La economía de Estados Unidos mantiene un fuerte ritmo de crecimiento, pero la persistencia de las presiones sobre los precios de los servicios complica las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal y mantiene la atención de los mercados sobre el próximo dato de empleo.
La economía de Estados Unidos presenta señales de marcada fortaleza en sus métricas de actividad y productividad, a la par que surgen dinámicas complejas en materia de precios y política monetaria. De acuerdo con las estimaciones del modelo GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta, la previsión para el crecimiento del PIB real en el tercer trimestre de 2026 se sitúa en un robusto 5,8%. En el frente del mercado laboral, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo registraron 199.000 (frente a una previsión de 205.000 y un dato previo de 197.000). Las cifras preliminares de productividad no agrícola se ubicaron en el 1,4% (superando el pronóstico del 0,6% y revisando el dato previo a 0,8%), al tiempo que los costos laborales unitarios preliminares crecieron un 1,3% (por debajo del 2,1% previsto y revisando el periodo anterior a 1,3%). No obstante, el sector comercio mayorista mostró debilidad, con una caída del -3% MoM en las ventas (frente al 3,4% previo revisado a 3,5%) y una revisión de los inventarios al 0,2% MoM (frente a la previsión y dato previo del 0,3%). En el sector servicios, el PMI elaborado por el ISM se ubicó en 54,1 (frente al 54,5 previsto y 54,0 anterior), destacando la expansión en nuevos pedidos con 57,2 (frente a 55,9 previsto) y una fuerte presión en los precios pagados por servicios que escalaron a 70,3 (frente a 65 proyectado y 67,7 previo), pese a que el índice de empleo descendió a 47,4 (frente al 51,2 esperado). Por su parte, el PMI Compuesto de S&P Global se situó en 54,5 final, con el PMI de Servicios en 54,6 (superando la estimación de 53,6).
Este panorama ha avivado el debate sobre la política monetaria de la Reserva Federal para su reunión de septiembre. Las probabilidades implícitas en el mercado a través de Kalshi otorgan un 49% a mantener la tasa sin cambios, un 47% a un incremento de +25 pb y un 2% a un alza superior. Las proyecciones de las principales firmas de Wall Street divergen sustancialmente: Bank of America anticipa alzas de +25 pb en septiembre, octubre y diciembre; JPMorgan prevé mantener en septiembre y elevar en diciembre; Goldman Sachs, Morgan Stanley y Barclays coinciden en una pausa sin cambios durante lo que resta del año o hasta el cierre del ejercicio; mientras que Citi contempla mantener en septiembre para iniciar recortes en octubre, diciembre y enero. En este contexto, el funcionario de la Reserva Federal, Alberto Musalem, declaró que apoya las alzas graduales de tipos por considerarlas menos costosas que los cambios abruptos, situando la inflación subyacente entre el 2,5% y el 3% con probabilidades de mantenerse sobre el objetivo. Musalem enfatizó que el mercado laboral no es el catalizador inflacionario, pero advirtió que las expectativas de inflación corren el riesgo de perder su ancla ante perturbaciones de oferta, monitoreando de cerca la volatilidad energética y las condiciones financieras favorables, al tiempo que remarcó que los bancos centrales deben ignorar el ruido político y actuar en el mejor interés del país, siendo aceptable sorprender al mercado si es necesario.
El sector corporativo estadounidense presenció dinámicas de financiamiento de gran escala e importantes reestructuraciones ejecutivas. Alphabet ($GOOGL) inició una colocación de deuda sénior dividida en 10 tramos con el objetivo de recaudar hasta 25.000 millones de dólares, atrayendo una demanda masiva en el libro de órdenes que alcanzó los 115.000 millones de dólares. No obstante, las acciones de Alphabet registraron fuertes caídas tras anunciarse la salida del científico jefe Jeff Dean después de 27 años en la compañía para fundar su propia empresa de IA. En el sector tecnológico y de inteligencia artificial, Microsoft ($MSFT) anunció la apertura de su cuarta región de centros de datos para Azure en India, mientras las declaraciones corporativas confirmaron que la mayoría de sus ventas de IA provienen de la alianza con OpenAI; en paralelo, se reportó mediante la SEC la venta en mercado abierto de 10.000 acciones del director ejecutivo comercial Judson Althoff a 487,89 dólares por título. Por su parte, la empresa china de IA DeepSeek reanudó su ronda de financiamiento buscando levantar 8.000 millones de dólares bajo una valoración de 74.000 millones. En el área de hardware de consumo e IA, OpenAI reveló detalles de un nuevo dispositivo portátil en forma de rosquilla o anillo con piezas móviles y luces cuyo precio superará los 300 dólares, asegurando que el diseño no viola secretos comerciales de Apple ($AAPL). Adicionalmente, Elon Musk estimó que la capacidad de procesamiento de IA de Terafab asignará un 25% para Tesla Optimus y un 75% para naves espaciales de SpaceX ($SPCX.
En los mercados europeos, la jornada operó bajo el influjo del repunte de los energéticos y las crecientes tensiones geopolíticas en Oriente Medio. El crudo Brent escaló por encima de los 85 dólares por barril ante la incertidumbre sobre la navegación en el Estrecho de Ormuz, tras confirmarse inventarios comerciales de crudo de la EIA en EE. UU. subiendo en 2,479 millones de barriles (frente a la previsión de caída de -1,5 millones). La tensión en las vías marítimas se intensificó luego de que la agencia iraní Fars reportara la prohibición de paso a embarcaciones estadounidenses e israelíes por Ormuz en el marco de un borrador de ley que propone sanciones de hasta el 20% del valor de la carga, la eliminación de los corredores norte y sur, y la exigencia de indemnizaciones antes de autorizar el tránsito. La diplomacia regional se mantiene activa: Irán sostuvo discusiones con Omán sobre rutas alternativas de 2 a 4 meses en el estrecho sin que ello implique el Artículo 5 del Memorando de Islamabad, al tiempo que el viceministro de Exteriores iraní y la agencia IRNA señalaron la recepción de mensajes de EE. UU. para retornar a compromisos, aunque las conversaciones directas siguen congeladas. Paralelamente, Israel y países del Golfo evalúan rutas alternativas de exportación que eviten los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb, mientras se reportan 111 civiles heridos en Najrán por ataques hutíes de Yemen hacia campamentos alineados con Arabia Saudita.
En la región de Asia y los mercados emergentes, el sector tecnológico sufrió correcciones drásticas. El índice KOSPI de Corea del Sur retrocedió un 4,5%, arrastrado por desplomes masivos en fabricantes de semiconductores como SK hynix (-10,4%) y Samsung Electronics (-6,3%). Por el contrario, la divisa china mostró fortaleza, llevando al yuan a tocar su nivel más elevado frente al dólar estadounidense desde febrero de 2023. En el mercado cambiario nipón, el yen japonés amplió su rally intradía subiendo un +0,5%, registrando su mayor avance diario desde el 31 de julio, en un contexto donde Japón prevé compartir sus planes de compras de defensa con contratistas y negocia con un fondo soberano de los Emiratos Árabes Unidos un acuerdo por 2 billones de yenes para financiar uno de los centros de datos más grandes del país. Asimismo, los flujos globales hacia activos de refugio impulsaron a los ETF de oro a captar 3.000 millones de dólares en julio, revirtiendo dos meses de salidas, elevando el precio del oro al contado sobre los 4.200 dólares por onza a su punto más alto desde el 22 de junio.
Desde mi perspectiva, la coyuntura actual presenta una dicotomía interesante, ya que por un lado, persisten ciertos desafíos macroestructurales dados los retos entre la actividad real y la rigidez de los precios de servicios; por el otro, el mercado accionario ha demostrado una resiliencia y solidez importante, marcando máximos históricos y demostrando que la inercia compradora supera los temores de ajuste monetario. Si bien el conflicto en el Estrecho de Ormuz introduce volatilidad en los energéticos, los inversionistas han optado pragmáticamente por desacoplarse del ruido geopolítico, concentrándose en la fortaleza de las utilidades corporativas y la expansión de márgenes. En los escenarios de corto y mediano plazo, la capacidad del mercado para asimilar estos choques sugiere que la tendencia alcista mantiene el control del flujo de capital. No obstante, la atención inmediata se traslada al reporte de nóminas no agrícolas (NFP) de mañana, dato decisivo que terminará de calibrar las expectativas de la Reserva Federal para septiembre y definirá si este impulso hacia récords históricos se consolida o entra en una breve pausa de consolidación.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group




