- Schneider Electric lidera una transformación donde la automatización y la IA potencian capacidades, mejoran procesos y redefinen el rol de los talentos.
Según el Global Skills Report 2025 de Coursera, el Perú avanzó al puesto 45 de 109 países en desarrollo de habilidades digitales, destacando en tecnología (puesto 38) y ciencia de datos (puesto 46). A pesar de este progreso, el tejido empresarial sigue enfrentando retos para cubrir posiciones que requieren competencias digitales avanzadas, evidenciando una brecha entre la demanda laboral y la formación técnica disponible en el país.
En este contexto, Schneider Electric reafirma una premisa fundamental: la automatización no reemplaza a las personas, las impulsa a roles de mayor valor. La integración de tecnologías como la IA, el análisis de datos y los sistemas interoperables está permitiendo que industrias clave en el Perú como minería, energía, manufactura y construcción, eleven la eficiencia operativa y, al mismo tiempo, generen nuevas oportunidades profesionales.
“La tecnología industrial no viene a reemplazar a las personas, sino a empoderarlas. Al liberarlas de tareas repetitivas, esta les permite enfocarse en lo que verdaderamente agrega valor: la creatividad, el pensamiento crítico y la toma de decisiones estratégicas. El futuro del trabajo se basa en una cooperación inteligente entre el talento humano y la tecnología, donde la innovación, los datos y el conocimiento se integran para anticiparse al cambio, impulsar soluciones sostenibles y asegurar empleos de calidad” afirmó Vanessa Moreno, Country Manager de Schneider Electric para Perú y Bolivia.
Tecnología con propósito: transformar el trabajo, no eliminarlo
Gracias a herramientas como el Internet Industrial de las Cosas (IIoT) y el software interoperable, Schneider Electric está redefiniendo el panorama laboral industrial. Estos avances habilitan entornos más seguros, colaborativos y atractivos para las nuevas generaciones, al tiempo que mejoran la trazabilidad, la eficiencia energética y la productividad.
Un caso ilustrativo es el de Sanwa, en Asia, donde la adopción de EcoStruxure™, la plataforma abierta e interoperable de Schneider Electric, permitió una digitalización integral de las operaciones.
El resultado no fue una pérdida de empleos, sino una evolución: las tareas manuales fueron reemplazadas por células automatizadas y conectadas, mientras que los trabajadores pasaron a ocupar roles centrados en la supervisión, el análisis de datos y la mejora continua. Esta transformación mejoró la eficiencia operativa, redujo los costos energéticos y permitió un monitoreo en tiempo real de los procesos.
Una oportunidad frente al déficit de talento industrial
Actualmente se estima que hay entre 2 y 3,5 millones de vacantes sin cubrir en la industria manufacturera a nivel global, debido al retiro de trabajadores calificados y a la escasez de nuevas generaciones con formación técnica. Según el Manufacturing Institute, si no se toman medidas, alrededor de 2,4 millones de estos puestos podrían quedar vacantes para 2028.
Este cambio de paradigma exige no solo nuevas competencias, sino también una mirada estratégica que combine innovación, formación continua y una gestión del talento centrada en las personas. La automatización, potenciada por datos y software agnóstico, redefine los roles industriales tradicionales y crea trayectorias laborales más dinámicas, seguras y atractivas.
En Schneider Electric, el compromiso es claro: liderar una transformación industrial que ponga a las personas en el centro, promoviendo modelos sostenibles e integradores. Porque es de la combinación entre tecnología y talento humano donde surgen las respuestas innovadoras capaces de generar impacto positivo en los negocios, en la sociedad y en el medioambiente.






