Wall Street cerró con resultados mixtos, mientras el alza del crudo y las expectativas de inflación reforzaron la cautela de los inversionistas.
La jornada bursátil celebró su cierre bajo un marcadamente cauto clima de Miedo Extremo en los mercados internacionales (Índice de Miedo y Codicia en 20/100), presionado por un complejo trasfondo macroeconómico y geopolítico. En Estados Unidos, la actividad económica mostró fortaleza con lecturas del PMI Flash del S&P holgadamente en zona de expansión (57,9 en servicios, 56,0 en manufactura y 57,6 en el compuesto), mientras las condiciones del consumidor de la Universidad de Michigan avanzaron a 48,0 puntos. Sin embargo, esta solidez se acompañó de un repunte en las expectativas de inflación (4,7% a 1 año) y un sobrecalentamiento en las valoraciones, donde la capitalización del mercado alcanzó el 200% del PIB (máximo histórico). En el escenario internacional, los esfuerzos diplomáticos trajeron cierto alivio parcial: la Casa Blanca y el Kremlin confirmaron un acuerdo para un alto el fuego localizado entre Rusia y Ucrania desde el 29 de octubre, tras diálogos del presidente Zelenskiy con funcionarios estadounidenses para una cumbre en noviembre, al tiempo que Donald Trump declaró sobre el Estrecho de Ormuz que «estamos sacando todo el petróleo que queremos» y planteó la opción de un pronto fin al conflicto con Irán. Paralelamente, el flujo informativo internacional destacó conversaciones de Trump con el primer ministro británico Burnham sobre el crudo del Mar del Norte y avances comerciales con Canadá (contemplando la eliminación de ciertos aranceles), frente a las advertencias de Francia por el impacto del petróleo, llamados de Alemania a defender a Arabia Saudí y alertas de la Unión Europea sobre un déficit comercial récord con China.
En el frente de las megacaps y empresas tecnológicas de gran capitalización, la sesión estuvo dominada por desarrollos estratégicos en inteligencia artificial, regulación y ciberseguridad. En Meta ($META), el director de IA para la división Muse, Wang, confirmó planes de monetización empresarial y comisiones por compras vía agentes en lugar de anuncios publicitarios; no obstante, la emisora vio su riesgo crediticio escalar a máximos históricos tras la reciente reestructuración accionaria. Por su parte, CrowdStrike ($CRWD) destacó en el sector tecnológico al repuntar más de un 5% a contracorriente de la tendencia bajista generalizada. Asimismo, en el ámbito de la gobernanza tecnológica global, los ministros de Asuntos Exteriores de China y EE. UU. (Wang Yi y la contraparte estadounidense) coincidieron en la responsabilidad bilateral de regular los desarrollos de IA, en un entorno donde firmas chinas avanzan en licencias internacionales para competir en el sector.
Los activos financieros internacionales finalizaron la sesión con un comportamiento mixto pero fuertemente condicionado por la volatilidad energética y el ajuste en sectores tradicionales. En Wall Street, mientras el Dow Jones (US30) lideró los retrocesos cediendo un -1,12% (52.278,7 pts) y el S&P 500 (US500) bajó un -0,47% (7.629,2 pts), el sector tecnológico logró un leve rebote técnico llevando al Nasdaq 100 (US100) a avanzar un +0,23% (28.973,8 pts). En las plazas internacionales, el STOXX 600 europeo retrocedió un -0,31% (635,78 pts), al tiempo que los mercados asiáticos anotaron moderados avances con el Nikkei 225 subiendo un +0,46% (62.525 pts) y el China A50 ganando un +0,33% (13.002,2 pts). En las materias primas, la tensión bélica desató una fuerte escalada en la energía: el crudo WTI se disparó un +4,33% alcanzando los $105,061 dólares, mientras que el Brent avanzó un +3,12% cotizando en los $117,694 dólares. En el mercado de divisas y refugios, el índice dólar (DXY) se fortaleció un +0,19% hasta los 101,806 puntos, el oro cayó un -0,68% a $3.997,15 dólares y Bitcoin mostró relativa estabilidad con un leve repunte del +0,06% situándose en $81.398,63 dólares.
En mi opinión, la divergencia observada al cierre, con un repunte fuerte del petróleo por encima de los $117 dólares en el Brent y caídas marcadas en el sector industrial de EE. UU., ratifica que el mercado está comenzando a descontar el impacto real del encarecimiento energético sobre la inflación y las estructuras de costos empresariales. Aunque las noticias sobre el alto el fuego entre Rusia y Ucrania brindan un respiro geopolítico focalizado, la persistente volatilidad en el Golfo Pérsico mantendrá una elevadísima presión sobre las expectativas de tasas de interés. Para las próximas sesiones, la capacidad del mercado de absorber este rally en las materias primas sin desencadenar una toma de beneficios generalizada en el sector tecnológico será clave; si el Brent consolida por encima de los $115 dólares, es probable que la renta variable mantenga un sesgo defensivo y de alta volatilidad de cara al cierre de año.
Laura Torres, Directora de Inversión, IMB Capital Quants




