Argentina proyecta barrera de hasta 400 km para proteger la ganadería ovina y frenar la desertificación

La iniciativa, ubicada en la provincia de Santa Cruz, busca gestionar la población de guanacos, proteger más de dos millones de hectáreas productivas y recuperar la rentabilidad del sector ovino bajo un enfoque de ganadería regenerativa.

Argentina proyecta la construcción de una barrera física de entre 315 y 400 kilómetros en la estepa patagónica con el objetivo de proteger la actividad ganadera ovina y contener el avance del guanaco sobre los pastizales. La propuesta apunta a enfrentar la desertificación y estabilizar una actividad clave para la economía regional.

Infraestructura de gran escala

El perímetro se establecería entre la Ruta Nacional 3 y el litoral atlántico, abarcando más de dos millones de hectáreas donde operan más de cien establecimientos agropecuarios. La estructura tendría una altura aproximada de dos metros, considerando que el guanaco puede superar el metro y medio de salto, y una vida útil estimada de 50 años.

El diseño contempla el uso de materiales reciclados provenientes de la industria petrolera local. El financiamiento sería mixto, combinando inversión privada, aportes estatales y créditos, además de la posibilidad de canalizar bonos verdes vinculados al proyecto.

Regulación de fauna y sostenibilidad

El plan propone que la población silvestre de guanacos no supere el 10% de la capacidad de carga del suelo, derivando el excedente hacia el aprovechamiento comercial de su fibra y carne, bajo la normativa provincial vigente.

Para evitar un impacto severo en la conectividad biológica, se incorporarían pasos de fauna o compuertas estratégicas que permitan el flujo genético de especies.

Recuperación productiva y acceso a mercados

La iniciativa se enmarca en una transición hacia una ganadería regenerativa orientada a recuperar pastizales degradados y reducir la erosión. Al regular la carga animal y permitir periodos de descanso del suelo, se busca mejorar la productividad y sostenibilidad del sector ovino, históricamente pilar económico del territorio.

El proyecto también contempla el uso de caravanas electrónicas para garantizar trazabilidad de la lana y la carne, con el objetivo de acceder a mercados internacionales bajo estándares ambientales más exigentes y mejorar la competitividad de la producción santacruceña.