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lunes, febrero 9, 2026
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Julio Velarde participó en panel del Foro Económico Mundial

Velarde destacó la estabilidad macroeconómica y el fortalecimiento institucional como pilares del crecimiento sostenido.

El presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, participó en el panel “Cómo destrabar el techo de crecimiento de América Latina”, organizado por el Foro Económico Mundial en el marco de su reunión anual en Davos, Suiza.

El panel abordó los principales retos estructurales que enfrenta la región para acelerar su crecimiento económico, en un contexto en el que América Latina crece alrededor del 2%, y la necesidad de avanzar hacia economías más diversificadas, productivas y con mayor inversión.

En su intervención, Velarde destacó la estabilidad macroeconómica y el fortalecimiento institucional como pilares del crecimiento sostenido, así como la mejora de los servicios públicos y la inversión en educación como estrategia de desarrollo de largo plazo. Resaltó la estabilidad del tipo de cambio y de los bonos soberanos peruanos incluso en escenarios de volatilidad, al señalar que, pese a hacer tenido nueve presidentes, la moneda casi no se ha movido.

Asimismo, indicó que la inestabilidad macroeconómica, reflejada en altos déficits fiscales e inflación, ha sido uno de los factores detrás del menor crecimiento de América Latina frente a Asia, y subrayó que invertir en educación y fortalecer las instituciones es clave para lograr prosperidad.

Durante la sesión también se analizaron los efectos de las tensiones geoeconómicas globales y la competencia entre potencias por ampliar su influencia en América Latina, factores que inciden en las decisiones de inversión y en el desempeño de las economías emergentes.

El panel fue moderado por Gillian R. Tett, provost de King’s College, University of Cambridge, y contó con la participación de Esther Dweck, ministra de Gestión e Innovación en Servicios Públicos de Brasil; James Scriven, CEO de BID Invest; Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional y Reubicación de la Oficina de la Presidencia de México; y Juan Carlos Mora, CEO de Bancolombia.

 

Komatsu-Mitsui lidera el mercado de camiones mineros con una participación del 68%

De cada 100 camiones en operaciones mineras, 68 corresponden a equipos Komatsu. El avance de proyectos mineros y la búsqueda de una mayor productividad explican la alta demanda de estos equipos de gran capacidad y menor costo operativo.

Al cierre de 2025, Komatsu-Mitsui Maquinarias Perú alcanzó una participación del 68% en el mercado de camiones mineros, consolidando su liderazgo en un sector caracterizado por una creciente exigencia en productividad, eficiencia operativa y control de costos. En términos concretos, de cada 100 camiones en operación, 68 son equipos Komatsu Ultra-class, modelos 980 y 930 de más de 300 toneladas, lo que refleja la preferencia de las principales operaciones mineras por soluciones de gran capacidad y alta confiabilidad.

Este liderazgo se extiende a otros segmentos del portafolio de la compañía. En el mercado de equipos de carguío para gran minería, Komatsu-Mitsui destaca con una participación del 64% en palas eléctricas de cable, con sus modelos P&H 2800, 4100 y 4800.

Al respecto el presidente ejecutivo de Komatsu-Mitsui, Julio Molina, señaló que la tendencia en la minería apunta a la utilización de equipos capaces de manejar mayores volúmenes de material, optimizar los tiempos de ciclo y operar cumpliendo estándares cada vez más exigentes.

“La minería peruana demanda soluciones que sostengan altos niveles de producción, pero con mayor eficiencia y previsibilidad operativa. Hoy, no se trata solo de mover más material, sino de hacerlo mejor”, afirmó Molina.

Además, el sector muestra un creciente interés por la eficiencia energética y la reducción de emisiones. Por ello equipos con tecnologías híbridas y eléctricas están ganando terreno en la gran minería, como ocurre en el segmento de cargadores frontales de gran tonelaje.

Komatsu cuenta con los cargadores más grandes del mercado y que con su tecnología hibrida de propulsión full regenerativa ha conseguido posicionarse como una solución importante en las operaciones mineras, gracias a los modelos WE-1850-3 y WE-2350-2, que permiten reducir hasta un 45% el consumo de combustible frente a equipos tradicionales. “La competitividad futura de la minería peruana estará cada vez más vinculada a la eficiencia energética y a la reducción de emisiones”, destacó Molina.

En esta línea, los camiones Ultra Class modelo 980 y 930 de 400 y 320 toneladas, respectivamente, ofrecen la mayor potencia de su categoría. Diseñados para maximizar la productividad y minimizar la huella de carbono, su propulsión eléctrica reduce la cantidad de componentes mecánicos, disminuye el mantenimiento y contribuye a una reducción significativa de los costos del ciclo de vida.

La presencia histórica y consolidada de Komatsu-Mitsui en el Perú le ha permitido comprender a profundidad las dinámicas y necesidades del sector minero, consolidando la confianza y preferencia de los principales clientes del país.

 

78% de los CEO peruanos confía en el crecimiento económico en 2026

El 60% planea fortalecer la ciberseguridad ante riesgos geopolíticos en los próximos tres años. El 63% prevé una reducción en el empleo junior debido a la adopción de inteligencia artificial. El 52% teme no avanzar lo suficiente en innovación y tecnología.

En un escenario global marcado por la incertidumbre y la disrupción tecnológica, los líderes empresariales peruanos se muestran optimistas sobre el crecimiento económico, aunque reconocen la necesidad de acelerar la transformación digital y fortalecer la resiliencia frente a riesgos emergentes. Así lo revela el Global CEO Survey 2026, elaborado por PwC.

En Perú, el 78% de los CEO considera que la economía nacional mejorará en los próximos 12 meses, mientras que el 64% proyecta un crecimiento económico global. Sin embargo, persisten riesgos: el 14% se siente altamente expuesto a la volatilidad macroeconómica, y solo el 33% afirma que su empresa está preparada en gran medida para responder eficazmente ante disrupciones.

Este panorama plantea un doble desafío para las organizaciones: sostener la confianza en el crecimiento mientras impulsan cambios estratégicos para adaptarse a un entorno cada vez más dinámico. Según Orlando Marchesi, Socio Principal de PwC Perú, “los CEO peruanos enfrentan un doble reto: mantener el optimismo económico mientras aceleran la transformación tecnológica”.

IA y transformación empresarial

El informe revela que el 52% de los CEO peruanos está preocupado acerca de si su empresa se transforma lo suficientemente rápido para adaptarse a la tecnología y la IA, mientras que el 28% cuestiona su capacidad de innovación en un entorno incierto. Aunque el 61% considera que la cultura de su organización facilita la adopción de IA, solo el 40% afirma contar con procesos responsables y gestión de riesgos asociados.

En cuanto a impacto laboral, el 63% espera una disminución en el empleo junior en los próximos tres años debido a la IA, mientras que el 59% prevé estabilidad en posiciones de nivel medio y apenas el 8% anticipa un aumento en roles senior.

En los últimos 12 meses, el 18% de las empresas peruanas reportó un incremento en ingresos gracias a la IA, aunque el 9% experimentó mayores costos; además, el 21% de los CEO indicó que su empresa ha enfrentado preocupaciones significativas sobre el uso de datos y la privacidad por parte de sus principales grupos de interés. Incluso, el 32% de los CEO peruanos indicó que entre el 10% y el 20% de las ventas totales de su empresa en este año fiscal provienen de productos o servicios nuevos introducidos en los últimos tres años.

Ciberseguridad y resiliencia ante riesgos geopolíticos

Más allá de la disrupción tecnológica, los líderes empresariales también enfrentan amenazas vinculadas a la geopolítica y la estabilidad macroeconómica. El 60% de los CEO peruanos planea mejorar la ciberseguridad en respuesta a riesgos geopolíticos durante los próximos tres años, mientras que el 14% se siente altamente expuesto a amenazas cibernéticas. Este enfoque cobra relevancia en un contexto global donde la volatilidad macroeconómica y la inflación siguen siendo factores críticos.

“Los riesgos geopolíticos no son ajenos a la realidad empresarial peruana. Las organizaciones deben fortalecer sus capacidades de resiliencia, no solo para proteger sus operaciones, sino para garantizar la continuidad del negocio en escenarios inciertos”, comenta Marchesi.

Cambio climático y adquisiciones estratégicas

En sostenibilidad, solo el 18% de las empresas peruanas ha integrado riesgos y oportunidades climáticas en la cadena de suministro en gran medida, y apenas el 14% lo hace en la asignación de capital. Por otro lado, las adquisiciones se consolidan como un motor clave para el crecimiento.

La mitad de los CEO peruanos señala que su principal motivación para concretar estas operaciones es diversificar su portafolio de negocios, una estrategia que se complementa con la búsqueda de nuevas oportunidades: el 48% afirma que, en los últimos cinco años, su empresa ha comenzado a competir en sectores o industrias en los que previamente no participaba.

“Estamos viendo cómo las fronteras entre industrias se difuminan. Las empresas no solo buscan crecer, sino reinventarse, buscando valor en ecosistemas donde la innovación es esencial”, afirma Orlando Marchesi.

Este impulso hacia la expansión también se refleja en las prioridades para los próximos años. El 20% de los líderes planea hacer crecer su negocio en la industria tecnológica, mientras que el 16% apuesta por fortalecer su presencia en el sector de manufactura industrial. Estas decisiones evidencian una visión orientada a la innovación y la diversificación, factores que serán determinantes para enfrentar un entorno cada vez más competitivo.

Conclusión

Los resultados del estudio muestran que, aunque los CEO peruanos mantienen una visión positiva sobre la economía, el camino hacia el crecimiento sostenible exige enfrentar retos complejos en transformación digital, ciberseguridad y sostenibilidad. En definitiva, el liderazgo empresarial debe asumir un rol activo, no solo para mitigar riesgos, sino para capitalizar las oportunidades que trae la innovación y la disrupción tecnológica.

 

NTT DATA es reconocida como Global Top Employer 2026

La distinción como Global Top Employer 2026 reafirma la fuerza del enfoque de NTT DATA centrado en las personas y su propósito de ser el lugar donde las personas crecen.

NTT DATA, líder global en inteligencia artificial, servicios digitales y tecnología, anunció hoy que ha sido certificada como Global Top Employer 2026 por el Top Employers Institute. Con este nuevo reconocimiento, que recibe por tercer año consecutivo, NTT DATA se consolida dentro de un grupo exclusivo de solo 17 organizaciones a nivel mundial distinguidas por implementar de manera consistente una estrategia de talento de alto impacto en todas sus operaciones globales.

Además del reconocimiento global, NTT DATA obtuvo cuatro certificaciones regionales como Top Employer 2026 y 37 distinciones adicionales a nivel país en América del Norte, América Latina, Asia-Pacífico, Europa y África. La certificación global representa el máximo nivel de reconocimiento otorgado por el Top Employers Institute y pone de relieve la capacidad de NTT DATA para alinear su liderazgo, apalancar información estratégica basada en datos y aplicar mejores prácticas comprobadas que impulsan el desempeño del negocio, el compromiso de las personas y el crecimiento sostenible.

El proceso de certificación se basa en los resultados de una rigurosa encuesta de mejores prácticas en Recursos Humanos, diseñada por el Top Employers Institute, seguida de una evaluación exhaustiva realizada por un equipo especializado de auditores. Esta evaluación abarca seis áreas clave de gestión de talento, que incluyen: estrategia de personas, entorno de trabajo, atracción de talento, formación y aprendizaje, diversidad, equidad e inclusión (DEI), y bienestar integral.

NTT DATA obtuvo resultados destacados en una serie de prácticas que ha implementado de forma consistente, muchas de ellas aún poco extendidas en otras organizaciones. Entre estas se encuentran la medición de la experiencia del candidato, los programas “Voice of the Employee”, las estrategias de escucha activa y diversas iniciativas en diversidad, equidad e inclusión (DEI). Estos logros reflejan el compromiso de NTT DATA con la construcción de un entorno laboral inclusivo, donde cada voz es respetada, se escucha con integridad y se valora tanto el aporte individual como el colectivo.

“Nuestros empleados son nuestro activo más valioso y la clave de nuestra ventaja competitiva”, afirmó Yutaka Sasaki, presidente y CEO de NTT DATA. «Con aproximadamente 200.000 empleados en más de 70 países y regiones, más del 75% de ellos fuera de Japón, su dedicación, experiencia y diversidad de perspectivas nos permiten generar valor real para nuestros clientes. “Ser reconocidos como Global Top Employer por tercer año consecutivo refuerza nuestra convicción de seguir construyendo un entorno en el que las personas se sientan respetadas, respaldadas y empoderadas para dar lo mejor de sí”, agregó Yutaka Sasaki.

“Obtener la certificación Global Top Employer en 2026 es un logro extraordinario que refleja no solo la excelencia en mercados individuales, sino también una coherencia sostenida en la gestión de personas a nivel regional y global”, comentó Adrian Seligman, CEO de Top Employers Institute. “NTT DATA ha demostrado una capacidad excepcional para alinear su estrategia de talento a nivel mundial, asegurando a la vez experiencias significativas y relevantes para sus colaboradores en cada país certificado. Esta capacidad de articular una visión global con ejecución local es característica de las organizaciones que impulsan alto rendimiento, movilidad de talento y resiliencia operativa. Este logro posiciona a NTT DATA dentro de un grupo selecto de empleadores que están marcando el estándar global en estrategia de talento. Nos honra continuar nuestra alianza con NTT DATA y acompañar su liderazgo en la comunidad global de recursos humanos”, agregó Seligman.

Asimismo, Mariella Escarcena, Directora de People en NTT DATA Perú & Ecuador, destacó que “la obtención de esta certificación por cuarto año consecutivo en Perú refleja nuestro compromiso sostenido por evolucionar constantemente nuestros procesos internos y mantenernos a la vanguardia de las mejores prácticas globales en gestión de personas. Top Employer nos desafía año tras año mediante una evaluación cada vez más rigurosa, que además incorpora nuevos tópicos en cada una de las dimensiones analizadas”.

La distinción como Global Top Employer 2026 reafirma la fuerza del enfoque de NTT DATA centrado en las personas y su propósito de ser el lugar donde las personas crecen. De cara al futuro, la compañía seguirá cultivando un entorno donde cada colaborador y colaboradora pueda desarrollarse, asumir nuevos desafíos y prosperar. Con una visión clara, inversiones sostenidas en talento y las herramientas necesarias para su éxito, NTT DATA mantiene su compromiso con la creación de valor a través de la tecnología y con el impulso de un crecimiento sostenible y compartido, construyendo el futuro junto a su gente.

 

¿El oro será un activo refugio durante el 2026?

VT Markets explica que el oro mantiene su atractivo en el mercado tras alcanzar máximo histórico de más de 4800 dólares, pero su desempeño no solo depende del precio internacional, sino también del tipo de cambio y del instrumento de inversión.

El oro vuelve a posicionarse como un activo muy importante a nivel global, luego de marcar un máximo histórico de más de 4800 dólares tras tensiones geopolíticas y arancelarias a nivel global. Sin embargo, la fluctuación de su precio va a depender de varios factores durante este 2026.

Según el análisis de Eduardo Ramos, senior Market Analyst Latam de VT Markets sobre el mercado peruano, desde la política monetaria de los principales bancos centrales, los movimientos en las tasas de interés, el comportamiento del dólar estadounidense, el entorno económico global y la percepción de riesgo, además de la demanda del oro como activo refugio van a ser variables a tener en cuenta.

En Perú hay dos particularidades que no se pueden ignorar: gran parte del sistema financiero y del ahorro está influido por el dólar. Si el oro sube en dólares, el beneficio en soles depende también de cómo se mueva el tipo de cambio entre el sol y el dólar. Además, se debe tener en cuenta que no es lo mismo comprar oro físico que exponerse vía instrumentos financieros (ETFs, fondos, acciones mineras). En contextos de alta volatilidad, la liquidez y el spread importan.

“Para un peruano el oro es un buen ‘seguro de cartera’, pero debe entender que su resultado final depende de dos precios: oro en dólares más el tipo de cambio local”, precisa Ramos.

Panorama actual

En un contexto internacional y en los últimos años el oro ha mostrado un desempeño sólido. Este comportamiento ha estado relacionado con la inflación persistente, la volatilidad de los mercados financieros y la necesidad de protección frente a riesgos económicos. Esto explica por qué el interés en el oro se mantiene fuerte rumbo a 2026.

En el Perú, añade Ramos, más que hablar de una subida garantizada, el panorama actual apunta a un sesgo alcista con posibles correcciones. Entre los factores que podrían seguir respaldando al oro hacia 2026 destacan las tensiones geopolíticas y comerciales, la expectativa de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal de EE.UU., que reduce el atractivo de los rendimientos reales, y la demanda estructural derivada de las compras de bancos centrales. En contraste, un fortalecimiento abrupto del dólar, tasas altas por más tiempo o una desescalada de conflictos podrían generar pausas o retrocesos en su cotización.

¿La situación en Venezuela es parte de la tendencia alcista?

La situación actual entre Estados Unidos y Venezuela no impacta al oro por un tema directo de oferta o demanda, sino por su efecto sobre la percepción de riesgo global. La incertidumbre en torno a sanciones, licencias y el mercado petrolero añade presión al entorno macroeconómico, eleva la volatilidad y refuerza el atractivo de activos refugio como el oro. “En términos simples, el mercado no compra oro ‘por Venezuela’, sino por el conjunto de factores que incrementan la sensación de riesgo”, apunta Ramos.

La reputación no es imagen: es conducta sostenida en el tiempo

Por Antonio Herrera

Vivimos en una época obsesionada con la imagen. Cuidamos lo que mostramos, lo que publicamos y cómo somos percibidos. Sin embargo, en medio de esa obsesión estética, solemos olvidar una distinción fundamental: imagen no es reputación. Y confundirlas tiene un costo alto, tanto para las organizaciones como para la sociedad en su conjunto.

La imagen es lo que se proyecta; la reputación, lo que se confirma con el tiempo. La primera se construye rápido, la segunda lentamente. La imagen puede diseñarse; la reputación se demuestra. En un contexto de desconfianza generalizada, esta diferencia deja de ser teórica y se vuelve profundamente práctica.

La era del escrutinio permanente

Hoy, empresas, líderes y organizaciones operan bajo un escrutinio constante. Las redes sociales, los medios digitales y la hiperconectividad han reducido la distancia entre lo que se hace y lo que se conoce. Cualquier incoherencia sale a la luz con rapidez, y cualquier contradicción queda registrada.

Esto ha cambiado las reglas del juego. Antes, una buena campaña podía amortiguar una mala decisión. Hoy, ocurre lo contrario: una mala decisión puede destruir años de construcción reputacional, por más cuidada que haya sido la imagen.

En este escenario, la reputación ya no se gestiona solo desde el discurso, sino desde la conducta cotidiana. No depende de lo que se dice en momentos clave, sino de lo que se hace de manera consistente cuando nadie está mirando.

Cuando la imagen corre más rápido que la realidad

Uno de los errores más frecuentes es acelerar la narrativa antes de consolidar la práctica. Muchas organizaciones comunican valores que aún no viven plenamente, compromisos que no han internalizado o impactos que no han medido.

El resultado suele ser el mismo: frustración interna y desconfianza externa. Los colaboradores perciben la brecha entre el discurso y la realidad, y la ciudadanía también. En lugar de fortalecer reputación, se debilita.

Esto no significa que las organizaciones deban esperar a ser perfectas para comunicar. Significa algo más exigente: comunicar desde la honestidad, reconociendo procesos, avances y también límites. La reputación se fortalece cuando el discurso es realista y coherente con la etapa en la que se encuentra la organización.

La reputación como activo social

Más allá del ámbito empresarial, la reputación cumple una función social clave: reduce la incertidumbre. Confiamos en personas, empresas e instituciones con buena reputación porque sabemos qué esperar de ellas.

En sociedades fragmentadas, donde la desconfianza es alta, la reputación se convierte en un bien público. Permite acuerdos, facilita alianzas, reduce conflictos y genera estabilidad. Por eso, cuando organizaciones influyentes actúan de manera incoherente, el daño no es solo reputacional: es social.

Construir reputación, entonces, no es un ejercicio de autopromoción, sino una forma de responsabilidad con el entorno.

Conducta, decisiones y consecuencias

La reputación se construye en decisiones concretas:

  • En cómo se trata a los colaboradores, no solo en discursos sobre cultura.
  • En cómo se enfrenta una crisis, no solo en comunicados.
  • En cómo se asumen errores, no solo en los éxitos que se celebran.
  • En cómo se equilibra rentabilidad con impacto, no solo en reportes bien diseñados.

Cada decisión suma o resta. Y lo hace incluso cuando no se comunica explícitamente. La reputación es el resultado acumulado de esas decisiones, no de una narrativa aislada.

El tiempo como juez

A diferencia de la imagen, la reputación no responde a la urgencia. Requiere tiempo, paciencia y consistencia. Se construye lentamente y se pierde rápido. Por eso, quienes toman decisiones pensando solo en el impacto inmediato suelen hipotecar el futuro.

En este sentido, la reputación es profundamente estratégica. Obliga a pensar en el largo plazo, a evaluar consecuencias y a resistir la tentación de atajos. En sociedades donde prima la lógica del corto plazo, apostar por reputación es casi un acto contracultural.

Lo que la reputación exige hoy

En el contexto actual, construir reputación exige al menos tres cosas:

Coherencia: No perfecta, pero sí honesta. Las personas toleran errores; no toleran engaños.

Transparencia: Explicar decisiones, incluso las difíciles. El silencio o la ambigüedad erosionan confianza.

Responsabilidad: Entender que las acciones tienen impacto más allá del resultado económico inmediato.

Estas exigencias no son moda ni corrección política. Son respuestas a una sociedad que aprendió a desconfiar y ahora exige pruebas, no promesas.

Conclusión: menos relato, más trayectoria

En un mundo saturado de mensajes, la reputación no se construye hablando más, sino siendo más consistentes. No depende de la imagen que se proyecta, sino de la trayectoria que se confirma con el tiempo.

Como sociedad, necesitamos organizaciones, líderes e instituciones que entiendan esta diferencia. Que apuesten menos por el efecto inmediato y más por la confianza sostenida. Que comprendan que la reputación no se compra ni se improvisa.

Porque al final, la reputación no es lo que decimos de nosotros mismos. Es lo que otros pueden confirmar con hechos.

Y en tiempos de desconfianza, eso marca toda la diferencia.