Gilat Perú destaca que reducir brechas digitales requiere no solo infraestructura, sino habilitar servicios esenciales como salud y educación en las zonas más alejadas del país.
En los últimos años, el Perú ha registrado avances importantes en conectividad y acceso a infraestructura digital. Sin embargo, el desafío actual va más allá de ampliar cobertura. La verdadera brecha está en asegurar que esa conectividad cuente con la capacidad, calidad y continuidad necesarias para habilitar servicios esenciales como educación, salud y atención pública de manera efectiva.
De acuerdo con información del Ministerio de Educación, en 2022 el 48% de los servicios educativos de primaria y el 73% de secundaria contaban con acceso a internet, reflejando avances importantes en conectividad educativa en el país. No obstante, en muchas zonas rurales y alejadas, el desafío sigue siendo garantizar que esa conectividad pueda sostener servicios digitales de manera continua y efectiva.
Esta brecha aún se refleja en el uso de herramientas digitales. Según el INEI, en 2024 solo el 58.4% de la población rural de 6 años a más utilizaba internet, frente al 84.2% registrado en zonas urbanas.
En el marco del Día Mundial de las Telecomunicaciones, Gilat Perú resaltó la importancia de avanzar hacia una nueva etapa de la conectividad, enfocada no solo en el acceso, sino en cómo la infraestructura digital puede traducirse en impacto real en el acceso a servicios esenciales.
En sectores como salud y educación, la conectividad permite habilitar herramientas digitales, plataformas remotas, acceso a información y capacidades de atención que contribuyen a reducir brechas territoriales y acercar servicios esenciales a zonas rurales y alejadas del país.
“La conectividad es un componente esencial para reducir brechas, pero por sí sola no es suficiente. El verdadero desafío está en cómo esa infraestructura permite habilitar servicios de salud, educación y acceso a servicios públicos de manera sostenible, especialmente en las zonas más alejadas del país. Hoy el foco ya no debe estar únicamente en conectar, sino en generar impacto real a través de esa conectividad”, señaló Arieh Rohrstock, Presidente de Gilat Perú.
En un contexto donde la digitalización de los servicios públicos avanza cada vez más rápido, la conectividad deja de ser únicamente una herramienta tecnológica para convertirse en infraestructura esencial para el desarrollo del país. El desafío hacia adelante no será únicamente ampliar cobertura, sino garantizar que esa conectividad pueda sostener servicios esenciales de manera eficiente, continua y sostenible.





