En una entrevista en el programa Cuarto Poder, el economista José Carlos Saavedra, socio de Apoyo Consultoría, analizó el plan económico de Juntos por el Perú, liderado por Roberto Sánchez, advirtiendo que presenta similitudes con modelos aplicados en países como Venezuela, Ecuador y Bolivia, los cuales derivaron en severas crisis económicas.
Incertidumbre por Asamblea Constituyente
Uno de los puntos más críticos, según Saavedra, es la propuesta de convocar una Asamblea Constituyente. El economista señaló que esta medida genera una fuerte incertidumbre sobre el rumbo del país, afectando principalmente la inversión privada.
Asimismo, advirtió que, incluso sin una reforma constitucional formal, el deterioro institucional podría darse de facto —como ocurrió durante el gobierno de Pedro Castillo— mediante el debilitamiento de entidades clave como la administración tributaria y el sistema laboral.
Riesgos en la renegociación de Tratados de Libre Comercio
El plan también plantea revisar los Tratados de Libre Comercio (TLC), considerados por el partido como “lesivos”. Frente a ello, Saavedra destacó que el Perú cuenta con 23 acuerdos comerciales que han permitido duplicar la oferta exportable, pasando de 2,500 a más de 5,000 productos no tradicionales.
El economista advirtió que una eventual renegociación generaría incertidumbre en los mercados internacionales y afectaría principalmente al sector agroindustrial, uno de los mayores generadores de empleo formal, especialmente en regiones. Actualmente, cerca del 15% del empleo nacional depende de las exportaciones.
Soberanía productiva: una receta del pasado
Respecto a la propuesta de “soberanía productiva” y sustitución de importaciones, el especialista sostuvo que se trata de un modelo ya aplicado en la década de 1970, con resultados negativos.
Explicó que este enfoque reduce la competencia, fomenta la ineficiencia y abre espacios para la corrupción, ya que implica subsidios estatales a industrias poco competitivas. Como consecuencia, los consumidores enfrentan precios más altos y productos de menor calidad, además de presiones inflacionarias y mayor endeudamiento público.





