Revisar deudas, conocer el historial crediticio y priorizar decisiones informadas puede ayudar a enfrentar escenarios de mayor incertidumbre con más estabilidad financiera.
En períodos donde aumenta la incertidumbre económica, muchas personas suelen postergar gastos importantes, revisar con más cuidado sus finanzas y priorizar decisiones que les permitan mantener mayor estabilidad. En este tipo de contextos, tener claridad sobre las deudas, la capacidad de pago y el historial crediticio empieza a cobrar mayor relevancia.
Esta preocupación ya se refleja en los hábitos y percepciones de los peruanos. De acuerdo con el estudio “Perfil financiero de los jóvenes de Lima Metropolitana y Callao” de Experian Perú, el 70% de los jóvenes se muestra preocupado por su situación económica actual, principalmente por el aumento de precios, las deudas y la dificultad para ahorrar.
“En este tipo de contextos, muchas personas suelen enfocarse únicamente en reducir gastos, cuando también es importante revisar qué tan preparadas están financieramente para el ahorro o pagar sus créditos. Precisamente, estos escenarios son una oportunidad para retomar prácticas que muchas veces se dejan de lado en períodos de mayor estabilidad, como revisar el historial crediticio, ordenar las obligaciones financieras o hacer seguimiento constante a los gastos”, señala Aldo Saavedra, vicepresidente comercial de Experian Perú.
¿Cómo cuidar las finanzas personales en un entorno cambiante?
Mantener hábitos financieros saludables y tomar decisiones informadas puede marcar la diferencia para proteger la estabilidad económica personal y familiar. Por ello, el experto de Experian Perú comparte algunas recomendaciones:
- Revisar las deudas y obligaciones pendientes. Tener claridad sobre los créditos activos, cuotas mensuales y fechas de pago permite identificar cuánto margen financiero realmente existe.
- Consultar periódicamente el historial crediticio. Revisar el historial crediticio a través de plataformas como Mi Sentinel permite entender cómo se encuentra la salud financiera, detectar posibles errores o movimientos inusuales y anticiparse a riesgos.
- Priorizar liquidez y capacidad de ahorro. Mantener un fondo de respaldo, incluso pequeño, puede brindar mayor estabilidad frente a gastos inesperados. En este contexto, priorizar liquidez suele ser más importante que asumir compromisos financieros de largo plazo sin planificación.
- Mantener seguimiento constante de las finanzas. Más allá de momentos específicos, desarrollar el hábito de revisar ingresos, gastos y obligaciones financieras permite reaccionar con mayor rapidez ante cambios en el entorno económico.
“Los contextos cambiantes hacen más evidente la importancia de la educación financiera. Hoy, más que nunca, las personas necesitan entender mejor su situación económica y tomar decisiones con información clara. Tener control sobre las finanzas personales no elimina la incertidumbre del entorno, pero sí permite enfrentarla con mayor preparación y capacidad de reacción”, concluye Aldo Saavedra, vicepresidente comercial de Experian Perú.




