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Reservas internacionales netas alcanzan US$ 96,375 millones y representan 30 % del PBI

El aumento sostenido de los activos líquidos fortalece la capacidad del país para enfrentar choques externos y mantener estabilidad cambiaria.

Crecimiento sostenido desde 2023

Al 28 de enero de 2026, las Reservas Internacionales Netas (RIN) alcanzaron US$ 96,375 millones, equivalentes al 30 % del PBI. Esta cifra refleja la acumulación progresiva de inversiones en activos internacionales líquidos por parte de la autoridad monetaria, consolidando la capacidad de respuesta ante presiones externas.

Evolución histórica de las reservas

Desde diciembre de 2023, cuando se situaban en US$ 71,033 millones, las reservas mostraron un crecimiento constante. Durante 2024, se registraron aumentos notables en marzo y septiembre, llegando a US$ 80,365 millones, mientras que en 2025 la tendencia se mantuvo hasta cerrar diciembre en US$ 90,214 millones. Entre junio y octubre de 2025, las reservas subieron de US$ 85,263 millones a US$ 89,961 millones, superando los US$ 90,000 millones hacia fines del año.

Posición de cambio y disponibilidad de activos

De manera complementaria, la posición de cambio al 28 de enero de 2026 se situó en US$ 66,768 millones, US$ 5,267 millones más que a fines de 2025, cuando alcanzó US$ 61,501 millones. Este indicador también muestra una trayectoria ascendente desde diciembre de 2023 (US$ 51,571 millones) hasta octubre de 2025 (US$ 57,518 millones) y noviembre de 2025 (US$ 58,619 millones).

Fortalecimiento de la estabilidad financiera

La evolución de las RIN y de la posición de cambio refleja un manejo prudente de los activos externos líquidos. Este desempeño fortalece la capacidad del país para enfrentar choques externos y mantener estabilidad en el mercado cambiario, asegurando que la autoridad monetaria cuente con los recursos necesarios para intervenir de manera eficiente en situaciones de volatilidad.

Exportaciones mineras de Perú alcanzan récord histórico de US$ 49,629 millones en octubre de 2025

Los volúmenes embarcados y los precios internacionales favorables consolidan a la minería como principal motor de divisas para la economía peruana.

Cifras récord en el acumulado 2025

Entre enero y octubre de 2025, las exportaciones minero-metálicas alcanzaron los US$ 49,629 millones, un crecimiento de 24.6% frente al mismo periodo de 2024, superando incluso el total registrado en todo el año anterior (US$ 49,417 millones). Este resultado marca un récord histórico para el país y refleja el desempeño sólido del sector minero como principal generador de divisas.

Octubre, un mes destacado

Solo en octubre de 2025, las exportaciones metálicas y no metálicas sumaron US$ 6,580 millones, un incremento de 67.3% respecto a octubre de 2024 (US$ 3,932 millones). El crecimiento estuvo impulsado por el alza de los precios internacionales del cobre, oro y zinc, favorecida por la extensión de la tregua arancelaria entre Estados Unidos y China, así como por las expectativas de un próximo recorte de tasas de interés por parte de la Reserva Federal.

Impacto estratégico y composición de exportaciones

Según el Boletín Estadístico Minero (BEM) del Ministerio de Energía y Minas (Minem), la minería sigue siendo clave no solo para el comercio exterior, sino también para el desempeño macroeconómico del país. Las exportaciones mineras representaron el 66.9% del valor total de las ventas al exterior, con minerales metálicos aportando 65.8% y no metálicos 1.1%. Dentro de estos, el cobre, oro, zinc y plomo concentraron el 91.1% del valor total minero y el 60.9% de las exportaciones nacionales.

Minería y transición energética

El Minem subraya que, en el contexto de transición hacia energías limpias, la minería continúa desempeñando un papel esencial como fuente de divisas y motor del comercio exterior peruano, manteniendo su influencia en la estabilidad y crecimiento económico del país.

Shougang Hierro Perú proyecta invertir US$ 1,824 millones para ampliar operaciones en Marcona

La minera planea expandir tres tajos, modificar la línea de transporte de mineral y optimizar depósitos de desmonte para asegurar 24 años de producción sostenible en Ica.

Shougang Hierro Perú destinará US$ 1,824 millones a la construcción, operación y cierre de su unidad productiva de mineral de hierro en Marcona, provincia de Nazca, región Ica. La empresa indica que el proyecto busca garantizar la continuidad y sostenibilidad de sus operaciones mediante la ampliación e integración de componentes mineros que permitan acceder a nuevas reservas, optimizar el transporte de mineral y extender la vida útil de la operación por 24 años.

Ampliación de tajos y depósitos de desmonte

El plan contempla la expansión de tres tajos en la zona minera, lo que incluye la ampliación de tres depósitos de desmontes y la modificación del recorrido de la Faja Transportadora Mina 21. Una de las obras más relevantes se llevará a cabo en el Tajo 5, ubicado al noroeste de la Zona Minera 2, actualmente explotado a cielo abierto con cota mínima de operación de 562 msnm. El mineral y el desmonte son transportados mediante camiones mineros hacia la Planta de Trituración 1, donde se somete a trituración gruesa, mediana y beneficio en seco, antes de enviarse a las plantas de beneficio mediante fajas transportadoras.

Optimización del transporte y nueva planta semimóvil

Para mejorar la eficiencia, Shougang implementará a partir del quinto año una planta de trituración semimóvil que permitirá aprovechar al máximo la capacidad de transporte entre distintas elevaciones mediante fajas, reduciendo la dependencia de camiones mineros. La Faja Transportadora de la Mina 21, actualmente de 6,77 km, será redefinida para extenderse a 6,95 km y evitar la Zona de Amortiguamiento de la Reserva Nacional San Fernando.

Expansión de la vida útil del proyecto y producción

El tajo antes denominado Mina 5 será profundizado, con una producción estimada de 12 millones de toneladas por año, considerando pérdidas y dilución. La cota mínima de explotación se llevará a 162 msnm, asegurando una vida útil de 23 años. Entre 2021 y 2024 no se incorporaron nuevas líneas de beneficio, lo que resalta la importancia de esta expansión para mantener la continuidad de operaciones.

Depósito de desmonte Botadero 1

El Botadero 1 se ubicará sobre la pared superior de la Mina 9-10, superponiéndose al depósito existente correspondiente a las chanchas C71, C-79 y C-93. Su diseño combina descarga por camiones mineros y faja transportadora, permitiendo disponer de 1.532,52 millones de toneladas de desmonte, equivalentes a 584,53 millones de metros cúbicos. El material será distribuido dentro del botadero mediante tractores oruga, proyectando una vida útil de 24 años.

Integración tecnológica y eficiencia

La construcción contempla un sistema combinado que incluye una chancadora en las minas 9 y 10. El material triturado se transportará mediante faja hacia el botadero, optimizando la logística de manejo de desmonte y reduciendo tiempos de traslado, con miras a garantizar la eficiencia operativa y sostenibilidad de largo plazo.

Más de S/ 550 millones en riesgo por irregularidades en viaductos de Javier Prado

La Contraloría advierte deficiencias en contratos, falta de certificación presupuestal y riesgos de paralización en tres megaproyectos que afectan a miles de conductores en Lima.

La Contraloría General de la República identificó irregularidades graves en tres viaductos de la Av. Javier Prado, con una inversión total que supera los S/ 550 millones. Entre los hallazgos destacan documentos con firmas “pegadas” y entregables sin rúbrica de especialistas, poniendo en duda la validez técnica de los estudios. Además, el consorcio adjudicatario no acreditó la experiencia de su personal y varios profesionales estarían ejerciendo sin habilitación vigente.

Falta de presupuesto amenaza continuidad de las obras

Pese a la magnitud de los proyectos, el Fondo Metropolitano de Inversiones (Invermet) no ha asegurado la certificación presupuestal para 2026. Esta carencia financiera podría generar retrasos en pagos, controversias contractuales y paralizaciones, afectando directamente a miles de conductores en San Isidro, La Molina y Lince.

Riesgos ambientales y sobrecostos

El viaducto en la Av. Sánchez Carrión, con un presupuesto de S/ 246 millones, carece de análisis de riesgos adecuado y no contempla medidas básicas para mitigar ruido, polvo y contaminación durante la construcción. Además, los contratos no incluyen cláusulas de suspensión por liberación de interferencias, lo que obliga a la Municipalidad de Lima a asumir posibles sobrecostos y pagos adicionales de supervisión ante imprevistos con tuberías o cables.

Incertidumbre en La Molina

El viaducto proyectado entre Circunvalación del Golf Los Incas y Los Frutales, valorizado en S/ 72 millones, ya muestra retrasos. Invermet no ha acreditado el trámite oportuno de los entregables del expediente técnico, proyectando demoras en el inicio de la obra.

Medidas correctivas urgentes

Ante este escenario, la Contraloría exigió a Invermet adoptar acciones inmediatas para corregir las irregularidades y garantizar que los S/ 550 millones destinados a mejorar la movilidad en Lima no se pierdan en demoras, sobrecostos y proyectos inconclusos.

Dolarización del entretenimiento digital: cómo los peruanos están gastando en dólares online

El Perú vive una dolarización que va mucho más allá de comprar un departamento o guardar billetes verdes bajo el colchón. Ahora, ese refugio en la moneda estadounidense se ha extendido a un terreno que nadie vio venir hace diez años: el entretenimiento digital. Streaming, videojuegos, apuestas online… todas estas actividades que consumimos desde el celular o la computadora están generando un flujo silencioso pero creciente de dólares que salen de los bolsillos peruanos hacia plataformas internacionales. Y no es casualidad.

En un país donde la memoria de la hiperinflación todavía duele y donde el tipo de cambio puede saltar 10 céntimos en una semana por cualquier noticia política, muchos peruanos han encontrado en el dólar digital una forma más de protegerse. Pero esto no es solo protección: es también comodidad, acceso global y, paradójicamente, una especie de inclusión financiera informal que está redefiniendo cómo gastamos nuestro dinero en ocio.

El dólar como moneda del ocio digital

Perú tiene una particularidad económica que lo diferencia de sus vecinos: convivimos con dos monedas. Aunque el sol peruano es la moneda oficial, el dólar también sirve para ahorrar, comprar y vender. Esta dolarización parcial no es nueva, pero su extensión al mundo digital sí lo es.

Durante 2024 y 2025, la economía digital peruana avanzó a un ritmo sin precedentes, con un crecimiento del e-commerce del 35% anual. Y dentro de ese crecimiento, el entretenimiento digital se lleva una tajada importante. Hablamos de servicios que, por su naturaleza global, operan naturalmente en dólares: Netflix, Spotify, PlayStation Network, Steam, y cada vez más, plataformas de apuestas y gaming que permiten transacciones en moneda extranjera.

¿Por qué prefieren los peruanos gastar en dólares cuando se trata de entretenimiento? La respuesta tiene varias capas. Primero, porque muchas de estas plataformas simplemente no ofrecen otra opción o, si lo hacen, cobran una comisión de conversión que termina siendo más cara que operar directamente en USD. Segundo, porque existe una percepción,justificada o no, de que el dólar «conserva mejor el valor» de lo que gastas, especialmente en suscripciones mensuales o compras recurrentes.

Streaming: la primera oleada de dolarización digital

El streaming fue el caballo de Troya de esta tendencia. Netflix tiene el 77% de los clientes del mercado peruano, seguido por Disney+ con 41%, y estas plataformas facturan en dólares. Incluso cuando cobran en soles, el precio está atado al tipo de cambio del día.

El mercado de video streaming en Perú alcanzó ingresos de US$ 203,95 millones en 2024, y se proyecta que llegue a US$ 233,56 millones en 2027. Eso significa que, en promedio, cada peruano con acceso a internet está destinando entre 20 y 40 dólares al año solo en plataformas de contenido audiovisual.

Y aquí viene lo interesante desde el punto de vista económico: el 52% de los peruanos comparte suscripciones de plataformas para reducir costos. Esta estrategia de compartir cuentas, que las plataformas ahora tratan de limitar, es en realidad una micro-optimización del gasto en dólares. La gente no solo está consumiendo en moneda extranjera; está buscando activamente formas de hacerlo más eficientemente.

El dato que pocos notan es que el 23% de los peruanos canceló una suscripción en el último año debido a la subida de precios. Esto no es trivial. Cuando Netflix sube sus tarifas en dólares, el impacto en el bolsillo peruano es doble: el aumento mismo más cualquier depreciación del sol frente al dólar. Es una vulnerabilidad económica nueva que antes no existía.

Gaming y videojuegos: una industria en dólares que crece sin parar

Si el streaming abrió la puerta, los videojuegos la tiraron abajo. El sector de videojuegos habría generado US$221.000 millones a nivel mundial en 2024, de los cuales US$113.000 millones provinieron de juegos móviles.

En Perú, el año pasado se consiguieron ingresos por US$169 millones, considerando videojuegos y E-Sports. Y aquí está el punto clave: la mayoría de estas transacciones se realizan en dólares. Desde comprar un skin en Free Fire hasta pagar una suscripción a PlayStation Plus o comprar un juego en Steam, todo está dolarizado.

Lo fascinante es el perfil demográfico. Perú encabeza el ranking latinoamericano en cuanto a la proporción de usuarios que combinan juegos y creación de contenido, con el 28% del mix local, muy por encima del promedio regional de 6%. Esto significa que hay una generación de peruanos que no solo consume videojuegos, sino que crea contenido alrededor de ellos, monetiza en plataformas como YouTube o Twitch (que pagan en dólares), y reinvierte esas ganancias en más entretenimiento digital… también en dólares.

Es un ecosistema completo que funciona en moneda extranjera, al margen del sistema financiero tradicional peruano.

Apuestas online: el último territorio dolarizado

Y llegamos al terreno más reciente y quizás más controvertido: las apuestas online. Desde que Perú reguló este sector en 2024, siete de cada diez adultos peruanos ya utilizan billeteras digitales, y muchas de estas transacciones están vinculadas a plataformas de entretenimiento, incluidas las apuestas.

Aquí es donde la dolarización se vuelve especialmente evidente. Plataformas como las casas de apuestas en dólares en Perú han ganado popularidad no solo por su oferta de juegos o cuotas competitivas, sino porque permiten a los usuarios operar directamente en dólares, evitando así la volatilidad cambiaria.

El ticket promedio en Perú es de S/60 por jugada, según datos de la paytech regional ProntoPaga, y los métodos de pago más utilizados son las billeteras digitales como Yape y Plin, junto con los QR interoperables. Aunque muchas de estas transacciones se hacen en soles, existe un segmento creciente de usuarios que prefiere mantener sus fondos en dólares para «blindarse» contra la devaluación.

Es una estrategia similar a la que se usa en otros sectores: si voy a tener dinero guardado en una plataforma digital, prefiero que esté en dólares. No es tanto por especular, sino por preservar valor en un entorno de incertidumbre.

Billeteras digitales: el puente entre dos monedas

La masificación de billeteras digitales ha sido el facilitador silencioso de esta dolarización del entretenimiento. Solo en Agosto de 2025, se realizaron cerca de 923 millones de operaciones en billeteras digitales en Perú, lo que representa un promedio mensual de 27 operaciones en billeteras digitales per cápita.

Estas billeteras —Yape, Plin, y otras— ahora permiten no solo transacciones en soles sino también cambio de divisas instantáneo, depósitos en dólares, y hasta cuentas duales. Yape continúa ofreciendo una amplia gama de servicios que incluyen transferencias en soles y dólares, acceso a microcréditos, cambio de divisas y recepción de remesas.

Lo que esto significa en la práctica es que un peruano puede recibir su sueldo en soles, convertir parte a dólares en segundos desde su celular, y usar esos dólares para pagar su suscripción a Netflix, comprar un juego o apostar en una plataforma internacional. Todo sin pisar un banco, sin comisiones excesivas, y con la inmediatez que exige el consumo digital.

En el mismo periodo, fueron realizadas transacciones por un valor aproximado de 41 mil millones de soles, equivalente a un 47% del monto total del dinero circulante. Es decir, casi la mitad del efectivo que circula en la economía peruana está siendo transaccionado digitalmente. Y dentro de ese flujo, cada vez hay más dólares.

El impacto económico: ¿beneficio o vulnerabilidad?

Esta tendencia tiene implicaciones económicas profundas. Por un lado, permite a los peruanos acceder a servicios globales sin fricciones, democratiza el entretenimiento digital y, curiosamente, puede actuar como una forma de ahorro informal en dólares para quienes mantienen saldos en plataformas digitales.

Por otro lado, aumenta la exposición del consumidor peruano promedio a la volatilidad cambiaria. Antes, solo quienes tenían créditos hipotecarios o deudas grandes en dólares sufrían cuando el tipo de cambio subía. Ahora, cualquiera que pague Netflix, juegue videojuegos en línea o apueste en plataformas digitales siente el impacto directo en su bolsillo cuando el dólar se encarece.

La dolarización de depósitos se encuentra entre las más altas de la región, con cerca del 50% de la deuda de las grandes empresas en moneda extranjera en abril de 2025. Y aunque este dato se refiere a empresas, el paralelismo con los consumidores es claro: estamos dolarizando nuestro consumo de entretenimiento al mismo ritmo que las empresas dolarizan sus deudas.

El Banco Central de Reserva del Perú ha trabajado durante años en desdolarizar la economía, con cierto éxito en el sistema financiero tradicional. Pero el entretenimiento digital es un terreno difícil de regular o de-dolarizar, porque depende de plataformas globales que operan naturalmente en dólares.

Criptomonedas: la dolarización 2.0

Y como si esto fuera poco, ahora se suma una nueva capa: las criptomonedas. En cripto, el 75% del volumen de compraventa corresponde a dólares digitales, elegidos ante todo para obtener rendimientos cercanos al 10% anual en dólares.

Perú está viendo un crecimiento explosivo en la adopción de criptomonedas, no tanto como inversión especulativa sino como una forma de dolarización digital. Stablecoins como USDT (Tether) o USDC permiten a los usuarios mantener dólares digitales sin necesidad de una cuenta bancaria en el extranjero, y cada vez más plataformas de entretenimiento digital aceptan pagos en criptomonedas.

Solo en 2025 se registraron más de 2.2 millones de descargas de apps cripto, +15% más que todo 2024. Muchos de estos usuarios están usando cripto no para especular, sino para acceder a servicios digitales internacionales pagando en dólares digitales.

Es la dolarización llevada al extremo: ni siquiera necesitas dólares físicos o cuentas bancarias tradicionales. Solo un celular y acceso a internet.

¿Qué viene después?

El futuro de esta tendencia es difícil de predecir, pero algunas cosas parecen claras. Primero, no se va a revertir. El entretenimiento digital seguirá creciendo, y seguirá siendo mayormente dolarizado. Segundo, las autoridades económicas tendrán que encontrar formas de medir y entender mejor este flujo de dólares que se escapa por canales digitales.

Tercero, es probable que veamos más innovación en productos financieros que ayuden a los peruanos a gestionar esta exposición cambiaria. Ya algunas billeteras digitales ofrecen cuentas duales y conversión instantánea; quizás en el futuro veamos seguros contra volatilidad cambiaria para suscripciones digitales, o productos de ahorro que combinen soles y dólares automáticamente según el tipo de cambio.

Lo que es seguro es que la dolarización del entretenimiento digital en Perú no es un fenómeno pasajero. Es una transformación estructural en cómo los peruanos consumimos, ahorramos y nos relacionamos con el dólar. Y todo desde la pantalla de nuestros celulares.