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martes, febrero 10, 2026
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Brasil avanza con el tren de alta velocidad que cambiará la movilidad en Sudamérica

La apuesta ferroviaria más ambiciosa de la región llega desde Brasil, que prepara el primer tren bala sudamericano capaz de alcanzar los 350 km/h para unir Río de Janeiro, São Paulo y Campinas.

Un proyecto que busca redefinir el transporte regional

Brasil se posiciona como pionero en Sudamérica con la construcción de su primer tren de alta velocidad, un corredor pensado para transformar la movilidad entre las principales ciudades del país. La obra pretende reducir drásticamente los tiempos de viaje en un tramo de 510 kilómetros que hoy soporta una fuerte congestión vehicular y un alto tráfico aéreo doméstico.

Un tren bala de 350 km/h para conectar tres polos claves

El nuevo sistema de transporte permitirá unir Río de Janeiro, São Paulo y Campinas en aproximadamente una hora y media gracias a su velocidad máxima de 350 km/h. Actualmente muchos brasileños optan por vuelos nacionales para evitar el tráfico, por lo que el TAV surge como alternativa competitiva, sostenible y de mayor capacidad.

La inversión y el impacto económico esperado

El proyecto demanda una inversión estimada entre u$s 10000 millones y u$s 20000 millones. Su principal función será triplicar la capacidad del sistema ferroviario brasileño, ya que la mayoría de las líneas actuales no superan los 160 kilómetros de extensión. El plan incluye incrementar el flujo de pasajeros entre las tres ciudades, ofrecer un transporte rápido y seguro y modernizar la infraestructura con estándares internacionales.

Cronograma previsto para la obra

La planificación oficial establece que las obras iniciarán en 2027. Una vez operativo, el tren bala se convertirá en un eje central de movilidad, aliviará el tráfico de las principales autopistas y ofrecerá una alternativa eficiente para miles de usuarios diarios.

La nueva megaobra ferroviaria que transformará el sur de América Latina

Un proyecto ferroviario de gran escala avanza en el sur de América Latina, inspirado en modelos recientes como el Tren Maya de México y orientado a modernizar la conectividad regional.

Una propuesta que busca reordenar el mapa del transporte

El sur de América Latina trabaja en el diseño de una nueva ruta ferroviaria considerada una de las iniciativas más ambiciosas de la década. El plan integra infraestructura moderna, trenes de última generación y un recorrido pensado para unir ciudades históricas, polos productivos y destinos turísticos con un enfoque sostenible que pueda replicar experiencias exitosas como la mexicana.

Una red ferroviaria de largo alcance

La iniciativa contempla una línea que atravesaría puntos estratégicos del subcontinente con estaciones renovadas, vías aptas para transporte de pasajeros y carga y trenes automatizados. La eficiencia energética y la reducción de emisiones son prioridades para establecer un nuevo estándar de movilidad en la región.

El referente mexicano que marca el ritmo

El proyecto no forma parte del Tren Maya, aunque este se ha convertido en el punto de comparación obligado. Operando en el sureste de México, el Tren Maya conecta Palenque, Campeche, Mérida, Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Chetumal, y es considerado un modelo de articulación logística y turística que otros países observan con atención.

Objetivos económicos y sociales

El corredor proyectado busca impulsar el turismo, mejorar la conectividad interna y acelerar el transporte de mercancías. También pretende reducir los tiempos de viaje entre zonas históricamente desconectadas y generar un ecosistema atractivo para nuevas inversiones públicas y privadas.

Cómo será la infraestructura propuesta

El diseño preliminar incluye trenes con asientos ergonómicos, ventanas panorámicas, climatización inteligente, WiFi y espacios diseñados para comodidad del pasajero. Las estaciones incorporarán áreas comerciales, zonas accesibles y módulos digitales. Los diversos paisajes del sur del continente serán uno de los principales atractivos para el usuario.

Proyectos de expansión vinculados al Tren Maya

En México se discuten posibles extensiones del Tren Maya hacia Belice y Guatemala, además de nuevos ramales industriales en Yucatán como los tramos entre Poxilá y Mérida, Poxilá y Hunucmá y Hunucmá y Progreso, junto con nuevas estaciones entre Cancún y Playa del Carmen. Aunque no forman parte del proyecto sudamericano, estas expansiones sirven como referencia para el desarrollo ferroviario regional.

El futuro no es de los mejores productos, sino de los mejores clientes

Si te dijera que tu negocio no debería enfocarse en hacer el mejor producto, ¿me creerías? Sé que suena raro, casi un sacrilegio en el mundo empresarial, pero piénsalo por un momento. ¿De qué te sirve tener el mejor producto si nadie sabe que existe o si no logras conectar con las personas que realmente lo necesitan? Hoy, más que nunca, el futuro no pertenece a las empresas que tienen el producto más innovador, sino a aquellas que tienen los mejores clientes.

Y no, no me refiero solo a clientes que te compren mucho (aunque claro, eso ayuda). Me refiero a clientes fieles, comprometidos y satisfechos, esos que no solo vuelven, sino que además te recomiendan y se convierten en embajadores de tu marca.

Así que, en este artículo, vamos a explorar por qué el enfoque debe cambiar del producto al cliente y cómo las PYMES pueden aprovechar esta filosofía para crecer.

  1. ¿Por qué los mejores productos ya no son garantía de éxito?

Hace unos años, tener un gran producto era suficiente para destacar. Pero el mundo ha cambiado. Hoy, la competencia es brutal en casi todos los sectores. Sea lo que sea que vendas, alguien más probablemente lo está ofreciendo también, y con un clic en Google, tus clientes pueden encontrar alternativas.

Además, vivimos en una era donde los clientes no solo compran productos, compran experiencias, relaciones y valores. Un producto excelente con una mala experiencia de cliente se queda en la estantería. Pero un producto promedio, con una experiencia inolvidable, puede crear una base sólida de clientes fieles.

El producto sigue siendo importante, claro, pero ya no es el único protagonista de la historia.

  1. Cambiemos el enfoque: del producto al cliente

Aquí está el corazón del asunto: el cliente es el activo más valioso de tu empresa. Y como cualquier activo, hay que cuidarlo, invertir en él y hacerlo crecer. Para lograr esto, es esencial cambiar tu perspectiva. No pienses solo en qué vendes, sino en a quién se lo vendes y cómo lo haces sentir.

Empieza por preguntarte:

  • ¿Entiendo realmente a mis clientes?
  • ¿Sé qué valoran, qué necesitan y qué los hace volver?
  • ¿Estoy construyendo relaciones o solo cerrando ventas?

Las empresas que triunfan hoy son aquellas que priorizan al cliente en cada paso: desde el diseño del producto hasta el servicio postventa.

  1. El poder de los clientes felices: tus mejores aliados de marketing

Un cliente satisfecho vale oro, no solo porque vuelve a comprarte, sino porque habla bien de ti. Y, como todos sabemos, las recomendaciones boca a boca son mucho más efectivas que cualquier anuncio.

Por ejemplo, si un amigo te dice: “Compré este producto y es increíble, deberías probarlo”, ¿no lo consideras más que si ves un anuncio diciendo lo mismo? Eso es lo que hacen los clientes felices: se convierten en tus mejores vendedores.

Pero ojo, no se trata solo de cumplir con las expectativas. Se trata de superarlas. Dale a tus clientes algo que no esperaban: un detalle, un gesto, una experiencia memorable. Ese es el tipo de cosas que ellos compartirán con otros.

  1. Conoce a tus clientes como a tus amigos más cercanos

Para construir relaciones duraderas con tus clientes, necesitas conocerlos bien. Y no hablo solo de datos demográficos como edad o género. Hablo de entender su forma de pensar, sus preocupaciones y lo que realmente valoran.

Pregúntate:

  • ¿Qué problema resuelvo para mi cliente?
  • ¿Qué emociones quiero que sienta al interactuar con mi negocio?
  • ¿Qué lo motiva a elegir mi producto o servicio y no el de la competencia?

No tengas miedo de hablar directamente con tus clientes. Haz encuestas, pídeles opiniones, escucha sus quejas. A veces, las mejores ideas para mejorar tu negocio vienen de ellos.

  1. Los clientes no quieren productos, quieren soluciones

¿Sabes cuál es el error más común entre las empresas? Enfocarse en vender características en lugar de beneficios. Los clientes no compran productos, compran soluciones a sus problemas.

Por ejemplo, si vendes bicicletas, tu cliente no está buscando un cuadro de aluminio o cambios de 21 velocidades. Lo que realmente quiere es una forma divertida de mantenerse en forma, ahorrar en transporte o disfrutar del aire libre.

Cambia el enfoque. Piensa en cómo tu producto mejora la vida de tu cliente y comunícalo de esa manera.

  1. Fidelización: el juego de largo plazo

Conseguir nuevos clientes es importante, pero ¿sabías que es hasta cinco veces más caro atraer a un cliente nuevo que retener a uno existente? Por eso, la fidelización debe ser una prioridad.

Un cliente fiel no solo compra más, sino que también se convierte en un defensor de tu marca. ¿Cómo lograrlo? Aquí van algunas ideas:

  • Ofrece un servicio excepcional: Esto parece básico, pero aún muchas empresas fallan en este punto. Sé rápido, amable y resolutivo.
  • Haz que se sientan especiales: Ofrece descuentos exclusivos, envía un mensaje en su cumpleaños, hazles sentir que no son solo un número.
  • Escucha y mejora: Los clientes valoran cuando sienten que su opinión importa.

Recuerda: la fidelización no es un gasto, es una inversión.

  1. Los clientes ideales: no todos son para ti

Uno de los mayores errores que cometen las empresas es tratar de complacer a todo el mundo. Pero aquí está el secreto: no todos los clientes son buenos para tu negocio.

Enfócate en encontrar a tus clientes ideales, esos que valoran lo que ofreces, están dispuestos a pagar por ello y disfrutan trabajar contigo.

Identifica patrones entre tus mejores clientes actuales:

  • ¿Qué tienen en común?
  • ¿Por qué te eligieron?
  • ¿Qué los hace volver?

A partir de ahí, ajusta tu estrategia para atraer a más personas como ellos.

  1. Crea experiencias inolvidables

En un mundo donde los productos pueden copiarse fácilmente, la experiencia del cliente es lo que realmente te diferencia. No se trata solo de vender algo, sino de cómo haces sentir a las personas en el proceso.

Por ejemplo, piensa en cómo te sientes al comprar en una tienda donde el personal es amable y atento, comparado con una donde te ignoran. Esa sensación puede ser la diferencia entre un cliente fiel y uno que nunca regresa.

Invierte tiempo y recursos en mejorar cada punto de contacto con tus clientes: desde tu página web hasta el servicio postventa.

  1. Sé transparente y auténtico

Los clientes de hoy valoran la honestidad y la autenticidad más que nunca. No intentes ser algo que no eres. Sé claro sobre lo que ofreces y cumple tus promesas.

Si cometes un error, admítelo y corrígelo. Los clientes aprecian más una disculpa sincera que una excusa poco convincente.

Además, comunica tus valores. Las personas quieren apoyar negocios que reflejen sus propias creencias y principios.

  1. Adáptate al cambio

El mundo está en constante cambio, y lo mismo ocurre con las expectativas de los clientes. Lo que funciona hoy puede no funcionar mañana. Por eso, es crucial mantenerse flexible y abierto al cambio.

Escucha las tendencias, prueba cosas nuevas y no tengas miedo de ajustar tu estrategia si algo no está funcionando. Las empresas que sobreviven no son las más grandes, sino las que mejor se adaptan.

Conclusión: el futuro está en tus clientes, no en tu producto

El mundo empresarial está cambiando, y las reglas del juego ya no son las mismas. Tener un gran producto es importante, sí, pero ya no es suficiente. Si quieres que tu negocio prospere, enfócate en construir relaciones sólidas con tus clientes.

Hazlos sentir valorados, entiende sus necesidades y crea experiencias que superen sus expectativas. Porque al final del día, no se trata de lo que vendes, sino de a quién le vendes y cómo lo haces sentir.

Recuerda: los mejores clientes son tu ventaja competitiva más grande. Cuídalos, invierte en ellos y verás cómo tu negocio no solo crece, sino que también se convierte en algo mucho más gratificante.

Plus Ultra, la aerolínea rescatada por el Estado español, vuelve al centro del escándalo por presunto blanqueo de capitales

Los arrestos de sus máximos directivos reactivan el debate sobre el uso de fondos públicos, su estructura accionarial y una historia empresarial marcada por las pérdidas.

Una aerolínea con historial financiero frágil

Plus Ultra se presenta como una aerolínea española especializada en rutas entre Madrid y varios destinos de Latinoamérica y África, operativa desde 2015 con una flota basada en Airbus A330. Sin embargo, sus orígenes se remontan a 2011 y su trayectoria ha estado marcada por los números rojos. En 2021, la propia compañía reconoció que nunca alcanzó rentabilidad y que sobrevivió gracias a préstamos y ampliaciones de capital, especialmente las impulsadas por dos sociedades controladas por los empresarios venezolanos Rodolfo José Reyes Rojas, Raif El Arigie Harbie y Roberto Roselli Mieles, quienes hoy poseen el 56,8% del capital a través de Snip Aviation y FlySpain.

Un rescate millonario que abrió un debate político

En marzo de 2021, el Gobierno español aprobó un rescate de 53 millones de euros mediante el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, gestionado por la SEPI. La ayuda, avalada por informes externos de Daiwa Corporate Advisory, Deloitte y AESA, incluía un préstamo ordinario de 19 millones y otro participativo de 34 millones. Según la aerolínea, los recursos se usaron para pagar acreedores, cubrir nóminas, devolver dinero a pasajeros y modernizar la flota. La operación generó un intenso debate por el carácter estratégico otorgado a la empresa, su presencia mayoritaria de accionistas venezolanos y sus vínculos con sociedades panameñas consideradas de alto riesgo fiscal.

Detenciones y sospechas de blanqueo

El caso ha tomado un giro decisivo tras la detención del presidente de Plus Ultra, Julio Martínez, y del consejero delegado, Roberto Roselli. La investigación se origina en una denuncia presentada por la Fiscalía Anticorrupción en octubre de 2024, donde se plantea que parte de los fondos del rescate se habrían utilizado para saldar préstamos que terminaron en cuentas extranjeras asociadas a una red dedicada al blanqueo de capitales procedentes de Venezuela. La Audiencia Nacional trasladó el caso al Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid, que ahora lidera las diligencias. Aunque no se conocen más detalles, la investigación pone bajo la lupa el flujo de dinero, el destino final de los fondos públicos y la estructura financiera de la aerolínea.

Panorama económico

El nuevo escándalo agrava la percepción de riesgo reputacional y financiero de Plus Ultra, que ya operaba en un sector altamente competitivo y con márgenes estrechos. Para el Estado español, el caso reabre el debate sobre los procesos de evaluación de rescates estratégicos y el control posterior del uso de fondos públicos. En el mercado europeo de aviación, marcado por fusiones y ajustes postpandemia, la situación de Plus Ultra evidencia los desafíos de sostener aerolíneas con estructuras débiles, una dependencia elevada de capital externo y cuestionamientos sobre la transparencia de sus accionistas.

Sacyr activa un contrato financiero de 37,4 millones para apostar por el rendimiento de sus acciones

La constructora española suscribe un contrato forward sobre 10 millones de acciones en plena reconfiguración de su accionariado.

Un instrumento financiero para reforzar expectativas en Bolsa

Sacyr formalizó un contrato forward con una entidad de crédito por un total equivalente a 37,4 millones de euros, basado en 10 millones de acciones ordinarias y un precio inicial de referencia de 3,74 euros por acción. El acuerdo, con vencimiento a un año y precio ajustable según su ejecución final, permite a la empresa obtener rentabilidad adicional si la cotización supera el nivel pactado. Este tipo de herramienta ha sido utilizada otras veces por Sacyr como estrategia para capitalizar eventuales alzas en el mercado.

Condiciones del contrato y mecanismos de liquidación

La compañía informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que la operación podrá liquidarse con la entrega física de acciones o por diferencias, a elección de Sacyr. El contrato se realizó de manera bilateral y no implica la adquisición de acciones propias. La entidad financiera participante opera en nombre y cuenta propios como principal independiente. Al cierre previo del mercado, las acciones de Sacyr cotizaban exactamente al mismo precio referencial de 3,74 euros.

Un movimiento en medio de cambios en el accionariado

La operación ocurre días después de la salida de Nerifan, sociedad del empresario Manuel Lao, quien vendió su 5,12% del capital por 150,8 millones de euros mediante una colocación acelerada dirigida a inversores cualificados. Citi actuó como coordinador global y colocador único. Tras esta desinversión, Lao deja de tener participación en la empresa en la que ingresó en 2020. Sacyr no recibirá ingresos por esta operación, ya que se trató exclusivamente de acciones ya existentes en el mercado.

Panorama corporativo

Los registros de la CNMV muestran que el principal accionista es Disa Corporación Petrolífera con alrededor del 14,6% del capital. Le siguen José Manuel Loureda mediante Prilou con el 6,7%, Grupo Corporativo Fuertes con el 6,3% y Rubric Capital Management con el 4,43%. En este contexto, el nuevo contrato forward refuerza la estrategia de la constructora de gestionar de forma activa su exposición y expectativas bursátiles, en un momento clave para la configuración de su estructura accionarial.

Crisis en el abastecimiento de combustibles en Bolivia por desvío masivo de cisternas

El gobierno boliviano reconoce fallas estructurales y tensiones financieras mientras se agudiza la escasez de gasolina y diésel.

El desvío que profundiza la crisis energética

El ministro de Hidrocarburos y Energías de Bolivia, Mauricio Medinaceli, alertó que entre 30 y 40 de cada 100 cisternas destinadas al abastecimiento interno están siendo desviadas antes de llegar a su destino. Según la autoridad, este comportamiento agrava la disponibilidad de gasolina y diésel en el país y evidencia una cadena de irregularidades que involucra a actores privados y, en algunos casos, a instituciones que facilitan la operación. Medinaceli calificó a los responsables como malos bolivianos y remarcó que esta práctica afecta de manera directa a la población que enfrenta dificultades crecientes para acceder al combustible.

Un problema que combina economía, logística y control

El ministro explicó que la crisis se debe a un conjunto de factores que el país arrastra desde gestiones anteriores, que incluyen tensiones financieras del Estado, fallas técnicas y limitaciones logísticas. A ello se suman problemas operativos como retrasos en la llegada de buques y obstáculos en las cadenas de distribución. Medinaceli sostuvo que, aunque existen recursos comprometidos y apoyo internacional, la situación fiscal complica tareas como el abastecimiento interno y el pago de beneficios sociales, incluida la Renta Dignidad.

El impacto de una planificación deficiente

Medinaceli señaló que la administración anterior dejó una planificación ineficiente, marcada por la corrupción y sin una estrategia de largo plazo. Aunque reconoció la gravedad del contexto, aseguró que el actual gobierno está corrigiendo el rumbo mediante medidas técnicas y de control. El desafío, afirmó, es recuperar la capacidad del Estado para asegurar un suministro estable en un momento en que la población enfrenta colas y restricciones para acceder al combustible.

Panorama económico

El desvío de cisternas genera un efecto multiplicador en la crisis energética de Bolivia, ya que encarece la logística, presiona las finanzas públicas y debilita la capacidad operativa del sector. La combinación de factores estructurales y riesgos de corrupción convierte al abastecimiento en uno de los puntos más sensibles de la economía boliviana, que hoy opera bajo tensiones que requieren ajustes de corto plazo y reformas de largo aliento.