En Estados Unidos, la administración Trump despliega una estrategia de alta presión que combina la ofensiva militar con la apertura de canales diplomáticos. El secretario de Estado, Marco Rubio, informó a los ministros de Asuntos Exteriores del G7 que la guerra con Irán podría extenderse entre dos y cuatro semanas más, subrayando que la operación concluirá en el «momento oportuno». Paralelamente, Rubio señaló que Estados Unidos está cerca de entablar conversaciones serias con Teherán, tras detectar indicios de disposición al diálogo en el sistema iraní, aunque la respuesta formal de la República Islámica se ha retrasado debido a los continuos ataques a infraestructuras industriales y nucleares. En el frente legislativo, el Presidente de la Cámara de Representantes, Johnson, busca evitar el cierre del gobierno mediante una solución provisional para financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) hasta el 22 de mayo, distanciándose del proyecto aprobado por el Senado. Por su parte, el presidente Trump ha centrado su discurso nacional en el sector agrícola, solicitando ayuda adicional para los agricultores y anunciando nuevas directrices sobre el uso de diésel.
Desde la Reserva Federal, el tono es de cautela, el gobernador Paulson advirtió que la economía «no está generando muchos empleos en este momento» y calificó al mercado laboral como «frágil». Aunque las bajas presiones salariales reducen ciertas preocupaciones inmediatas, la Fed vigila de cerca el riesgo de que los choques de oferta en el petróleo se trasladen rápidamente a las expectativas de inflación. Paulson estima que la tasa neutral (R-Star) se ubica cerca del 3,1%, pero advierte que una inflación persistente complicaría la respuesta del organismo ante el crecimiento impulsado por la inteligencia artificial. En la misma línea, el gobernador Barkin destacó que, aunque la demanda se mantiene estable por la inversión en IA, el sentimiento del consumidor está siendo golpeado por los altos precios de la gasolina.
A pesar de la volatilidad sistémica, el sector tecnológico continúa atrayendo capital estratégico. Google ($GOOGL) se encuentra cerca de cerrar un acuerdo multimillonario para financiar un centro de datos destinado a Anthropic, consolidando la carrera por la infraestructura de inteligencia artificial. En el ámbito de los servicios, Netflix ($NFLX) anunció una actualización de precios en Estados Unidos, con una tarifa base de 8,99 dólares, buscando optimizar sus ingresos promedio por usuario. Por otro lado, Meta ($META) planea lanzar nuevos modelos de gafas inteligentes Ray-Ban la próxima semana, integrando opciones para usuarios con graduación médica. En el sector energético, Emirates Global Aluminium reportó daños significativos en su planta de Al Taweelah tras ataques iraníes, evidenciando el riesgo físico para los activos industriales en la región del Golfo.
Europa enfrenta un deterioro acelerado de su entorno de seguridad. El Ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Wadephul, alertó sobre los «enormes riesgos» que enfrenta la región, mientras que Finlandia investiga violaciones territoriales tras la caída de drones cerca de Kouvola. En el Reino Unido, la atención se centra en los efectos de segunda ronda de la inflación, con el Banco de Inglaterra sopesando los riesgos de demanda frente a un choque petrolero que podría no recuperarse totalmente hasta 2027.
En Asia, la actividad se concentra en los movimientos de Corea del Norte, donde Kim Jong-un supervisó pruebas de motores de misiles de combustible sólido y nuevos tanques de batalla. Simultáneamente, India ha flexibilizado sus normas de almacenamiento de queroseno para asegurar el suministro nacional ante la inestabilidad global. En el ámbito financiero regional, los mercados de China y Hong Kong cerraron la semana pasada con pérdidas superiores al 1%, reflejando el temor a represalias comerciales y el impacto de los incendios industriales reportados en Shanxi. En América Latina, destaca la subasta de activos del Tesoro argentino, que logró colocar valores por un estimado de 7.960 millones de dólares, intentando estabilizar su balance nacional en un entorno de aversión al riesgo para los mercados emergentes.
El Estrecho de Ormuz permanece como el principal punto de estrangulamiento de la economía global. Irán ha advertido que podría establecer un sistema de peaje en la vía, mientras que el CGRI insta a las empresas aliadas a Estados Unidos a evacuar la región. Para mitigar el impacto, la ONU ha creado un grupo de trabajo para facilitar el comercio de fertilizantes y materias primas. En términos de seguridad nuclear, el OIEA confirmó que la planta de Khondab sufrió graves daños tras los ataques, mientras que la central de Bushehr mantiene operaciones normales pese a los proyectiles interceptados en sus proximidades.
El mercado se encuentra en cierto estado de espera dependiente a la diplomacia en Islamabad (Pakistán). Si se concreta dentro de los días estimados el acuerdo de paz bajo el marco de los 15 puntos propuestos por Trump, asistiríamos a un relief rally (rally de alivio) masivo. No obstante, el S&P 500, que ya cae un 7% en el año, muestra que el dinero institucional está rotando hacia la protección.
El petróleo Brent consolidado por encima de los 100 dólares es el mayor riesgo para la «misión cumplida» de los bancos centrales. Proyecto que, de no liberarse el Estrecho de Ormuz en las próximas 72 horas, los precios del crudo podrían testear de forma escalada los 110-115 dólares.
La caída de Bitcoin por debajo de los 66.000 dólares (perdiendo 66.000 millones de capitalización en pocas horas) demuestra que, en momentos de crisis de liquidez extrema y tensiones de guerra total, las criptomonedas aún se comportan como activos de riesgo. El soporte clave se ubica ahora en los 62.000 dólares.
Espero una semana corta por los feriados de semana santa que podría dejar diferentes comentarios y declaraciones importantes a entender para identificar señales de calma o renovado temor del conflicto. La amenaza de una operación terrestre estadounidense para principios de la próxima semana es real si Irán no entrega una respuesta satisfactoria.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group









