El tipo de cambio inició la jornada de este miércoles 5 de agosto cotizando en torno a los $908, profundizando la tendencia bajista observada durante las últimas sesiones y alcanzando nuevos mínimos de corto plazo. El movimiento responde principalmente a un escenario internacional más favorable para las monedas emergentes.
El principal catalizador sigue siendo el mercado de materias primas. El cobre avanza nuevamente hasta los US$6,67 por libra en COMEX, manteniéndose cerca de máximos históricos y consolidándose como uno de los principales soportes para la moneda local. Si bien durante la sesión asiática los débiles datos del sector servicios en China generaron cierta preocupación respecto de la demanda futura del metal, la depreciación del dólar internacional permitió que los metales recuperaran terreno rápidamente, con el oro y la plata liderando las ganancias.
Al mismo tiempo, el Dollar Index (DXY) corrige hasta la zona de los 99,50 puntos, ubicándose sobre un soporte técnico relevante. La debilidad del dólar responde principalmente a las crecientes señales de moderación en la economía estadounidense. El dato más importante de la jornada fue el informe ADP de empleo privado, que mostró la creación de apenas 44 mil nuevos puestos de trabajo en julio, muy por debajo de los 68 mil esperados por el mercado. Esta sorpresa negativa fortalece la percepción de que el mercado laboral comienza a perder dinamismo, reduciendo las probabilidades de un endurecimiento adicional de la política monetaria de la Reserva Federal y debilitando a la divisa estadounidense.
Sin embargo, la atención de los inversionistas continuará centrada en los indicadores que restan por publicarse durante la sesión. El ISM de servicios, principal termómetro del sector más relevante de la economía norteamericana, será clave para confirmar si la desaceleración observada en el empleo comienza a extenderse al resto de la actividad económica. Un resultado sólido podría entregar soporte temporal al dólar, mientras que una nueva decepción reforzaría el escenario de depreciación del billete verde antes del reporte oficial de empleo del viernes.
En los mercados internacionales predomina un tono de cautela. Si bien el S&P 500 continúa registrando máximos históricos, la temporada de resultados corporativos mantiene una importante diferenciación entre compañías. SpaceX retrocede tras anunciar un fuerte incremento en sus inversiones en inteligencia artificial, mientras AMD también es castigada pese a reportar sólidos resultados operacionales, reflejando que el mercado continúa privilegiando empresas capaces de transformar rápidamente sus inversiones en generación de flujo de caja.
En paralelo, el escenario geopolítico sigue aportando volatilidad. Las versiones contrapuestas sobre un eventual acuerdo entre Estados Unidos e Irán mantienen la incertidumbre en el mercado energético. Mientras fuentes cercanas a la Casa Blanca sostienen que podría anunciarse un entendimiento durante esta jornada, autoridades iraníes continúan negando negociaciones directas, manteniendo la atención de los inversionistas sobre la evolución del precio del petróleo y sus efectos sobre la inflación global.
Desde una perspectiva técnica, el USD/CLP comienza a acercarse a una importante zona de soporte entre $905 y $910. Mientras el cobre continúe operando sobre los US$6,60 por libra y el Dollar Index permanezca bajo la barrera psicológica de los 100 puntos, el sesgo para el tipo de cambio sigue siendo bajista. No obstante, la cercanía de estos niveles podría favorecer episodios de consolidación o rebotes técnicos de corto plazo, especialmente si los próximos datos económicos estadounidenses sorprenden positivamente.
Diego Montalbetti, Analista de Mercados de Capitaria




