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miércoles, junio 17, 2026
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Petróleo pierde fuerza ante avance de acuerdo EE.UU.-Irán y mercados anticipan mayor oferta global

La caída del Brent hasta los US$78 por barril refleja el retroceso de la prima de riesgo geopolítico y las expectativas de un mayor suministro energético tras una eventual reapertura del Estrecho de Ormuz.

El crudo Brent cayó este miércoles hasta la zona de los US$78 por barril, acumulando un retroceso cercano al 17% durante junio y una caída superior al 28% entre mayo y junio, en uno de los ajustes más agresivos observados en los mercados energéticos durante los últimos años, enviando una señal contundente a los inversionistas de que la prima de riesgo geopolítico que dominó gran parte del segundo trimestre comienza a evaporarse.

Detrás de este movimiento se encuentra el avance del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, cuya firma formal está prevista para los próximos días en Suiza. El entendimiento contempla la reapertura del Estrecho de Ormuz, el levantamiento gradual de restricciones al comercio energético iraní y el inicio de negociaciones relacionadas con el programa nuclear de Teherán. Por su parte, los operadores han comenzado a descontar un escenario donde el petróleo iraní vuelve gradualmente a los mercados internacionales, generando un aumento de la disponibilidad de crudo justo cuando la demanda global muestra señales de moderación. A esto se suma la reciente revisión a la baja de las perspectivas de consumo por parte de organismos vinculados al sector energético, reforzando la percepción de que el equilibrio entre oferta y demanda podría inclinarse nuevamente hacia una mayor abundancia de suministro.

Sin embargo, el escenario dista de ser completamente lineal. Aunque el mercado celebra la perspectiva de una reapertura de Ormuz, persisten interrogantes sobre los tiempos reales de implementación. La remoción de minas marítimas, la normalización de las rutas de navegación, los costos de seguros para embarcaciones y la recuperación de la confianza logística podrían requerir semanas o incluso meses antes de reflejarse plenamente en los flujos comerciales. La evolución del petróleo también coincide con una semana especialmente relevante para los mercados financieros, donde la Reserva Federal de Estados Unidos anunciará su decisión sobre tasas de interés, en un contexto donde los inversionistas esperan estabilidad monetaria, pero continúan atentos a cualquier señal respecto al futuro de la inflación.

El descenso del petróleo tiene implicaciones que van mucho más allá de los mercados financieros, impactando directamente el consumo, la actividad económica y las perspectivas de crecimiento. Desde mi perspectiva, el movimiento actual refleja un cambio estructural de narrativa. Hace apenas algunas semanas el mercado discutía la posibilidad de un petróleo nuevamente sobre los US$100 por barril debido al conflicto en Medio Oriente. Hoy el foco se desplaza hacia la velocidad con que regresará la oferta al mercado y hacia la capacidad de la demanda global para absorber ese volumen adicional. En términos prospectivos, el escenario de corto plazo continúa favoreciendo una visión moderadamente bajista. Mientras el acuerdo avance según lo previsto y no surjan obstáculos relevantes en la reapertura del Estrecho de Ormuz, el Brent podría mantener presión hacia zonas comprendidas entre US$75 y US$70 por barril durante las próximas semanas.

No obstante, sería prematuro descartar completamente un escenario de recuperación. Retrasos en la implementación del acuerdo, problemas logísticos en la región o nuevas tensiones geopolíticas podrían devolver volatilidad al mercado energético y provocar rebotes temporales hacia la zona de US$85 o incluso US$90 por barril. Por ahora, el mensaje predominante es claro: el mercado comienza a actuar como si la crisis energética hubiese quedado atrás. Y aunque todavía existen riesgos relevantes en el camino, la caída del petróleo se está transformando en uno de los factores más importantes para las expectativas económicas globales de cara al segundo semestre del año.

Sergio Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group