La propuesta del grupo belga-argentino se posiciona como favorita para operar la principal ruta fluvial de comercio exterior de Argentina durante los próximos 25 años, con inversiones estimadas por más de US$10.000 millones.
La licitación para definir al próximo operador de la Hidrovía Paraná-Paraguay ingresó en su etapa final con una marcada ventaja del consorcio conformado por la belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus. La alianza logró la mayor puntuación técnica otorgada por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), consolidándose como favorita para adjudicarse el contrato de dragado y balizamiento de la principal vía fluvial del comercio exterior argentino.
El proceso adquiere relevancia estratégica no solo por el volumen económico involucrado, sino también por el componente geopolítico que rodea la concesión. El consorcio destacó que su propuesta no contempla financiamiento de gobiernos extranjeros ni participación estatal externa, además de anticipar la contratación de proveedores tecnológicos norteamericanos para el sistema de monitoreo y control operativo.
Ventaja técnica y empate en el peaje
Durante la evaluación técnica, Jan De Nul–Servimagnus obtuvo una diferencia de 66,20 puntos frente a DEME NV, la otra firma belga que continúa en competencia. El amplio margen respondió principalmente a la experiencia operativa acumulada por Jan De Nul, empresa que trabaja desde hace más de tres décadas en la Hidrovía y en distintos proyectos portuarios de Argentina.
A mediados de mayo se abrió el denominado “sobre 3”, correspondiente a la oferta económica. En esta instancia ambas compañías presentaron el mismo valor de peaje: US$3,8 por tonelada, cifra que representa una reducción de US$0,50 respecto a la tarifa vigente.
Desde el Ministerio de Economía argentino señalaron que esta disminución permitiría un ahorro cercano al 13,5% para los productores y exportadores que utilizan la ruta fluvial para enviar mercadería al exterior.
Sistema tecnológico y control estatal
Uno de los aspectos centrales de la propuesta del consorcio apunta a la implementación de un Sistema de Monitoreo (SiMon) basado en tecnología en la nube y herramientas avanzadas de ciberseguridad. Según detallaron las compañías, el esquema permitirá al Estado argentino mantener control y capacidad de auditoría sobre toda la información operativa.
Para reforzar ese compromiso, el grupo aseguró que entregará el código fuente del sistema al Estado, evitando dependencia tecnológica externa y fortaleciendo la soberanía sobre datos considerados sensibles para el comercio y la navegación.
Contrato estratégico por 25 años
La ANPYN confirmó que no se registraron impugnaciones ni reclamos tras la publicación de las evaluaciones técnicas, lo que despejó el camino para la definición final del proceso licitatorio.
El componente económico representa el 60% de la calificación total de la licitación. Sin embargo, el empate en la oferta tarifaria dejó como factor decisivo la amplia ventaja técnica obtenida previamente por Jan De Nul–Servimagnus.
El futuro contrato contempla inversiones proyectadas superiores a los US$10.000 millones para modernizar la infraestructura de la Hidrovía durante los próximos 25 años, consolidando a esta vía como uno de los principales corredores logísticos y exportadores de América del Sur.





