El mercado de commodities también evidenció una recomposición táctica.
Los mercados internacionales iniciaron la última semana de febrero con un giro estratégico en la asignación de capital. Mientras Europa lideró los avances bursátiles, Estados Unidos mostró un desempeño más moderado en un contexto marcado por inflación persistente y señales mixtas de crecimiento. El nuevo informe semanal de Capitaria, elaborado por su analista Kevin Carvajal, advierte que el escenario actual no responde a euforia, sino a un “risk-on condicionado”, donde los inversionistas mantienen apetito por riesgo, pero con cautela ante posibles sorpresas macroeconómicas.
“En Estados Unidos, el dólar fortaleció su posición relativa pese a una desaceleración del PIB (1,4% frente al 4,4% previo), impulsado por una inflación subyacente que volvió a acelerarse (Core PCE 0,4%) y un mercado laboral más sólido de lo previsto. Esta combinación refuerza la postura prudente de la Reserva Federal y respalda la narrativa de tasas altas por más tiempo. Según el análisis, mientras no reaparezcan presiones inflacionarias adicionales o tensiones comerciales estructurales, el mercado podría sostener este sesgo, aunque con menor margen ante eventos inesperados” agregó Kevin Carvajal, Analista de estudios de Capitaria.
En Europa, en contraste, los principales índices bursátiles cerraron con avances superiores a los de Wall Street, apoyados en datos económicos que reducen los riesgos de contracción. Los PMI manufactureros volvieron a zona de expansión y el discurso institucional apunta a que la batalla contra la inflación estaría más avanzada que en EE.UU. Este diferencial en expectativas monetarias permitió una rotación regional de flujos hacia activos europeos, en un movimiento que refleja selectividad más que entusiasmo generalizado.
El mercado de commodities también evidenció una recomposición táctica. La plata lideró las ganancias semanales con un fuerte repunte, seguida por el petróleo WTI y otros metales industriales, mientras el oro avanzó de forma más moderada. El comportamiento simultáneo de energía y metales sugiere una combinación de cobertura frente a inflación y expectativas de demanda resiliente. El cobre, considerado termómetro del crecimiento global, mostró firmeza, reforzando la percepción de estabilización en la actividad industrial.
“En el frente tecnológico, el desempeño fue positivo pero desigual entre las denominadas “mega caps”. Amazon y Nvidia encabezaron los avances, mientras Microsoft y Tesla mostraron retrocesos. El informe destaca que el mercado está premiando catalizadores específicos vinculados a inteligencia artificial y resultados corporativos, castigando a su vez cualquier señal de dudas en ejecución o crecimiento. La conclusión es clara: el ciclo de grandes tecnológicas sigue vigente, pero ya no es un rally homogéneo”, precisó Carvajal.
De cara a las próximas semanas, el foco estará en nuevos datos de inflación, minutas de bancos centrales y cifras de actividad en EE.UU., Europa y China. En un entorno donde el posicionamiento deja poco margen de error, cualquier desviación relevante podría reconfigurar rápidamente el mapa de riesgos globales.




