El informe macroeconómico del Banco Interamericano de Desarrollo advierte que, pese a la resiliencia regional y la desaceleración de la inflación, el aumento del servicio de la deuda y las altas tasas globales limitan el margen de maniobra para 2026.
Desde Washington, el BID presentó su informe macroeconómico 2025 para América Latina y el Caribe, donde confirma un crecimiento regional de 2,1% y una inflación mayormente bajo control, en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, cambios en las políticas comerciales y tasas de interés elevadas en economías avanzadas.
Resiliencia macro en un entorno global adverso
El organismo destaca que la región logró sostener un crecimiento “modesto pero constante”, con mercados laborales sólidos y primas de riesgo soberano en niveles históricamente bajos. Asimismo, en varios países los tipos de cambio se apreciaron frente al dólar durante 2025, lo que contrasta con episodios previos de volatilidad externa que derivaron en salidas de capital y depreciaciones abruptas.
Para el BID, este desempeño refleja años de fortalecimiento de marcos fiscales y monetarios. Sin embargo, advierte que el crecimiento sigue siendo insuficiente para cerrar brechas de ingreso y que persisten vulnerabilidades estructurales.
Deuda pública y tasas altas: el principal foco de alerta
El organismo subraya que los elevados niveles de deuda pública, sumados al incremento en los pagos de intereses, ejercen presión creciente sobre las finanzas públicas y las cuentas externas. En un escenario de tasas largas altas en economías avanzadas, las condiciones de financiamiento para la región podrían continuar restringidas.
De no adoptarse medidas oportunas, señala el informe, estas presiones podrían erosionar gradualmente la resiliencia macroeconómica alcanzada.
Minerales críticos y digitalización: ventana de oportunidad
El BID identifica oportunidades estratégicas vinculadas a la transición energética y la digitalización. Minerales como cobre, litio, níquel, grafito y tierras raras adquieren un rol central en cadenas globales asociadas a energía limpia y tecnología.
La región, abundante en estos recursos, podría captar inversión, expandir exportaciones y fortalecer ingresos fiscales. No obstante, el organismo advierte que la experiencia histórica muestra que la riqueza natural no garantiza desarrollo sostenido si no se acompaña de calidad institucional y marcos macrofiscales sólidos.
Inflación contenida y expectativas en descenso
Tras un proceso de desinflación considerado exitoso, el informe señala que las expectativas inflacionarias disminuyeron en 2024 y 2025 en economías clave como Argentina, Brasil, México y Uruguay, fortaleciendo la credibilidad de las autoridades monetarias.
La economista jefe del BID, Laura Alfaro Maykall, sostuvo que la región ha navegado la incertidumbre global con resiliencia, pero enfatizó que el desafío hacia adelante será acelerar el crecimiento basado en productividad, fortalecer las finanzas públicas y aprovechar la digitalización y la inteligencia artificial para construir economías más inclusivas.
En suma, el BID plantea un escenario dual para 2026: estabilidad macro preservada, pero con restricciones fiscales crecientes y un entorno financiero internacional aún exigente, donde la disciplina macro y la mejora institucional serán determinantes.






