El desarrollo del carbono agrario abre oportunidades económicas y climáticas para el Perú, con potencial de generar ingresos adicionales a productores y fortalecer el crecimiento agroexportador.
El desarrollo del carbono agrario se posiciona como una oportunidad estratégica para el agro peruano, al combinar la acción climática con la generación de nuevas fuentes de ingresos para los productores, especialmente en zonas rurales, destacó el gerente central de Exportaciones de la Asociación de Exportadores (ADEX), Diego Llosa Velásquez.
Potencial económico y climático
Durante el taller “Promoción del Carbono Agrario”, organizado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego con apoyo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, se resaltó que este mecanismo puede fortalecer la sostenibilidad del sector y ampliar las oportunidades de monetización en mercados internacionales.
Llosa Velásquez subrayó que el comercio exterior peruano ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos 25 años, multiplicándose por más de 10 y superando los US$ 90 mil millones. En ese contexto, la agroindustria alcanzó envíos por US$ 13,200 millones en 2025, consolidándose como uno de los principales motores económicos del país.
Impulso al desarrollo rural
El viceministro de Desarrollo de Agricultura Familiar e Infraestructura Agraria y Riego, Orlando Chirinos Trujillo, sostuvo que el carbono agrario no solo representa una oportunidad climática, sino también una vía concreta para impulsar el desarrollo del sector agrario y mejorar los ingresos de miles de productores.
Asimismo, indicó que los aportes recogidos en el taller permitirán avanzar en una agenda articulada, sostenible e inclusiva para el desarrollo de este mercado en el país.
Mercado de créditos de carbono
El carbono agrario se basa en la capacidad de los sistemas agrícolas, ganaderos y forestales para reducir emisiones o capturar carbono mediante prácticas sostenibles como la agricultura regenerativa, el manejo de suelos, sistemas agroforestales o la producción de biogás.
Estas acciones permiten generar reducciones verificables de emisiones que pueden transformarse en créditos de carbono comercializables en mercados voluntarios, abriendo una nueva línea de ingresos para el sector.
Brechas pendientes
El taller también permitió identificar limitaciones técnicas, normativas y financieras que frenan el desarrollo de estos proyectos. En esa línea, se avanzó en la construcción de una Agenda Estratégica Nacional de Carbono Agrario que permita cerrar estas brechas y acelerar su implementación.









