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lunes, febrero 9, 2026
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Cencosud acelera su expansión en Lima con dos nuevos centros comerciales

El grupo chileno proyecta inversiones en Miraflores y San Juan de Lurigancho, uno de ellos con inicio de construcción previsto para 2026.

Cencosud, uno de los principales operadores de retail en América Latina, confirmó nuevos proyectos inmobiliarios en Perú como parte de su Plan de Inversiones 2026. La compañía, que opera en el país a través de marcas como Wong y Cenco Mall, anunció la futura construcción de dos centros comerciales en Lima, ubicados en los distritos de Miraflores y San Juan de Lurigancho.

El anuncio se realizó durante el evento Cenco Day, desarrollado en Buenos Aires, donde la empresa presentó sus perspectivas de negocio y su hoja de ruta de inversiones para el próximo año ante el mercado financiero.

Dos proyectos con perfiles distintos en Lima

De acuerdo con la presentación de Sebastián Bellocchio, CEO de Cenco Malls, uno de los proyectos se ubicará en Miraflores, en el cruce de las avenidas Angamos y Petit Thouars. Este centro comercial tendría un formato boutique, con una superficie aproximada de 14.000 m², y estaría orientado a una propuesta que combine comercio, servicios y gastronomía en una zona estratégica del distrito.

La construcción de este proyecto, denominado tentativamente Cenco Miraflores, está prevista para iniciar en 2026, consolidando la presencia del grupo en uno de los distritos con mayor dinamismo comercial y turístico de Lima.

El segundo proyecto, de mayor escala, se desarrollará en San Juan de Lurigancho. Bajo el nombre provisional de Cenco Lima, este centro comercial tendría una extensión cercana a los 80.000 m² y se encuentra actualmente en etapa de diseño. La iniciativa apunta a ampliar la presencia de Cencosud en uno de los distritos más densamente poblados de la capital, con alto potencial de consumo.

Plan de inversiones y proyecciones financieras

Durante el Cenco Day, Cencosud reafirmó su compromiso con un crecimiento rentable y una asignación disciplinada de capital en sus mercados clave. Para 2026, la compañía proyecta ingresos consolidados por USD 18.413 millones y un EBITDA ajustado de USD 1.815 millones, con márgenes de doble dígito en Chile, Perú y Estados Unidos.

En ese contexto, anunció un Plan de Inversiones cercano a los USD 600 millones para 2026, monto similar al ejecutado el año anterior. Aproximadamente el 70% del Capex estará destinado a iniciativas de crecimiento, incluyendo aperturas de nuevas tiendas, renovaciones y expansiones de centros comerciales, así como desarrollos inmobiliarios en terrenos disponibles.

La empresa también prevé la apertura de 20 nuevas tiendas en distintos formatos durante 2026, sumando más de 42.000 m² de sala de ventas, además de continuar con la expansión de su red de centros comerciales, que aportará más de 40.000 m² de GLA adicional.

Apuesta por digitalización y eficiencia operativa

El resto del presupuesto de inversión se enfocará en fortalecer el ecosistema retail de la compañía, acelerar la transformación digital, expandir el comercio electrónico y el negocio de retail media, así como robustecer las capacidades logísticas y operativas.

Según Rodrigo Larraín, CEO de Cencosud, estas inversiones buscan consolidar la propuesta de valor del grupo en los mercados donde opera, mejorar la experiencia del cliente y generar valor sostenible para inversionistas y colaboradores.

Avanza la Vía Expresa Norte y redefine el transporte urbano en Lima

La obra ya supera el 48% de ejecución y permitirá sumar hasta 15 nuevas estaciones del Metropolitano en el norte de la capital, según información oficial de la Municipalidad Metropolitana de Lima.

La construcción de la Vía Expresa Norte continúa avanzando como uno de los principales proyectos de infraestructura vial y transporte urbano en Lima. De acuerdo con la Empresa Municipal de Apoyo a Proyectos Estratégicos, Emape, la obra registra un avance físico del 48% y se desarrolla principalmente a lo largo de la avenida Universitaria, en el tramo comprendido entre las avenidas José Granda y Germán Aguirre, en el distrito de San Martín de Porres.

Este proyecto busca ampliar el sistema del Metropolitano y mejorar la conectividad entre varios distritos del norte de la ciudad, reduciendo tiempos de viaje y ordenando el tránsito en una de las zonas con mayor demanda de transporte público.

Alcance del proyecto y características técnicas

La intervención contempla la habilitación de un corredor segregado exclusivo para el Metropolitano, además de la adecuación de la infraestructura vial existente. El trazado total alcanza aproximadamente 8,7 kilómetros, desde la avenida Metropolitana en Comas hasta la avenida José Granda, permitiendo integrar al sistema distritos como San Martín de Porres, Independencia, Los Olivos, Comas y Carabayllo.

Entre los trabajos ejecutados se encuentra la conformación de la berma central en distintos tramos de la avenida Universitaria, así como labores de movimiento de tierras, pavimentación y adecuación de calzadas auxiliares. Estas acciones corresponden a la primera etapa del proyecto y se desarrollan de manera simultánea en varios puntos del corredor.

Pasos a desnivel y reordenamiento del tránsito

El plan de obras incluye la construcción de cuatro pasos a desnivel en las intersecciones de la avenida Universitaria con las avenidas José Granda, Tomás Valle, Naranjal y Carlos Izaguirre. Estas estructuras permitirán el tránsito continuo del Metropolitano y del transporte privado, reduciendo la congestión en cruces de alto flujo vehicular.

Asimismo, el proyecto incorpora nuevas veredas y ciclovías, con el objetivo de mejorar la movilidad peatonal y de vehículos menores. Durante la ejecución de las obras se han aplicado cierres temporales de tránsito, lo que ha generado desvíos para el transporte público y privado.

Según Emape, alrededor de 30 rutas de transporte público han modificado de manera provisional sus recorridos para facilitar el avance de los trabajos y garantizar la seguridad vial.

Impacto urbano y percepciones vecinales

La Vía Expresa Norte permitirá la implementación de hasta 15 nuevas estaciones del Metropolitano, lo que ampliará la cobertura del sistema hacia zonas con alta densidad poblacional y demanda de transporte.

Sin embargo, vecinos y usuarios de la zona han expresado preocupación por la falta de información sobre el desarrollo del proyecto. Durante recorridos realizados en el sector, se recogieron quejas vinculadas a desvíos vehiculares, mayor congestión y dificultades en los cruces peatonales, especialmente entre las avenidas Tomás Valle y Angélica Gamarra, donde las vías auxiliares permanecerán cerradas por más de dos meses.

Pese a estas dificultades, algunos residentes reconocen que la infraestructura podría generar beneficios en el mediano y largo plazo, principalmente en la reducción de tiempos de desplazamiento y el ordenamiento del transporte urbano en Lima Norte.

La potencia frutícola de América Latina que domina el mercado global de peras

Con exportaciones que superan las 325.000 toneladas anuales, este país se ha consolidado como el mayor proveedor regional y uno de los principales actores del comercio mundial de peras.

La fruticultura en América Latina atraviesa una etapa de consolidación impulsada por mejoras tecnológicas, estándares de calidad más exigentes y una creciente demanda internacional. Dentro de este escenario, la producción de peras se ha convertido en uno de los mayores símbolos de competitividad agrícola de la región, posicionando a un país sudamericano como líder indiscutido en exportaciones.

Argentina lidera la exportación de peras en la región

Argentina es actualmente el mayor exportador de peras de América Latina y el cuarto a nivel mundial. Su liderazgo se sustenta en el trabajo desarrollado en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén, zonas donde se aplican tecnologías avanzadas de riego, fertilización y selección que permiten cumplir con los estándares internacionales más exigentes.

La consistencia en la calidad y el sabor del producto ha permitido que las peras argentinas ganen espacio en mercados clave de América, Europa y Asia. En la última temporada, el país alcanzó un récord histórico al exportar 325.500 toneladas, consolidando su presencia en el comercio global de frutas frescas.

Estructura productiva y aporte económico

La superficie frutícola vinculada a esta actividad abarca cerca de 50.000 hectáreas, de las cuales el 85% se ubica en Río Negro y el 15% en Neuquén. En esta cadena participan aproximadamente 4.000 productores, 260 plantas de empaque, 220 frigoríficos y 11 empresas dedicadas a la producción de jugo concentrado.

El sector genera alrededor de 50.000 empleos directos y 15.000 indirectos, convirtiéndose en un pilar socioeconómico para ambas provincias. En conjunto, Argentina produce cerca de 1,8 millones de toneladas de peras y manzanas, con una distribución casi equitativa entre ambas frutas.

Producción global y posición internacional

A nivel mundial, Argentina ocupa el cuarto lugar entre los mayores productores de peras. Solo es superada por China, con una producción superior a 20,5 millones de toneladas, Estados Unidos con cerca de 700.000 toneladas y Turquía con alrededor de 500.000 toneladas.

Además de su volumen productivo, el país se mantiene como el principal exportador mundial de peras frescas, con envíos anuales que promedian 460.000 toneladas. Este desempeño fortalece su presencia en ferias internacionales, impulsa inversiones en infraestructura frutícola y refuerza su rol estratégico dentro del comercio agroexportador global.

Estados Unidos refuerza su presencia militar en el Pacífico con una base naval en Perú

Una inversión superior a US$ 1.000 millones en el Callao revela el giro estratégico de Washington en América Latina frente al avance de China en infraestructura clave de la región.

Estados Unidos aprobó en enero de 2026 una iniciativa estratégica para financiar la construcción y modernización de una base naval en América Latina, con una inversión estimada en hasta US$ 1.500 millones. El proyecto, que se desarrollará en la base naval del Callao, en Perú, refleja la intensificación de la competencia geopolítica en el Pacífico sudamericano y la necesidad de Washington de fortalecer su presencia en una región donde China ha ganado peso económico y logístico.

El Departamento de Estado notificó al Congreso estadounidense la intención de avanzar con una Foreign Military Sale, un mecanismo que, si bien se presenta como una venta militar, en la práctica implica financiamiento, ingeniería, construcción y soporte técnico para renovar integralmente la infraestructura naval peruana.

Infraestructura estratégica más allá del componente militar

El plan contempla el diseño y modernización de instalaciones marítimas y terrestres, así como estudios de ingeniería, logística y supervisión técnica a largo plazo. Aunque el monto total del paquete ronda los US$ 1.500 millones, el gobierno estadounidense precisó que no se trata de la transferencia de sistemas de armas, sino de una inversión en infraestructura y capacidades operativas.

Desde la perspectiva de Washington, el proyecto no alteraría el equilibrio militar regional, pero sí permitiría mejorar la eficiencia operativa de la Marina de Guerra del Perú y reforzar la cooperación bilateral en materia de seguridad.

El valor geopolítico del Callao

La base naval del Callao se ubica en el principal puerto marítimo del país y en una posición estratégica sobre la costa del Pacífico. Su modernización permitiría separar de manera más eficiente las operaciones militares de las actividades portuarias civiles, incrementando los niveles de seguridad y reduciendo fricciones logísticas.

El paquete de inversión incluye la construcción de nuevos muelles especializados, áreas de apoyo logístico, mejoras en accesos marítimos y modernización del equipamiento naval. De acuerdo con estimaciones técnicas, estas obras podrían liberar cerca de 80 hectáreas que hoy ocupan funciones navales, lo que abriría espacio para la expansión del puerto comercial del Callao.

Cooperación técnica y presencia prolongada

El acuerdo prevé además la asignación de hasta 20 expertos estadounidenses en Perú, quienes brindarían supervisión técnica y apoyo en la ejecución del proyecto durante varios años. Este componente refuerza el carácter de cooperación estructural y de largo plazo entre ambos países.

Para analistas internacionales, esta iniciativa debe leerse como parte de una estrategia más amplia de Estados Unidos para consolidar alianzas tradicionales en América Latina, en un contexto marcado por la creciente influencia geoeconómica de China.

China, el telón de fondo

La decisión estadounidense se produce mientras China avanza con inversiones de gran escala en infraestructura portuaria peruana, como el megapuerto de Chancay, desarrollado con financiamiento y empresas chinas. La coexistencia de un hub logístico de alcance regional y una base naval modernizada con respaldo de Washington introduce nuevas variables de seguridad, comercio e influencia estratégica en el Pacífico sudamericano.

Más allá del componente militar, la inversión estadounidense en el Callao simboliza una reconfiguración del tablero regional, donde infraestructura, comercio y defensa comienzan a entrelazarse como herramientas clave de poder.

Inversión minera destraba obra vial clave para la economía de Moquegua

Una inversión privada permitirá ejecutar una infraestructura largamente postergada que mejorará la conectividad regional, la seguridad vial y el flujo comercial en el sur del país.

La construcción del Óvalo Chen Chen, uno de los proyectos viales más esperados de Moquegua, será finalmente una realidad gracias a una inversión asumida por Anglo American Quellaveco, que se encargará tanto de la ejecución de la obra como de su mantenimiento hasta el año 2032. La infraestructura beneficiará de manera directa a más de 22 mil pobladores y tendrá un impacto significativo en la dinámica económica y logística de la región.

El proyecto se viabilizó tras la firma de un convenio de cooperación institucional entre Anglo American y el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, entidad que asumirá el saneamiento físico legal del área donde se desarrollará la obra. Una vez culminada esta etapa, la minera iniciará los trabajos, cuya duración estimada es de seis meses.

Conectividad estratégica para el sur del país

El Óvalo Chen Chen será construido en la intersección de las carreteras Binacional y Toquepala, dos ejes viales fundamentales para el comercio, la industria y el transporte de mercancías en el sur del Perú, así como para la conexión con Bolivia. Actualmente, la ausencia de esta infraestructura obliga a los conductores a realizar maniobras riesgosas, en un entorno con señalización deficiente y altos niveles de congestión.

Desde Anglo American destacan que la obra no solo mejorará la fluidez del tránsito vehicular, sino que elevará los estándares de seguridad para peatones y transportistas. “Esta obra tendrá un gran impacto en la economía de Moquegua y dará seguridad a los peatones. Nos alegra concretar este proyecto porque sabemos que es una infraestructura que la región espera desde hace años”, señaló Alejandro Justiniano, gerente de Desarrollo y Gestión Social de la compañía.

Alianza público privada para destrabar inversiones

En la firma del convenio participaron representantes de Anglo American, del Ministerio de Transportes y Comunicaciones y del Gobierno Regional de Moquegua, encabezado por la gobernadora Gilia Gutiérrez. Con este acuerdo se destrabó un proyecto que había sufrido retrasos debido a exigencias normativas y procedimientos administrativos propios de la legislación nacional.

El mantenimiento de la obra hasta 2032 responde a que ese año concluye la concesión de la vía Binacional a la empresa Covisur, momento en el cual el MTC deberá evaluar las condiciones de una nueva concesión. Una vez finalizada la construcción, el Óvalo Chen Chen será entregado formalmente al Ministerio de Transportes para su operación y mantenimiento.

La ejecución de este proyecto refuerza el rol de la inversión privada como catalizador de infraestructura estratégica, especialmente en regiones donde la conectividad resulta clave para sostener el crecimiento productivo y la competitividad territorial.

Banco de Inglaterra mantiene retenidas 31 toneladas de oro venezolano valoradas en más de US$ 4.000 millones

El gobierno británico ratificó que no devolverá las reservas de oro de Venezuela custodiadas en Londres, mientras el litigio judicial permanece paralizado y el valor del metal se ha duplicado en los últimos años.

El Banco de Inglaterra mantiene bajo custodia 31 toneladas de oro pertenecientes al Estado venezolano, almacenadas en bóvedas subterráneas en Londres y valoradas actualmente en más de US$ 4.000 millones. Pese a los reiterados reclamos de Caracas, el gobierno del Reino Unido continúa negándose a autorizar su devolución, una postura que sostiene desde 2019 y que ha sido respaldada por sucesivos fallos judiciales.

Durante una reciente sesión del Parlamento británico, la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, justificó la decisión al señalar que los gobiernos del Reino Unido no han reconocido al régimen venezolano, argumento que respalda la actuación del Banco de Inglaterra, entidad que el Ejecutivo considera independiente en sus decisiones operativas.

Un litigio congelado desde 2022

La disputa legal entre los bancos centrales de ambos países se encuentra en una pausa técnica desde 2022, luego de que el Tribunal Superior de Londres rechazara en julio de ese año la solicitud del gobierno venezolano para acceder a las reservas.

El conflicto se remonta a 2019, cuando el Banco de Inglaterra bloqueó el retiro del oro tras la decisión del Ejecutivo británico de no reconocer a Nicolás Maduro como presidente legítimo. En 2020, Venezuela inició una demanda judicial alegando que necesitaba los recursos para enfrentar la emergencia sanitaria provocada por la pandemia de covid 19, argumento que no prosperó en los tribunales.

El valor del oro se duplicó mientras estuvo retenido

Mientras el litigio avanzaba lentamente, el valor de las reservas aumentó de forma significativa. En 2020, el oro venezolano depositado en Londres estaba valorado en aproximadamente US$ 1.950 millones. Hoy supera los US$ 4.000 millones, impulsado por el alza sostenida del precio internacional del metal en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y búsqueda de activos refugio.

Estas 31 toneladas representan cerca de 30% de todas las reservas de divisas venezolanas mantenidas en el exterior, lo que convierte su control en un punto clave del conflicto diplomático y financiero entre ambos países, según información de France 24.

Postura política tras la caída de Maduro

El gobierno laborista de Keir Starmer fijó posición tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero. El Ejecutivo británico sostuvo que la comunidad internacional debe unirse para facilitar una transición pacífica hacia un gobierno democrático en Venezuela, que respete los derechos y la voluntad popular.

La ministra Cooper afirmó que el Reino Unido no puede lamentar el fin del gobierno de Maduro, al que describió como un régimen sostenido mediante la coerción y la violencia, y recordó que Londres mantiene desde 2019 una postura consistente al no reconocer su legitimidad.

Un activo clave que seguirá en disputa

Especialistas citados por France 24 coinciden en que existen pocas probabilidades de que el oro sea devuelto en el corto plazo, debido a la falta de claridad institucional y a la ausencia de elecciones consideradas libres y transparentes en Venezuela.

La doctora Vanessa Neumann, exrepresentante de Juan Guaidó ante el Reino Unido, señaló que el control de estas reservas continuará bloqueado mientras persistan dudas sobre la legitimidad del poder en Venezuela, y que solo un gobierno surgido de comicios reconocidos internacionalmente podría reclamar el acceso al oro.

Además del caso británico, Suiza mantiene en custodia unas 127 toneladas de oro venezolano, transferidas desde 2013 y valoradas en más de US$ 5.000 millones. Tras la captura de Maduro, el gobierno suizo anunció la congelación de los activos del exmandatario y su entorno.

Para economistas consultados, estas reservas habrían sido clave para sostener el valor del bolívar y garantizar acceso a divisas, aunque en la actualidad, con una economía altamente dolarizada, su impacto directo sobre la vida cotidiana de los venezolanos es limitado.