- Temenos y PCMI analizan los desafíos operativos y tecnológicos que enfrentarán las instituciones financieras a medida que los pagos instantáneos se convierten en el nuevo estándar.
Conectarse a un riel de pagos instantáneos es un hito que las instituciones financieras buscan resolver lo antes posible para operar de forma continua, segura y rentable. Así lo muestra el informe “Rieles de pago en América Latina: La Infraestructura que impulsa la economía digital”, publicado por Temenos empresa de software bancario, y PCMI, que identifica cinco puntos que determinan si una institución puede convertir el acceso a los rieles en ventaja competitiva o si ese acceso se transforma en una carga operativa de costo creciente.
“Lo que empieza a marcar diferencias es la capacidad de operar sobre ese riel con eficiencia, incorporar nuevos servicios sin aumentar la complejidad y responder a un entorno que ya funciona en tiempo real. Incluso, las instituciones que tratan la integración como la meta final terminan descubriendo que sus competidores digitales, que llegaron al mismo riel sin sistemas legados, avanzan más rápido con la misma infraestructura”, afirma Leonardo Amortegui, Consultor Sr de soluciones, LATAM, de Temenos.
Conectarse a los rieles de pago, especialmente los instantáneos, es en gran medida una cuestión técnica, un producto claro y una fecha de lanzamiento, pero competir y mantenerse competitivo en esos rieles es un desafío completamente distinto. El informe identifica cinco puntos a considerar:
- La obligación de estar siempre disponible: los equipos tradicionales de tesorería y operaciones se diseñaron en torno a la previsibilidad: ventanas de procesamiento por lotes, cortes bien definidos para el settlement y pausas naturales los fines de semana y feriados. Los pagos instantáneos rompen este paradigma. Además, la disponibilidad 24/7 elimina las pausas operativas y exige vigilancia continua frente al fraude y los ciberataques
- El rediseño operativo para un entorno continuo: la administración de personal, supervisión, gestión de excepciones y respuesta a incidentes deben adaptarse a una operación que no se detiene. Los procesos manuales que antes se realizaban durante la noche ya no satisfacen expectativas medidas en segundos. En varios mercados de la región, este desafío se agrava por un problema estructural de talento especializado.
- La operación en un ecosistema de múltiples rieles: los pagos instantáneos no corren sobre un único canal: ACH para pagos masivos, LBTR para transferencias de alto valor y SWIFT para movimientos transfronterizos coexisten con rieles basados en tarjetas y corredores alternativos en constante expansión. Cada riel opera con sus propios estándares de mensajería, plazos de liquidación, obligaciones de cumplimiento y estructura de comisiones.
- El enrutamiento inteligente entre rieles no puede gestionarse manualmente: muchas instituciones de la región siguen operando sistemas separados para cada riel, con controles, flujos y procesos de reconciliación propios. La consecuencia directa es una fricción que crece con el volumen: conciliaciones más complejas, excepciones más frecuentes y modos de fallo que se multiplican.
“Lo que observamos constantemente es que los bancos utilizan soluciones de pago independientes y que cada una de ellas funciona como un mundo aparte. Durante años esta fragmentación fue manejable, pero la creciente complejidad de los ecosistemas de pago está haciendo cada vez más evidente su costo operativo”, afirma Leonardo Amortegui.
- El core bancario legado no fue diseñado para sostener los rieles rápidos: los pagos instantáneos exigen contabilidad en tiempo real, controles de fraude al instante, verificaciones AML y KYC en vivo y gestión continua de liquidez. Los core legados, construidos sobre una lógica de lotes, no pueden responder. Más que un reto del core bancario, los pagos instantáneos exigen que toda la infraestructura operativa del banco esté preparada para responder en tiempo real.
“Los pagos instantáneos obligan a replantear la arquitectura con la que opera el banco. Es clave desacoplar la infraestructura de pagos de las limitaciones de los sistemas legados para poder incorporar nuevos rieles, responder a cambios regulatorios y lanzar productos con mucha mayor velocidad. La plataforma de pagos deja de ser un componente operativo para convertirse en una capacidad estratégica del negocio”, concluye Leonardo Amortegui, Consultor Sr de soluciones, LATAM, Temenos.




