Aceleradora 100+ convoca a negocios emergentes locales listos para operar en las cadenas de suministro de seis gigantes de consumo masivo. El foco de esta edición deja de lado los proyectos teóricos de laboratorio para priorizar tecnología peruana aplicada que resuelva problemas reales de escala. Más de la mitad de los participantes de las primeras ediciones ya firmaron contratos permanentes con las corporaciones.
Crear un negocio innovador en el Perú es un camino lleno de retos, pero el verdadero muro aparece cuando toca crecer. Aliviar problemas críticos a pequeña escala ya no es suficiente; el impacto real ocurre cuando una solución se masifica. Con el objetivo de romper esta barrera y acelerar la madurez del ecosistema de innovadores locales, se anunció en el país la apertura de las postulaciones para Aceleradora 100+.
A diferencia de las concursos tradicionales de mentorías o incubación, este programa, creado en 2018 por AB InBev y promovida en el Perú por Backus, busca resolver desafíos concretos de negocio mediante la incorporación de tecnologías y soluciones desarrolladas por emprendedores, y funciona como una autopista hacia contratos comerciales de largo plazo con seis de las empresas más grandes a nivel mundial: AB InBev (matriz de Backus), The Coca-Cola Company, Colgate-Palmolive Company, Danone, Mondelēz International y Unilever.
«El talento y el ingenio peruano son innegables; el mercado local está lleno de proyectos que ya funcionan a pequeña escala. El verdadero problema es que muchas ideas brillantes mueren en el camino porque las puertas de la gran industria suelen ser pesadas y difíciles de abrir», destaca Jean Carlo Martínez, Director de Sostenibilidad y Compras de Backus. «Con esta iniciativa nos hacemos cargo de esa barrera: abrimos nuestras operaciones reales y ponemos nuestras redes a disposición de los emprendedores para que demuestren de qué son capaces.”
¿Qué gana una startup peruana y cómo funciona el piloto?
El valor del programa no radica en la teoría, sino en el acceso a operaciones reales mediante una estructura directa de tres fases:
- Financiamiento sin ceder acciones: las empresas elegidas reciben hasta US$100,000 para planificar y ejecutar un piloto real en las operaciones de las compañías aliadas. En todo momento, los emprendedores conservan la propiedad intelectual de sus soluciones.
- Preparación operativa: durante seis meses, los fundadores acceden a entrenamientos remotos en finanzas, negociación y marketing junto a firmas globales como EY o TED. Esta etapa corre en paralelo a la implementación del piloto local y concluye en un Demo Day global ante inversionistas internacionales.
- Negocios que trascienden el piloto: el verdadero propósito de la iniciativa es construir relaciones comerciales duraderas. Si la validación en el terreno es exitosa, las corporaciones socias buscan estructurar un acuerdo formal para implementar la solución a nivel global. Más de la mitad de las startups de las primeras ediciones lograron firmar contratos de largo plazo.
El valor para el ecosistema innovador del Perú
Para la operación local, se han identificado tres frentes prioritarios donde las startups peruanas pueden generar un impacto inmediato en su cadena de distribución:
- Acción climática: tecnologías aplicadas que ayuden de manera efectiva a descarbonizar la matriz logística.
- Empaque circular: soluciones con especial énfasis en la retornabilidad y el reciclaje de vidrio.
- Agricultura sostenible: proyectos de agricultura regenerativa que, además de optimizar la eficiencia de los cultivos, ofrezcan soporte financiero, capacitación y créditos a los agricultores locales.
Esta convocatoria llega en un momento clave para el mercado peruano, abriendo las puertas para que soluciones locales se prueben en las grandes ligas y transformen de manera sistémica el entorno industrial.
A nivel regional, el programa ya cuenta con casos de éxito como Reciveci, una startup ecuatoriana que conecta eficientemente a recicladores de base con el consumidor final. En la edición anterior se recibieron 481 postulaciones, de las cuales 14 fueron peruanas; sin embargo, debido a que muchos proyectos locales estaban en etapa de planeación o no se habían constituido formalmente, se seleccionó a las startups mexicanas ALIS y BAKAL, que hoy ya operan activamente con la compañía. A nivel global, ya se han acelerado a más de 240 compañías en 40 países, cuyos graduados ya han levantado más de US$1,000 millones en el mercado de capitales.
«No buscamos conceptos de laboratorio; buscamos socios de negocio listos para operar a nivel masivo», concluye Martínez. «El héroe aquí es la colaboración. Cuando las empresas más grandes y los emprendedores más innovadores trabajan juntos, las soluciones que el mundo necesita avanzan mucho más rápido «.
Los innovadores peruanos que cuenten con un producto disponible en el mercado o listo para su comercialización pueden postular de manera digital a través de la plataforma oficial www.100accelerator.com.




