El proyecto Fértil Pampa busca transformar gas de Vaca Muerta en urea, generar divisas y reducir importaciones, en un contexto de alta volatilidad global en precios de fertilizantes.
La energética argentina Pampa Energía avanza en su estrategia de expansión industrial con la presentación del proyecto Fértil Pampa bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), una iniciativa que contempla una inversión de USD 2.400 millones para la construcción de una megaplanta de fertilizantes en Bahía Blanca. La propuesta apunta a industrializar el gas natural de Vaca Muerta y posicionar al país como proveedor regional de urea.
El complejo tendrá una capacidad de producción estimada de 2,1 millones de toneladas anuales de urea a partir de 2030, con el objetivo de sustituir importaciones, fortalecer el sector agroindustrial y atender la creciente demanda regional. Se proyecta que el 60% de la producción esté orientado a exportaciones, principalmente hacia Brasil, lo que permitiría generar alrededor de USD 890 millones anuales en divisas.
Impacto productivo y empleo
El desarrollo de la planta contempla la creación de aproximadamente 3.500 empleos durante la fase de construcción y unos 300 puestos permanentes en operación. Además, se espera un efecto multiplicador en proveedores locales, consolidando un ecosistema industrial vinculado a la petroquímica y fertilizantes.
El proyecto aprovechará infraestructura estratégica ya existente en Bahía Blanca, como acceso a gasoductos, líneas de transmisión eléctrica, instalaciones portuarias de aguas profundas y disponibilidad de agua —que será desalinizada para uso industrial—, lo que mejora su viabilidad técnica y logística.
Integración energética y ventaja competitiva
Uno de los pilares de Fértil Pampa es la integración con la producción de gas natural. En 2025, Pampa Energía alcanzó un récord de 17,6 millones de metros cúbicos diarios y proyecta incrementarlo en 10 millones adicionales en los próximos tres años, lo que le permitiría abastecer directamente la planta.
El proceso productivo incluirá la fabricación de amoníaco y dióxido de carbono, insumos clave para la producción de urea, consolidando una cadena de valor integrada desde el gas hasta el fertilizante final.
Contexto internacional y oportunidad estratégica
El anuncio se produce en un escenario global de alta volatilidad en el mercado de fertilizantes. En las últimas semanas, los precios internacionales de la urea han registrado incrementos de entre 40% y 57%, impulsados por tensiones geopolíticas y restricciones en rutas clave como el Estrecho de Ormuz.
Actualmente, Argentina depende en gran medida de importaciones de urea, con una única planta relevante en operación. En ese contexto, Fértil Pampa no solo reduciría la dependencia externa, sino que también fortalecería la seguridad del suministro para el sector agrícola, uno de los motores clave de la economía.
RIGI y expansión de inversiones
La apuesta de Pampa Energía por el RIGI forma parte de una estrategia más amplia de inversiones. La compañía también evalúa destinar hasta USD 4.500 millones adicionales en el desarrollo del bloque Rincón de Aranda, en Neuquén, incluyendo infraestructura energética como oleoductos y gasoductos.
El éxito del proyecto, sin embargo, estará condicionado a factores como la estabilidad macroeconómica, la competitividad de los precios energéticos y la continuidad de incentivos para grandes inversiones.









