Adendas con TgP y Cálidda se retrasan en medio de la crisis del ducto y el contexto electoral, pese a cartera de US$ 2.900 millones en inversión energética.
La ProInversión actualizó el cronograma de sus principales proyectos de gas natural y confirmó la postergación de iniciativas clave tras la reciente emergencia en Camisea. La decisión se da en un contexto de incertidumbre marcado tanto por el incidente en el ducto como por la proximidad del proceso electoral y el cambio de gobierno previsto para julio de 2026.
Pese a estos retrasos, la agencia mantiene una cartera de proyectos por US$ 2.900 millones para el periodo 2026-2027, orientada a ampliar la cobertura del gas natural y fortalecer la seguridad energética del país. Sin embargo, dos de las iniciativas más relevantes —las adendas con Transportadora de Gas del Perú (TgP) y Cálidda— han visto modificados sus plazos de ejecución.
Emergencia en Camisea y efectos en el cronograma
El 1 de marzo de 2026, una deflagración en el ducto de Transportadora de Gas del Perú en el distrito de Megantoni, Cusco, llevó al Gobierno a declarar la emergencia nacional en el suministro de gas natural proveniente de Camisea.
Durante cerca de dos semanas se registró desabastecimiento de gas natural vehicular (GNV) en Lima y otras regiones, lo que obligó a aplicar medidas de racionamiento y priorización para hogares, hospitales y transporte público. La reparación del ducto concluyó el 14 de marzo, permitiendo restablecer progresivamente el suministro.
A pesar de la solución técnica del incidente, el evento generó impactos en la planificación de proyectos y abrió procesos de evaluación e investigación por parte de Osinergmin, lo que añade un componente adicional de incertidumbre regulatoria.
Adenda con TgP sigue sin fecha definida
En este escenario, la adenda para la ampliación del ducto de TgP hacia el sur, valorizada en US$ 2.000 millones, permanece postergada. Inicialmente prevista para el primer trimestre de 2026, la firma del acuerdo aún no cuenta con una nueva fecha oficial.
El proceso no solo está condicionado por los efectos de la emergencia, sino también por factores como la investigación en curso y posibles sanciones. A ello se suma la expectativa sobre la confirmación de nuevas reservas de gas, como el potencial desarrollo en Candamo, que podría influir en la viabilidad de largo plazo del proyecto.
Extensión de Cálidda también se reprograma
De manera paralela, la adenda con Cálidda, valorizada en US$ 643 millones, también ha sido reprogramada. Este proyecto busca ampliar el acceso al gas natural a más de 150.000 hogares en regiones como Huancayo, Ayacucho, Cusco, Huancavelica, Junín, Puno y Ucayali.
Aunque inicialmente se esperaba su firma entre marzo y abril, el nuevo cronograma la traslada al segundo trimestre de 2026. Esta coincidencia con el periodo electoral introduce un factor adicional de cautela en la toma de decisiones, lo que podría seguir impactando los plazos finales.
Cartera de proyectos y expansión del gas natural
Más allá de estos retrasos, ProInversión continúa promoviendo otras iniciativas estratégicas. Entre ellas destaca el proyecto de masificación del gas natural en el sur, que contempla una inversión de US$ 266 millones para Arequipa, Moquegua y Tacna, con convocatoria prevista para el tercer trimestre de 2026.
Asimismo, el Gasoducto Regional Cusco, valorizado en US$ 780 millones, busca conectar Quillabamba, Anta y la ciudad del Cusco, beneficiando a más de 550.000 personas. A esto se suman proyectos complementarios como la Planta de Fraccionamiento La Convención y una futura planta de licuefacción en la misma zona.
Actualmente, el país cuenta con tres concesiones operativas de gas natural —norte, sur e Ica— que han permitido ampliar el acceso energético. No obstante, la reciente emergencia en Camisea y el contexto político vuelven a poner en evidencia la necesidad de fortalecer la planificación, la gestión de riesgos y la estabilidad regulatoria para asegurar la continuidad de las inversiones en el sector.









