La inflación general retrocedió en mayo, pero los indicadores subyacentes continúan por encima del rango meta del Banco Central.
La inflación en Lima Metropolitana registró una variación mensual de -0,16% en mayo, resultado que sorprendió favorablemente al mercado y estuvo impulsado principalmente por la reducción de los precios de alimentos y algunos combustibles. Sin embargo, el descenso no modifica por ahora el panorama de cautela que mantiene el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) frente a la evolución de los precios.
De acuerdo con José Silva, asociado senior del equipo de Asset Management de Intéligo, la inflación interanual pasó de 4,0% a 3,9%, aunque todavía se mantiene por encima del rango meta establecido por la autoridad monetaria.
Entre los factores que explicaron el resultado mensual destacan la caída en el precio del pollo, así como menores cotizaciones de hortalizas, tubérculos y determinados productos pesqueros. Asimismo, se observó una corrección parcial en algunos costos de transporte asociada a la reducción de los precios de combustibles.
Inflación subyacente continúa mostrando resistencia
Pese al alivio observado en la inflación general, los indicadores que siguen de cerca los analistas y el propio Banco Central continúan reflejando presiones persistentes.
La inflación sin alimentos ni energía, considerada una medida más estable de la tendencia de los precios, registró un incremento mensual de 0,09% y se mantuvo en 4,4% interanual durante mayo.
Según Intéligo, este comportamiento evidencia que los mayores costos observados en combustibles y transporte aún continúan trasladándose a diversos servicios de la economía.
“Si bien la inflación de mayo sorprendió positivamente al ubicarse por debajo de las expectativas del mercado, el alivio para el Banco Central sigue siendo limitado. La inflación subyacente continúa mostrando una tendencia al alza y permanece por encima del rango meta”, señaló Silva.
Riesgos externos y climáticos mantienen presión sobre los precios
Las perspectivas para los próximos meses continúan condicionadas por diversos factores que podrían afectar la trayectoria de la inflación.
Uno de ellos es la posibilidad de que el fenómeno de El Niño genere presiones sobre los precios de los alimentos durante la segunda mitad del año. A ello se suma la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente, que sigue representando un riesgo para la evolución de los precios internacionales de la energía.
Asimismo, Intéligo advierte que parte de los incrementos registrados en las tarifas de transporte urbano podrían mantenerse incluso en un escenario de moderación de los combustibles, lo que prolongaría algunas presiones inflacionarias.
BCRP mantendría una postura cautelosa
En este contexto, la firma estima que el Banco Central mantendrá una estrategia prudente respecto a su política monetaria y continuará evaluando cuidadosamente la evolución de la inflación antes de considerar eventuales ajustes en su tasa de referencia.
Las decisiones futuras dependerán principalmente del comportamiento de las expectativas inflacionarias, la evolución de los costos de transporte y combustibles, así como del impacto que puedan generar los riesgos climáticos sobre los precios de los alimentos.
Si bien el escenario base continúa siendo de estabilidad en las tasas de interés, la persistencia de la inflación subyacente por encima del rango meta mantiene limitado el margen para una postura monetaria más flexible en el corto plazo.





