Alemania reafirma su interés en el país como socio estratégico en minería, infraestructura y transición energética, aunque advierte que la estabilidad política será clave para nuevas inversiones.
Alemania, principal proveedor europeo del Perú y un inversionista relevante en sectores estratégicos, mantiene su confianza en el país pese al actual contexto político, según una entrevista concedida a La República, en la que representantes del sector empresarial alemán destacan que no existe una tendencia de retiro de compañías, sino más bien expectativas de expansión vinculadas a la minería y la transición energética.
En la entrevista participaron David Schmidt, consejero económico de la embajada de Alemania, y Federico Thielemann, director gerente de la Cámara de Comercio e Industria Peruano-Alemana, quienes subrayaron que actualmente existen cerca de 300 empresas alemanas en el país y unas 90 subsidiarias activas.
Confianza empresarial pese a entorno político complejo
Schmidt reconoció que el Perú atraviesa una situación política compleja; sin embargo, enfatizó que el compromiso empresarial se mantiene firme, especialmente en sectores como la minería.
“El Perú está en una situación política compleja, pero no vemos ninguna tendencia de nuestras empresas a irse. Al contrario, sigue siendo un destino atractivo”, afirmó.
Tecnología alemana como eje en minería
Por su parte, Thielemann explicó que el rol de Alemania no se centra en la explotación directa de recursos, sino en el desarrollo tecnológico aplicado a toda la cadena minera.
Destacó que la oferta alemana abarca desde plantas completas hasta componentes especializados, con soluciones enfocadas en sostenibilidad, eficiencia hídrica y цифровización, incluyendo avances hacia la minería 5.0 basada en inteligencia artificial y big data.
Perú, pieza clave en la transición energética
Uno de los puntos centrales es el rol del Perú como proveedor de cobre, mineral clave para la transición energética global. Alemania ya importa cerca del 10% de su cobre desde el país.
“La transición energética requiere grandes volúmenes de cobre. Perú va a tener un rol clave”, sostuvo Schmidt.
Sin embargo, ambos coincidieron en que el país debe fortalecer la exploración minera para aprovechar plenamente la creciente demanda internacional, especialmente hacia 2035.
Inversión condicionada a mayor estabilidad
Si bien el Perú es considerado un destino amigable para la inversión extranjera, los representantes alemanes advirtieron que la estabilidad política y la eficiencia en la gestión pública serán determinantes para concretar nuevos proyectos, particularmente en infraestructura.
En ese sentido, señalaron que existen oportunidades en transporte, energía y telecomunicaciones, aunque algunos proyectos se han visto afectados por la lentitud en los procesos administrativos.
Infraestructura y casos emblemáticos
Entre los ejemplos de inversión destaca el nuevo terminal del aeropuerto Jorge Chávez, desarrollado por Fraport, con una inversión de US$1.600 millones, considerada la mayor inversión alemana en el Perú en la última década.
Asimismo, empresas alemanas han participado en proyectos como la Línea 2 del Metro de Lima, donde las tuneladoras utilizadas fueron fabricadas por Herrenknecht.
Relación comercial y aporte tecnológico
En el plano comercial, Alemania se posiciona como el principal proveedor europeo del Perú, con exportaciones peruanas por US$933 millones e importaciones por US$1.207 millones.
El intercambio se caracteriza por un alto contenido tecnológico, destacando maquinaria, equipos industriales e insumos especializados que fortalecen sectores como minería, construcción y manufactura.
Inversión de largo plazo y diversificada
Finalmente, los representantes destacaron que la inversión alemana se caracteriza por su enfoque de largo plazo y su diversificación sectorial, con cerca de 100 empresas operando en distintos rubros.
“El interés está y podría crecer, pero dependerá de la estabilidad política. La macroeconomía es sólida, pero se requiere mayor previsibilidad”, concluyeron.