Wall Street alcanza máximos históricos impulsado por el optimismo en torno a la inteligencia artificial y la posible distensión entre Estados Unidos e Irán, en un entorno donde los mercados celebran récords bursátiles, pero mantienen la atención sobre la inflación, la política de la Reserva Federal y los riesgos geopolíticos que aún podrían revertir el rally global.
La jornada financiera de hoy marca un hito sin precedentes en la historia de los mercados de capitales, impulsada por una convergencia inusual de optimismo corporativo y señales tangibles de distensión geopolítica. En un entorno de euforia inversora, los principales índices bursátiles han alcanzado niveles récord, mientras la administración estadounidense y el régimen iraní parecen estar en el umbral de un acuerdo histórico que podría redefinir el comercio energético global. Esta combinación de factores ha inyectado una volatilidad positiva en las bolsas, llevando a los inversores a adelantar beneficios en un escenario donde la productividad impulsada por la inteligencia artificial y la estabilización de los conflictos internacionales dictan el nuevo rumbo de la economía mundial de 126 billones de dólares.
El S&P 500 ha superado oficialmente la barrera de los 7.350 puntos por primera vez en la historia, consolidando una subida del 16% desde el mínimo registrado el pasado 30 de marzo. Este movimiento ha supuesto una expansión de 9,4 billones de dólares en capitalización bursátil en poco más de un mes. El optimismo se ha extendido al Nasdaq y al Dow Jones, impulsados por la posibilidad de un acuerdo de paz con Irán. En este contexto, el S&P 493 superó hoy al grupo de las «Siete Magníficas», con Google ($GOOGL) alcanzando rápidamente la capitalización bursátil de Nvidia. El ETF del Nasdaq 100 ($QQQ) ha registrado entradas por 21.000 millones de dólares en los últimos 21 días, el nivel más alto desde octubre de 2025, mientras que el fondo $VOO del S&P 500 captó 14.000 millones solo en abril.
Desde el ámbito de la Reserva Federal, Austan Goolsbee advirtió que, si bien la inteligencia artificial promete mejoras sustanciales en la productividad, la Fed debe vigilar un posible sobrecalentamiento de la economía si los hogares adelantan beneficios futuros para gastar en el presente. Goolsbee subrayó que el efecto de la productividad sobre la inflación y los tipos sigue en discusión, ya que las expectativas de mayor riqueza pueden elevar el gasto. Por su parte, Anthony Musalem señaló que la inflación se mantiene significativamente por encima del objetivo del 2% y que sectores informan disrupciones por los costes de insumos como aluminio y helio, sugiriendo que los tipos podrían mantenerse estables durante un periodo prolongado, calificando la política actual como neutral o ligeramente de apoyo.
En el Tesoro de EE. UU., se anunció un reembolso de 125.000 millones de dólares hasta julio de 2026, con el objetivo de recaudar 41.700 millones en nuevos fondos. Se espera que el saldo de caja de la Cuenta General alcance 1 billón de dólares a finales de julio. Asimismo, el Departamento del Tesoro mantendrá los tamaños de las subastas de TIPS en niveles actuales y venderá 58.000 millones de dólares en notas a 3 años el próximo 11 de mayo. Los datos macroeconómicos mostraron un cambio en el empleo ADP de 109.000 puestos (frente a los 120.000 previstos), mientras que los rendimientos de los bonos experimentaron una gran caída. El Asesor Principal de la Casa Blanca, Kevin Hassett, proyectó un crecimiento del PIB del 4% para el año y mencionó que se estudia una orden ejecutiva sobre IA y negocios.
El sector tecnológico continúa siendo el motor del mercado. AMD superó las expectativas en su primer trimestre con ingresos de 10.250 millones de dólares (+38% interanual) y un BPA ajustado de 1,37 dólares, impulsado por su división de centros de datos que creció un 57%. OpenAI anunció una alianza con AMD, Broadcom, Intel, Microsoft y Nvidia para lanzar una conexión «multipath» fiable, mientras que Microsoft incrementó sustancialmente su inversión en centros de datos en Europa. Anthropic, por su parte, planea gastar 200.000 millones de dólares con Google en servicios de nube y chips durante los próximos cinco años, lo que representa el 40% de los ingresos pendientes en la nube de la compañía.
En otros resultados de relevancia, Disney reportó ingresos de 25.170 millones de dólares en su segundo trimestre, superando las estimaciones y previendo un crecimiento del BPA ajustado del 12% para 2026. Uber destacó con un crecimiento del 25% en reservas brutas (53.700 millones) y 3.600 millones de viajes realizados. CVS Health también superó previsiones con ingresos de 100.400 millones de dólares. Novo Nordisk reportó ventas netas de 15.200 millones de dólares (+32% a tipos constantes) con un margen bruto del 85,9%. Por último, el Índice de Miedo y Codicia se sitúa en 69/100, indicando un sentimiento de «Codicia» en el mercado.
El escenario internacional ha dado un giro dramático. El presidente Donald Trump confirmó que Estados Unidos e Irán están cerca de firmar un memorando de entendimiento de una página para poner fin a la guerra y reanudar negociaciones nucleares. Los términos incluirían una moratoria al enriquecimiento de uranio por parte de Irán y el levantamiento de sanciones por parte de EE. UU., junto con la liberación de fondos congelados. Trump anunció la pausa del «Proyecto Libertad» (escolta militar en el Estrecho de Ormuz) para permitir la firma del acuerdo, aunque advirtió que, de no concretarse, se retomarían los bombardeos con mayor intensidad. Irán está evaluando la propuesta y se espera una respuesta en las próximas 48 horas a través de Pakistán.
A pesar de las negociaciones, la tensión persiste en el terreno. Fuentes de seguridad informaron de ataques en los suburbios del sur de Beirut dirigidos al comandante de la fuerza Radwan. Asimismo, el CENTCOM de EE. UU. reportó haber inutilizado un petrolero con bandera iraní en Ormuz que intentaba evadir el bloqueo. En el mercado energético, la producción de la OPEP cayó a un mínimo de 36 años en abril debido al conflicto, mientras que los inventarios de crudo de la EIA cayeron en 2,314 millones de barriles. El secretario de Energía de EE. UU., Wright, aseguró que se mantendrá el libre flujo en el Estrecho de Ormuz con o sin acuerdo.
El sentimiento global positivo impulsó al índice Stoxx 600 a máximos históricos. El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) detectó un desplazamiento de inversores transfronterizos desde bonos del Tesoro de EE. UU. hacia bonos gubernamentales de la Unión Europea y Japón, a medida que la deuda global alcanza los 353 billones de dólares. En Canadá, el PMI de Ivey superó las expectativas situándose en 57,7.
En Asia, el índice MSCI Asia Pacific alcanzó un máximo histórico, mientras que el índice tecnológico de China saltó impulsado por el repunte de la IA. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, viajó a Pekín para alinear intereses antes de la cumbre de Trump con Xi Jinping. El USTR Greer señaló que se busca estabilidad comercial con China, aunque las empresas europeas están replanteando su relación con el gigante asiático. China continúa siendo un motor del aumento de la deuda global, aunque la ratio deuda/PIB se mantiene estable en el 305%.
Desde mi punto de vista, el panorama actual refleja un mercado que ya celebra los alivios en el estrecho de Ormuz y el progreso tecnológico de forma agresiva. El escenario más probable para las próximas jornadas es de una consolidación en niveles altos, supeditada estrictamente a la respuesta de Teherán al memorando de entendimiento. Si se firma el acuerdo, podríamos ver un descenso adicional en los rendimientos de los bonos y un alivio sostenido en los precios de la energía, lo que daría oxígeno extra a la renta variable para buscar nuevos máximos históricos antes del cierre de mayo.
Sin embargo, el riesgo de «comprar el rumor y vender la noticia» es elevado. La Fed ha dejado claro que la inflación no está derrotada y que el gasto impulsado por la «riqueza futura de la IA» es un arma de doble filo que podría forzar tipos altos por más tiempo. Proyecto un escenario de volatilidad si las negociaciones con Irán se dilatan o si los ataques en Beirut escalan. A largo plazo, la sostenibilidad de este rally de 9,4 billones de dólares dependerá de que el crecimiento del PIB del 4% proyectado por la Casa Blanca se materialice sin disparar los precios al consumidor. El inversor debe ser selectivo, favoreciendo la infraestructura de IA y bonos de mercados desarrollados fuera de Estados Unidos, ante el cambio estructural de flujos que ya reporta el IIF.
Felipe Mendoza, Analista de mercados EBC Financial Group