La interrupción del transporte de líquidos de gas natural tras el incidente en el sistema de TGP detuvo la producción de GLP, combustible clave para más de 8 millones de hogares en el país.
Pluspetrol, operador del Consorcio Camisea y principal productor de gas licuado de petróleo (GLP) en el Perú, informó que la producción de este combustible en su planta de fraccionamiento de Pisco, en Ica, se encuentra paralizada.
La medida se adoptó luego de la deflagración registrada el 1 de marzo en los ductos operados por Transportadora de Gas del Perú (TGP), concesionaria del sistema de transporte de gas natural y líquidos de gas natural.
Según explicó la empresa en un comunicado, tras ser alertada del evento y a solicitud de TGP, procedió ese mismo día a detener la producción y cerrar las válvulas de suministro de gas natural y líquidos de gas natural. La decisión buscó facilitar las intervenciones técnicas necesarias en el sistema de ductos.
Esta acción implicó la suspensión total del transporte tanto de gas natural seco como de los líquidos asociados, lo que terminó interrumpiendo la llegada de insumos a la planta de Pisco.
Impacto directo en el mercado del GLP
La paralización del sistema obligó a detener la producción de GLP y otros derivados del gas natural en la planta de fraccionamiento.
Pluspetrol precisó que esta situación es ajena a las operaciones del Consorcio Camisea y responde exclusivamente a la contingencia ocurrida en la infraestructura de transporte.
La interrupción afecta directamente al mercado del GLP, combustible esencial para los balones de cocina utilizados por más de 8 millones de hogares en el país, especialmente en zonas donde no existe acceso al gas natural por red domiciliaria.
El exministro de Energía y Minas, Carlos Herrera Descalzi, advirtió que el impacto puede ser significativo debido al peso de Camisea en el suministro nacional.
“El 70% del GLP que consume el Perú proviene de Camisea y ese 70% está cortado”, señaló.
Aumenta la presión sobre el sistema de despacho
Ante la contingencia, Pluspetrol indicó que viene ejecutando acciones para sostener los despachos de GLP desde la planta de Pisco utilizando los inventarios disponibles.
La empresa señaló que continúa atendiendo cisternas que cargan el combustible, aunque la afluencia se ha incrementado mientras se evalúan alternativas para sostener el sistema energético nacional.
Este escenario ya había sido advertido por el sector envasador. Abel Camasca, presidente de la Asociación de Plantas Envasadoras de Gas, confirmó que ya se inició un racionamiento en el terminal de Pisco y que los tiempos de despacho se han extendido.
“Una cisterna que antes cargaba en 14 horas ahora puede tardar entre dos y tres días, lo que incrementa los costos logísticos y presiona al alza los precios”, indicó.
Riesgo de alza en el precio del balón
Frente a este contexto, Pluspetrol pidió a sus clientes mantener sus consumos dentro de los niveles habituales con el fin de preservar la estabilidad del abastecimiento mientras se resuelve la emergencia.
La compañía también informó que ha puesto a disposición de TGP sus recursos logísticos y que mantiene coordinación con las autoridades para contribuir a una pronta solución.
Además, precisó que sus plantas de Malvinas y Pisco están listas para reanudar operaciones a plena capacidad una vez que se restablezca de manera integral el transporte por ambos ductos: el de gas natural seco y el de líquidos de gas natural, que atraviesan la selva del Cusco.
Especialistas advierten que, si la interrupción se prolonga, el país podría depender más de importaciones de GLP y enfrentar aumentos en el precio del balón de gas.
Actualmente, el precio del balón en Lima oscila entre S/55 y S/60, con impactos potencialmente mayores en regiones donde el costo logístico es más elevado.






