La iniciativa permitirá conservar más de 56 mil hectáreas de un ecosistema clave para la seguridad hídrica, la biodiversidad y la conectividad entre los Andes y la Amazonía.
Cusco busca crear su sexta Área de Conservación Regional (ACR) en los Bosques del Araza, un territorio estratégico por su alta biodiversidad y por albergar una de las cuencas más importantes en la Amazonía. La iniciativa protegerá más de 56,000 hectáreas que abarcan bosques montanos de yungas, ríos y bosque amazónico, garantizando beneficios para la población local en un contexto de crecientes amenazas a la naturaleza a nivel nacional.
La propuesta, impulsada por el Gobierno Regional de Cusco, se ubica en el lugar donde más llueve en el Perú: el distrito de Camanti, provincia de Quispicanchi. Por ese motivo, sus bosques de montaña son considerados una “fábrica de agua”, ya que tienen la capacidad de captar la alta humedad del lugar y liberarla gradualmente, nutriendo la cuenca del río Araza, una de las más importantes del país.
La futura ACR también destaca por su importancia para la conservación de la biodiversidad, ya que es un puente l entre áreas naturales protegidas como la Reserva Comunal
Amarakaeri y el Parque Nacional Bahuaja Sonene. Además, es un eslabón clave del corredor de conservación transnacional Vilcabamba – Amboró, una de las rutas ecológicas más importantes entre Perú y Bolivia.
La futura ACR también destaca por su importancia para la conservación de la biodiversidad, ya que es un puente natural entre áreas naturales protegidas como la Reserva Comunal Amarakaeri y el Parque Nacional Bahuaja Sonene y es un eslabón clave del corredor de conservación Vilcabamba – Amboró, con Bolivia.
Con más de 600 especies de plantas, 135 de aves y 60 de mamíferos, entre cientos más, alberga animales amenazados como el oso de anteojos y es un lugar clave para la reproducción de peces cruciales para la dieta y el comercio amazónicos, como la doncella y el zúngaro.
Proteger los Bosques del Araza beneficiará a la población local. Abrirá oportunidades y dinamizará la economía, promoviendo cadenas productivas sostenibles en el ámbito de la ACR, contratando guardaparques, técnicos y profesionales de la zona y afianzando la presencia del Estado en el territorio.
“Este es un legado de Cusco para todo el Perú, ya que contribuye a mitigar el cambio climático, la crisis hídrica y la intensificación de fenómenos como El Niño. Sin estos bosques, habría sequías”, señaló la Bióloga Rocío Arbieto, Responsable de la propuesta del Área de Conservación Regional Bosques del Araza.
Actualmente, la propuesta se encuentra en su etapa final de socialización enfocada en consolidar el expediente técnico definitivo, para revisión y aprobación ante la Presidencia del Consejo de Ministros.




