La filtración de un supuesto cuadro de evaluación revela que la oferta que encabezaría la licitación es más de US$100 millones superior a otra de las propuestas presentadas. El documento circula en medio de dudas sobre el financiamiento y la gobernanza del proyecto.
La difusión de un supuesto cuadro de evaluación económica correspondiente a la licitación del Túnel Pariachi, primer componente de la Nueva Carretera Central, ha abierto nuevos cuestionamientos sobre uno de los procesos de contratación de infraestructura más importantes del país.
El documento fue publicado en la red profesional LinkedIn por el ingeniero Manuel Antonio Aguilar Reynafarje y presenta un cuadro denominado «Resultados del Proceso», en el que aparecen cinco postores con sus respectivas evaluaciones económicas y puntajes técnicos. Hasta el momento, ni el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) ni Provías Nacional han confirmado oficialmente la autenticidad de la información.
De acuerdo con el cuadro difundido, el primer lugar correspondería al consorcio JJC–Acciona, con una propuesta económica de US$572,4 millones y 91 puntos. Le siguen Mota-Alya, con US$548,1 millones, y CRTG, cuya propuesta asciende a US$469 millones y obtiene 81 puntos.
La diferencia entre la oferta que lideraría el proceso y la presentada por CRTG supera los US$103 millones, una brecha que ha llamado la atención en el sector por tratarse de un proyecto financiado con recursos públicos y por la trayectoria internacional del constructor chino en obras de túneles de gran complejidad.
Filtración que merece explicación
Más allá del contenido del documento, especialistas consultados señalan que la propia difusión de un cuadro interno de evaluación constituye un hecho relevante.
Si la información corresponde efectivamente al expediente de contratación, la publicación evidenciaría una eventual vulneración de la reserva propia de un proceso aún no concluido y confidencial, lo que obligaría a esclarecer el origen de la filtración y las condiciones bajo las cuales circuló documentación que forma parte de una evaluación oficial.
Proceso bajo escrutinio
La licitación del Túnel Pariachi no se desarrolla en un contexto ordinario.
A comienzos de este año, Provías Nacional resolvió unilateralmente el contrato de asistencia técnica con PMO Vías (Egis), responsable de brindar soporte al Estado peruano en la ejecución de la Nueva Carretera Central y otras obras estratégicas. La decisión fue sustentada inicialmente en cuestionamientos sobre costos, avances y aspectos de integridad, pero semanas después el propio Gobierno dejó sin efecto la resolución y restableció el esquema de cooperación con Francia tras alcanzar nuevos acuerdos.
Ese episodio ya había colocado bajo observación la gobernanza del proyecto.
Ahora, la difusión del supuesto cuadro de evaluación añade un nuevo elemento de controversia en una obra considerada estratégica para la conectividad del centro del país.
Persiste el desafío del financiamiento
La incertidumbre también alcanza al financiamiento.
El reciente crédito suplementario aprobado por el Congreso no incorporó los recursos previstos para iniciar las primeras obras de la Nueva Carretera Central y del Túnel Pariachi, trasladando al gobierno que asumirá el 28 de julio la responsabilidad de definir el esquema financiero para la ejecución del proyecto.
En ese contexto, la transparencia del proceso de contratación y la pronta definición de los recursos necesarios serán determinantes para evitar nuevos retrasos en la principal obra vial prevista por el Estado peruano.



