La Cámara Peruana de la Construcción señaló que el principal desafío no es la demanda, sino generar suelo urbano, servicios básicos y una mayor oferta de viviendas para reducir el déficit habitacional del país.
Durante el Informe Económico de la Construcción (IEC) N.° 103, Guido Valdivia, vicepresidente ejecutivo de la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO), destacó que ampliar la oferta de vivienda será fundamental para avanzar hacia la meta del Gobierno de construir 1.25 millones de unidades en los próximos cinco años. En ese sentido, resaltó la importancia de contar con mayor disponibilidad de suelo urbano, servicios básicos e infraestructura adecuada, como parte de una política habitacional orientada a reducir el déficit de vivienda del país.
Valdivia destacó que la vivienda sea reconocida como una política social prioritaria, junto con la educación y la salud. Sin embargo, advirtió que alcanzar una meta de esta magnitud exigirá mucho más que ampliar los programas de financiamiento o los subsidios, debido a que el principal obstáculo es la limitada capacidad del país para generar una oferta suficiente de viviendas formales.
El representante de CAPECO señaló que el Perú incorpora actualmente cerca de 60 mil viviendas nuevas al año, frente a una demanda que supera las 200 mil unidades anuales. Esta brecha evidencia la necesidad de incrementar significativamente la producción habitacional para atender las necesidades de la población y avanzar hacia una reducción sostenida del déficit de vivienda.
En Lima se venden alrededor de 30 mil viviendas al año y existen poco más de 50 mil unidades en oferta. Para alcanzar niveles de producción significativamente mayores, será necesario generar nuevo suelo urbano habilitado, ampliar la infraestructura de servicios y planificar adecuadamente la expansión de las ciudades.
En ese sentido, Valdivia sostuvo que el primer paso debe ser disponer de suelo urbano para proyectos habitacionales, mediante planes urbanos actualizados y el aprovechamiento de terrenos del Estado. Asimismo, indicó que la expansión de la vivienda debe estar acompañada de servicios básicos, especialmente agua y saneamiento, ya que desarrollar proyectos sin la infraestructura necesaria limita la sostenibilidad de cualquier política habitacional.
Durante su exposición, también resaltó la importancia de que los servicios públicos acompañen el crecimiento de las ciudades y lleguen antes de que la expansión urbana se consolide de manera informal. En esa línea, planteó la necesidad de modernizar la gestión de las empresas prestadoras de servicios de saneamiento y simplificar los procedimientos administrativos que hoy retrasan el desarrollo de proyectos inmobiliarios.
El especialista remarcó además que la política habitacional debe concentrarse en fortalecer la oferta antes que únicamente ampliar los mecanismos de financiamiento. Recordó que la experiencia de hace 25 años demostró que el crecimiento del sector fue posible cuando las políticas públicas estuvieron orientadas a generar suelo, promover proyectos y facilitar la construcción de nuevas viviendas.
Finalmente, advirtió que generar expectativas sin contar con una oferta suficiente podría repetir errores del pasado. «De nada vale que vengan más bancos o que demos más garantías si no tenemos una oferta que se proyecte hacia el futuro para alcanzar la producción de 200 mil viviendas al año», concluyó.




