El Congreso aprobó el crédito suplementario sin destinar los S/200 millones que el Ejecutivo había solicitado para la megaobra, que ya enfrenta restricciones presupuestales, controversias contractuales y riesgos de retraso.
La Nueva Carretera Central quedó fuera del crédito suplementario aprobado por la Comisión Permanente del Congreso, luego de que el texto final eliminara los S/200 millones que el Poder Ejecutivo había previsto para impulsar el inicio de las primeras intervenciones del proyecto.
La decisión representa un nuevo revés para una de las obras de infraestructura vial más importantes del país, que contempla una inversión superior a S/30.000 millones y busca reducir el tiempo de viaje entre Lima y La Oroya a cerca de tres horas.
Inicialmente, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) había solicitado al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) una transferencia cercana a S/400 millones para financiar las primeras etapas de la obra. Sin embargo, ese monto fue reducido a S/200 millones en el proyecto de ley remitido al Congreso y, finalmente, fue eliminado durante el proceso de aprobación.
Presupuesto insuficiente preocupa a autoridades
Los recursos estaban destinados principalmente al desarrollo del Tramo I, que comprende la construcción del túnel San Juan de Pariachi, la supervisión de las obras y la adquisición de predios necesarios para la ejecución del proyecto.
Tras conocerse la decisión del Congreso, el gobernador regional de Junín, Zósimo Cárdenas, expresó su preocupación al señalar que la región esperaba, como mínimo, la aprobación de los S/400 millones originalmente solicitados por el Ejecutivo.
La autoridad regional sostuvo que el proyecto ya enfrenta un presupuesto limitado, pues para este año solo cuenta con alrededor de S/190 millones, una cifra que considera insuficiente para cumplir con el cronograma previsto.
Proyecto enfrenta retrasos y controversias
La falta de recursos se suma a otros problemas registrados durante el año. En febrero, Provías Nacional resolvió el contrato de asistencia técnica con el consorcio PMO Vías, integrado por las empresas Egis y Setec, tras la aplicación de una cláusula anticorrupción vinculada a una sanción impuesta por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Semanas después, ambas partes alcanzaron un acuerdo para restablecer la asistencia técnica bajo nuevas condiciones de supervisión e integridad, con el objetivo de evitar mayores retrasos.
Además, la Contraloría ha advertido inconsistencias en los cronogramas del proyecto que podrían extender la culminación de la Nueva Carretera Central hasta 2035, cuatro años después del plazo inicialmente previsto.




