La minera busca acelerar el desarrollo de sus principales proyectos de cobre en Apurímac y Cajamarca para aprovechar la creciente demanda global del metal, en un contexto de precios favorables y expectativas positivas para la transición energética.
Compañía de Minas Buenaventura prepara una nueva etapa de crecimiento sustentada en el desarrollo de dos grandes proyectos cupríferos que, en conjunto, requerirían inversiones superiores a los US$ 3.000 millones. La estrategia busca posicionar a la empresa para capturar las oportunidades que ofrece la creciente demanda mundial de cobre, impulsada por la electrificación, la transición energética y el desarrollo tecnológico.
Así lo señaló Leandro García durante una entrevista con Rumbo Minero Televisión, donde destacó que la compañía mantiene perspectivas favorables para el mercado del cobre en los próximos años.
El ejecutivo explicó que actualmente la estructura de ingresos de Buenaventura se encuentra equilibrada entre metales preciosos y cobre, con una participación de aproximadamente 50% para cada segmento. En ese contexto, la minera continúa fortaleciendo su cartera de proyectos para consolidar su presencia en el negocio cuprífero.
Trapiche concentra la mayor inversión proyectada
La principal apuesta de crecimiento corresponde al proyecto Trapiche, ubicado en Apurímac, considerado uno de los activos estratégicos de la compañía para la próxima década.
Según García, la inversión estimada para esta iniciativa se ubica entre US$ 1.800 millones y US$ 2.000 millones. Aunque el proyecto aún se encuentra en una fase conceptual, recientemente obtuvo la aprobación de su estudio de impacto ambiental, un avance clave dentro de su proceso de desarrollo.
El ejecutivo recordó que Trapiche representa una muestra de los largos ciclos de maduración que enfrenta la minería moderna. El yacimiento fue identificado en 1993 y, más de tres décadas después, continúa avanzando en estudios técnicos, permisos regulatorios y procesos de relacionamiento con las comunidades.
Coimolache impulsa expansión en Cajamarca
El segundo proyecto prioritario es Coimolache, ubicado en Cajamarca, donde la empresa evalúa una inversión preliminar cercana a los US$ 1.100 millones.
La iniciativa contempla una nueva etapa de desarrollo enfocada en recursos cupríferos, complementando las operaciones vinculadas a la explotación de óxidos de oro que actualmente se realizan en la zona.
De concretarse ambos proyectos, Buenaventura fortalecería significativamente su exposición al cobre en un escenario en el que los analistas proyectan una creciente demanda global del metal debido a su rol fundamental en redes eléctricas, vehículos eléctricos, centros de datos e infraestructura energética.
Estabilidad jurídica será clave para atraer capitales
García también destacó la importancia de preservar condiciones de estabilidad y predictibilidad para impulsar inversiones de largo plazo en el sector minero.
Según indicó, proyectos de gran escala como Trapiche requieren décadas de planificación, exploración, estudios ambientales, obtención de permisos y construcción, por lo que cualquier cambio que afecte la seguridad jurídica o las reglas de inversión puede impactar las decisiones empresariales.
Asimismo, señaló que el actual entorno de precios favorables permitirá a la compañía acelerar estudios, exploraciones e inversiones destinadas a sostener su crecimiento futuro y fortalecer su posición dentro de la minería peruana.
Cobre seguirá siendo motor de inversión minera
La apuesta de Buenaventura refleja una tendencia que viene consolidándose en la industria minera global. La transición energética, el crecimiento de la inteligencia artificial, la expansión de centros de datos y la electrificación de las economías están elevando las perspectivas de demanda para el cobre, considerado uno de los minerales estratégicos de las próximas décadas.
En ese escenario, proyectos como Trapiche y Coimolache forman parte de la cartera que podría contribuir a fortalecer la producción minera peruana y mantener al país entre los principales proveedores mundiales de cobre.





