La Inteligencia Artificial está ganando territorio en las empresas peruanas como herramienta estratégica que impulsa la productividad, optimización de decisiones y generación de ventajas competitivas, de acuerdo con la compañía.
La inteligencia artificial (IA) continúa ganando protagonismo dentro de las estrategias empresariales en el Perú. Así lo revela el más reciente estudio de Experian Perú, “Percepción y uso de la Inteligencia Artificial en decisiones financieras”, el cual muestra que el 95% de las empresas planea aumentar su inversión en IA durante los próximos dos años, impulsadas principalmente por su capacidad para optimizar operaciones, mejorar la productividad y fortalecer la toma de decisiones.
Estos resultados reflejan un cambio en la manera en que las empresas peruanas están incorporando la IA dentro de sus operaciones. El estudio, incluso, demuestra que ya la están incorporando en áreas como atención al cliente (68%), marketing y personalización (48%), finanzas y control financiero (48%) y operaciones (46%).
“Las empresas que están obteniendo más valor de la inteligencia artificial no son necesariamente las que más automatizan, sino las que logran convertir datos dispersos en información útil para anticiparse mejor a cambios del mercado, comportamiento del cliente o funciones operativas. Eso empieza a reflejarse en resultados concretos, especialmente en áreas como atención al cliente, eficiencia operativa y toma de decisiones, donde la IA ya está generando mejoras visibles para muchas organizaciones”, señala Elio Peralta, Consultancy and Business Development Manager de Experian Perú.
Entre los principales beneficios identificados por las empresas destacan la mejora en la atención al cliente (69%), el ahorro de costos (67%), la reducción de tiempos operativos (61%), la disminución de errores en procesos (50%) y la optimización en la toma de decisiones (50%).
El papel de la IA en los negocios
La IA también empieza a tener un rol más relevante en decisiones estratégicas dentro de las empresas. El 42% afirma que ya influye en aspectos vinculados al rumbo del negocio, inversiones y gestión de riesgo, mientras que el 94% considera que contribuye al posicionamiento y diferenciación frente a la competencia.
El avance de la IA también está llevando a las empresas a preguntarse qué necesitan fortalecer para sostener y escalar esta transformación. En ese proceso, el estudio identifica que las principales prioridades pasan por desarrollar talento especializado (39%), incrementar la inversión tecnológica (38%) e integrar estas soluciones con sistemas ya existentes (38%), capacidades que serán clave para convertir la IA en decisiones de negocio más consistentes y sostenibles.
Además, a medida que la inteligencia artificial se integra en decisiones de mayor impacto, las organizaciones empiezan a enfocarse en cómo medir su retorno y traducir su adopción en resultados concretos. Esto implica evaluar cómo la tecnología impulsa y mejora la calidad de las decisiones y fortalece la relación con clientes y usuarios. En este contexto, la capacidad de alinear la IA con objetivos de negocio, definir indicadores claros y escalar los casos de uso más exitosos se perfila como un factor determinante para capturar su valor dentro de la estrategia empresarial.
“La adopción de inteligencia artificial también está elevando el nivel de exigencia dentro de las organizaciones. A medida que estas tecnologías empiezan a influir en decisiones más estratégicas, las empresas necesitan construir estructuras más preparadas para gestionar datos, interpretar información y responder con mayor rapidez a un entorno que cambia constantemente. Ese proceso marcará qué tan sostenibles serán los resultados de la IA en el largo plazo”, concluye Elio Peralta, Consultancy and Business Development Managerde Experian Perú.





