El Brent rebota sobre los US$88 tras cuatro sesiones de caídas, mientras el mercado sigue atento a las negociaciones sobre el Estrecho de Ormuz y a los ajustados inventarios de destilados en Estados Unidos.
El petróleo intenta recuperar terreno este jueves después de una semana marcada por una fuerte corrección. Tras caer durante cuatro sesiones consecutivas, el Brent llegó a tocar US$86,22 por barril y posteriormente recuperó la zona de US$88, mientras el WTI volvió a situarse alrededor de US$82,50.
Pese al rebote intradía, la fotografía semanal continúa mostrando una presión bajista considerable, con pérdidas cercanas al 6%. El movimiento responde principalmente a las expectativas de una posible distensión en Medio Oriente y a los avances en las conversaciones entre Irán y Omán para recuperar gradualmente el tránsito por el Estrecho de Ormuz.
Sin embargo, la normalización todavía no se ha materializado. El tránsito continúa muy por debajo de los niveles previos al conflicto y las diferencias entre las partes siguen siendo importantes. Esto ayuda a explicar por qué el mercado comienza a encontrar dificultades para extender las ventas únicamente sobre expectativas diplomáticas.
A este escenario se suma un elemento de soporte desde Estados Unidos. Los inventarios de destilados, incluyendo diésel y combustible para calefacción, disminuyeron 2,2 millones de barriles hasta 103,4 millones, alcanzando el nivel más bajo registrado para esta época del año. Esta caída introduce una señal de mayor estrechez en productos refinados y puede limitar la magnitud de nuevas correcciones en el crudo.
Desde mi perspectiva, el mercado permanece atrapado entre una expectativa de mayor suministro y una realidad física que todavía muestra restricciones importantes. Si las negociaciones entre Irán y Omán continúan avanzando y comienzan a traducirse en una recuperación efectiva de los flujos, US$85 seguirá siendo la principal referencia bajista para el Brent.
En sentido contrario, si las conversaciones se estancan o vuelven a aparecer restricciones sobre el tránsito, una recuperación sobre US$90 podría devolver rápidamente parte de la prima geopolítica retirada durante las últimas sesiones.
Por ahora, la caída semanal cercana al 6% refleja la apuesta del mercado por una distensión; el rebote de las últimas horas recuerda que esa normalización todavía debe materializarse. Mientras Ormuz continúe operando bajo restricciones y los inventarios de destilados permanezcan ajustados, la volatilidad seguirá siendo una de las principales características del mercado petrolero.
Sergio Cisternas, Analista de mercados EBC Financial Group




