La degradación de los suelos se ha convertido en uno de los mayores desafíos silenciosos de la agricultura chilena. Según datos técnicos recogidos por Vermis, más del 70% de los suelos del país presenta algún grado de degradación, lo que compromete la productividad, la retención de agua y la salud a largo plazo de los cultivos.
Ante esta realidad, Vermis está ayudando a un número creciente de agricultores a revertir esta situación a través de su fertilizante natural y una estrategia de balance nutricional. El producto aporta macro y micronutrientes esenciales, junto con una alta concentración de microorganismos benéficos que mejoran el intercambio iónico y catiónico del suelo.
“El humus de lombriz no solo alimenta la planta, sino que restaura la vida del suelo. Favorece el desarrollo radicular, mejora la aireación y optimiza la traslocación de nutrientes desde el suelo hacia las raíces”, señala Christian Velázques, gerente general de Vermis.
Esta aproximación natural permite recuperar suelos cansados, aumentar la fertilidad de forma sostenible y fortalecer la resiliencia de los cultivos frente a sequías y estrés climático. Vermis trabaja en equipo con los agricultores, adaptando la aplicación (foliar, por riego y endoterapia) a las necesidades específicas de cada predio.
En un escenario donde la salud del suelo se vuelve cada vez más crítica, soluciones como la de Vermis representan una alternativa concreta para producir más, con mayor calidad y cuidando el recurso base de la agricultura: la tierra.




