Proyecto legislativo busca regularizar flota artesanal fuera de procesos anteriores, mientras especialistas advierten riesgos para la sostenibilidad de recursos marinos y el control del esfuerzo pesquero.
El Congreso de la República viene impulsando una iniciativa que permitiría acelerar la formalización de más de 2.000 embarcaciones pesqueras artesanales que no lograron ingresar a los procesos de regularización previos, en el marco del sistema conocido como SIFORPA II.
De acuerdo con un informe periodístico de Infobae, el planteamiento legislativo ha sido promovido por diversas bancadas, entre ellas Fuerza Popular, y ha sido comparado por algunos críticos con un “REINFO pesquero”, en alusión al mecanismo de formalización minera.
Regularización incluiría embarcaciones fuera del sistema
La propuesta buscaría reabrir la posibilidad de formalización para naves que quedaron fuera del proceso cerrado en 2023, permitiendo su incorporación al marco legal pese a no haber completado los requisitos establecidos en etapas anteriores.
Según el reporte, esta medida abarcaría embarcaciones consideradas informales o construidas fuera del marco regulatorio vigente, lo que ha generado preocupación en sectores técnicos vinculados al ordenamiento pesquero.
Alertas por posible impacto en sostenibilidad
Especialistas y actores del sector han advertido que la eventual incorporación masiva de embarcaciones podría incrementar el esfuerzo pesquero sobre recursos ya bajo presión, como la pota y el perico.
Entre las principales preocupaciones se encuentran el riesgo de sobredimensionamiento de la flota artesanal, la reducción de la capacidad de control por parte de las autoridades y un posible debilitamiento de los mecanismos de fiscalización pesquera.
Asimismo, se ha señalado que una flexibilización de los procesos de formalización podría incentivar la expansión de la informalidad en el sector.
Debate entre formalización y control del recurso marino
La discusión se enmarca en un contexto donde el sector pesquero artesanal mantiene una flota extensa y en crecimiento, mientras las autoridades han limitado desde 2015 la construcción de nuevas embarcaciones.
En ese escenario, el debate central gira en torno al equilibrio entre la formalización de actores informales y la necesidad de preservar la sostenibilidad de los recursos hidrobiológicos.




