero a 3,91% en mayo y alcanzó 4% en junio. En julio volvió a aumentar hasta 4,1%, mientras que la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, llegó a 4,6%.
Una parte importante de esta presión responde a choques de oferta. El incremento de determinados costos termina trasladándose a los precios que enfrentan consumidores y empresas.
El combustible es uno de los principales canales. Aunque los precios de los combustibles para vehículos disminuyeron 4,1% en julio frente a junio, todavía acumulaban un incremento de 17,8% en los últimos 12 meses. El transporte, por su parte, registraba un aumento interanual de 18%.
El impacto no se limita al precio que pagan los consumidores al llenar el tanque. Un mayor costo de los combustibles también encarece el transporte de personas y mercancías y puede generar presiones adicionales sobre otros bienes y servicios.
Expectativas de inflación también ponen presión
El comportamiento de las expectativas será otro indicador clave para la gestión de Velarde. En mayo, las expectativas de inflación a 12 meses se ubicaban en 2,89%, pero en julio aumentaron hasta 3,01%, ligeramente por encima del límite superior del rango meta.
La diferencia es relevante para la política monetaria. Un incremento temporal provocado por un choque externo puede revertirse cuando desaparece el factor que lo originó. Sin embargo, si empresas, hogares y mercados comienzan a anticipar aumentos de precios persistentemente elevados, el proceso puede adquirir mayor inercia.
Las encuestas del BCRP mostraban en mayo distintas previsiones para el cierre de 2026. El sistema financiero esperaba una inflación de 2,95%, las empresas no financieras proyectaban 2,80% y los analistas económicos estimaban 3,50%.
La posterior evolución de los precios llevó las expectativas a 12 meses hasta el 3,01%, superando ligeramente el techo del rango establecido por el Banco Central.
Tasa de referencia se mantiene en 4,25%
Velarde inicia este nuevo periodo con una tasa de interés de referencia de 4,25%. El Directorio del BCRP mantiene este nivel desde septiembre de 2025 y en agosto volvió a decidir su continuidad, acumulando 12 meses consecutivos sin modificaciones.
La tasa de referencia constituye una de las principales herramientas del Banco Central para influir sobre las condiciones monetarias y el costo del crédito. Una tasa elevada puede contribuir a moderar la demanda y las presiones inflacionarias, mientras que una reducción busca favorecer el crédito y la actividad económica.
El desafío para el BCRP será determinar cuánto tiempo mantener las condiciones actuales frente a un escenario en el que confluyen una inflación por encima de la meta, expectativas al alza y riesgos que pueden afectar tanto los precios como el crecimiento.
El riesgo de El Niño se suma al escenario
Otro factor que deberá seguir de cerca el Banco Central es la evolución del Fenómeno El Niño.
El Reporte de Inflación de junio incorporó como escenario base un El Niño Costero fuerte y elevó el sesgo al alza del balance de riesgos para la inflación. Entre los principales riesgos identificados se encuentran nuevos choques de oferta internos y externos vinculados con una mayor intensidad y persistencia del fenómeno climático y con posibles disrupciones en los mercados internacionales de insumos.
El impacto podría extenderse más allá de los precios. Sectores como la pesca y las agroexportaciones también podrían verse afectados por las condiciones climáticas.
El BCRP proyecta para 2026 un superávit comercial récord de US$49.393 millones, aunque estima que este resultado se reduciría en 2027 debido a los efectos esperados de El Niño sobre los volúmenes pesqueros y las agroexportaciones.
El escenario plantea así un doble desafío: contener las presiones inflacionarias sin afectar innecesariamente una recuperación económica que todavía enfrenta riesgos.
Velarde y 25 años al frente del BCRP
Julio Velarde fue designado presidente del BCRP en septiembre de 2006 y posteriormente fue ratificado para los periodos 2011 2016, 2016 2021 y 2021 2026. Con su nueva ratificación, permanecerá en el cargo hasta 2031.
Si completa este periodo, alcanzará 25 años consecutivos como presidente del Banco Central, consolidando la mayor permanencia de un titular en la historia de la institución.
Durante sus años al frente del BCRP, Velarde ha atravesado distintos escenarios económicos. Entre ellos figuran la crisis financiera internacional de 2008 y 2009, el ciclo favorable de los precios de las materias primas, la pandemia de COVID 19, el shock inflacionario global de 2021 a 2023 y un nuevo contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y movimientos en los precios de la energía.
Su quinto mandato comienza, por tanto, con una economía que enfrenta desafíos diferentes a los de años anteriores. La evolución de la inflación, las expectativas, la política monetaria y los choques externos serán determinantes para definir el rumbo del Banco Central durante los próximos años.




