Ositrán proyecta un nuevo ciclo de expansión del transporte masivo y la red ferroviaria, con foco en capacidad, interconexión y modernización del sistema.
El sector ferroviario peruano se prepara para un nuevo impulso inversor en 2026. El Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) estima que las inversiones en líneas de metro y vías férreas superarán los US$ 520 millones, de acuerdo con los Planes de Negocios de las concesionarias.
Línea 2 concentra el grueso de la inversión
El proyecto más relevante es la Línea 2 del Metro de Lima y Callao, que ejecutará US$ 506.7 millones en obras civiles, equipamiento e instalaciones bajo la gestión de la concesionaria Metro de Lima Línea 2. Entre los avances clave destacan la futura interconexión con la Línea 1 y el desarrollo de la estación 28 de Julio.
Este megaproyecto continúa consolidándose como el eje del transporte urbano en la capital. Solo en 2025, su etapa 1A movilizó 15.9 millones de pasajeros en cinco estaciones operativas.
Línea 1 apunta a ampliación de capacidad
Por su parte, la Línea 1 del Metro de Lima, operada por Tren Urbano de Lima S.A., registró 201.5 millones de pasajeros en 2025, reflejando su rol central en la movilidad urbana.
Para 2026, la concesionaria prevé optimizar la gestión del servicio y avanzar en la firma de una adenda con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), que permitiría iniciar un ambicioso plan de ampliación de capacidad estimado en US$ 2,700 millones.
Red ferroviaria nacional también se moderniza
En paralelo, el sistema ferroviario nacional continuará con mejoras puntuales. La Concesionaria Ferroviaria del Perú invertirá US$ 18.5 millones en el proyecto Huancayo–Huancavelica, clave para la conectividad en la sierra central.
Asimismo, Ferrovías Central Andina destinará US$ 1.5 millones a la modernización de infraestructura y equipamiento, además de impulsar el servicio de pasajeros Alfonso Ugarte–Ricardo Palma.
En el sur, Ferrocarril Transandino enfocará sus inversiones en la renovación de vías y sistemas, tras haber movilizado más de 3 millones de pasajeros y cerca de 2.9 millones de toneladas de carga en 2025.
Movilidad y logística como ejes estratégicos
El avance de estas inversiones refleja una apuesta por fortalecer el transporte masivo urbano y mejorar la logística ferroviaria, en un contexto donde la movilidad eficiente se vuelve clave para la competitividad y el desarrollo económico.
La modernización del sistema no solo busca reducir brechas de infraestructura, sino también integrar mejor las ciudades y regiones, facilitando el transporte de personas y mercancías en todo el país.









