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lunes, febrero 2, 2026
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El auditor interno ante los riesgos empresariales

  • Aunque el riesgo cibernético sigue siendo una de las mayores preocupaciones, han surgido varios riesgos que requieren de un mayor enfoque.
  • Los riesgos estratégicos son responsables del 86% de las pérdidas en valor de mercado; sin embargo, solo el 6% del tiempo de la alta dirección es usado en su gestión, según Harvard Business Review.

El rol del auditor interno es de gran importancia en toda organización y se encuentra en un periodo de cambio y evolución. En un entorno de constantes amenazas, anticipar y monitorear riesgos empresariales tanto estratégicos como emergentes, se convierte en una función vital del auditor para el avance de las organizaciones.

El uso de herramientas analíticas permite identificar tendencias, anticipar riesgos y predecir impactos. “De esta forma, podrá, entre otros, identificar ‘insights’ sobre riesgos emergentes; reconocer riegos en curso; aprovechar las capacidades de aprendizaje automático e inteligencia artificial para aprender, predecir y anticipar riesgos futuros”, señala Gustavo Mejía, socio de Risk Advisory de Deloitte Perú.

Asimismo, el auditor interno deberá proveer aseguramiento proactivo para adelantarse a las prácticas de gestión de riesgos tradicionales; monitorear continuamente el ambiente de control y obtener información para el desarrollo de Planes de Auditoría más estratégicos.

Si bien ninguna organización es inmune a las amenazas, los riesgos permiten a las empresas la oportunidad de mirar hacia el futuro, anticiparse y estar preparados ante diferentes situaciones.

Pero, ¿de qué hablamos cuando nos referimos a riesgos estratégicos? Los riesgos estratégicos, son riesgos que pueden afectar los supuestos del Plan Estratégico y la capacidad de la compañía para lograr o mantener el desempeño.  Las fuentes de estos riesgos pueden ser externas o internas, tales como: Fuerzas macro – Económicas, Políticas, Demográficas, Tendencias de industria – Modelos de innovación, cambios legales y regulatorios; cambios en comportamiento del consumidor y avances tecnológicos.

Es necesario que las compañías implementen modelos de gestión de riesgos estratégicos que les permita identificar riesgos en el plan estratégico (perspectivas sobre tendencias, incertidumbres a largo plazo durante el desarrollo de actuales y nuevas iniciativas estratégicas); identificar riesgos en la ejecución de la estrategia (para detectarlos en la implementación del plan estratégico); y finalmente, monitorear riesgos emergentes (explorando nuevas tendencias e incertidumbres que requieran ajustes a la estrategia)”, señala Mejía. 

En contraste, el concepto de riesgos emergentes no está claramente definido y diversas instituciones lo abordan desde diferentes puntos de vista. Por ejemplo, lo precisan como riesgos nuevos o ya conocidos que son difíciles de evaluar, pues implica el reconocimiento de riesgos previamente “desconocidos”. Los riesgos conocidos pueden estar surgiendo simplemente porque son difíciles de evaluar (pero no imposibles).

Por ello, es importante evaluar dónde se debe adaptar la estrategia (cambiando los supuestos con más rapidez); convertir la incertidumbre en oportunidad (prediciendo escenarios futuros) y respondiendo más rápido y mejor (a eventos de alto impacto).

Cabe indicar que los riesgos emergentes a menudo provienen de fuentes inesperadas; incluso, la mayoría de las empresas se estancan en los datos que resultan en una inteligencia de riesgo deficiente y una toma de decisiones lenta. Las tendencias de la industria son un factor que acelera el impacto de los riesgos y requieren ser analizadas cuidadosamente, analizando los posibles escenarios.

Pautas para fortalecer la ciberseguridad en las organizaciones

En los últimos años, el mercado de la ciberseguridad ha crecido constantemente ofreciendo a las empresas una amplia gama de servicios profesionales, software y hardware de ciberseguridad. Es por ello, que existen diversas empresas que brindan tecnologías, productos y servicios de ciberseguridad, asegurando en muchos casos tener la solución completa a las necesidades de las empresas.

Desafortunadamente, ningún producto o servicio puede proporcionar una solución integral a los desafíos de seguridad que enfrentan las empresas y que además se encuentran en constante evolución siendo cada vez más sofisticados.

La ciberseguridad hoy en día es vista como un aspecto técnico del negocio. Si la Gerencia General de una compañía no cuenta con un adecuado sustento de las inversiones que se deben realizar en este ámbito es probable que se postergue para mejores épocas. “Dado que no existen soluciones que mitiguen completamente los riesgos de ciberseguridad, incluso después de realizar considerables inversiones, es sugerido que las empresas apliquen un enfoque basado en riesgo, centrándose primero en los elementos de alta prioridad para el negocio, apoyándose en un modelo de madurez no técnico que incluya una hoja de ruta para implementar buenas prácticas de seguridad enlazada con las prioridades del negocio”, precisó, Víctor Vera Tudela, Director de Consultoría de BDO Perú.

Ante este panorama, los dos componentes que deben abordarse en paralelo para contar con mayor apoyo en la inversión en soluciones de ciberseguridad es la concientización de la organización (en primer lugar, a la dirección y en segundo lugar al personal) y la evaluación de riesgos orientada a alinear prioridades de negocio y riesgos de ciberseguridad. Mientras la dirección sea más consciente de los riesgos de ciberseguridad que enfrenta su negocio en términos financieros o reputacionales, aportará un presupuesto acorde para empezar iniciativas de esta naturaleza.

En este contexto, BDO a nivel Global, presenta pautas para mitigar los riesgos de ciberseguridad y su impacto sobre los resultados empresariales de la organización.

  • Contratar una empresa independiente para realizar un diagnóstico de Ciberseguridad basado en buenas prácticas y sobre todo considerando un enlace con el negocio.
  • Desarrollar un programa sólido de gestión de riesgos de ciberseguridad y privacidad de datos, adaptado a las amenazas cibernéticas específicas que enfrenta una empresa según su industria.
  • Proporcionar programas de educación y concientización efectivos sobre los riesgos de ciberseguridad para la toda la compañía, priorizando a la Dirección y sobre ello abordando áreas críticas y el resto del personal.
  • Cerciorarse de que la organización ha desarrollado e implementado un programa sólido de gobernanza de la información a fin de contar con una clasificación de los datos y la implementación de mecanismo de control para aquellos requieren mayores medidas de seguridad.
  • Establecer y ejecutar el plan de respuesta a incidentes de ciberseguridad de la empresa.
  • Ejecutar y probar periódicamente el plan de continuidad de negocio y el plan de recuperación ante desastres de la organización.
  • Verificar el cumplimiento de la organización y de los socios empresariales con todos los requisitos reglamentarios de ciberseguridad y privacidad de datos, mediante el uso de evaluaciones independientes de cumplimiento y riesgo realizadas por empresas calificadas.

Es una labor ardua de los responsables de ciberseguridad traducir los riesgos en términos del negocio para incrementar el nivel de conciencia de los empresarios y gerentes y obtener su respaldo en bien de la organización.

SOBRE BDO

BDO es una organización global de auditoría y consultoría, considerada entre las cinco más importantes a nivel mundial. Cuenta con una experiencia de 55 años y tiene más de 1 500 oficinas, localizadas en 162 países, en los 6 continentes.

Creada en 1963, en Europa, adopta el nombre de BDO por sus socios fundadores Binder, Djiker y Otte; reconocidos auditores que fueron claves en la expansión de la firma en el mundo. Desde entonces, el equipo de BDO ofrece un asesoramiento especializado y riguroso para dar respuesta a los requerimientos cada vez más exigentes e innovadores en distintos sectores económicos y mercados mundiales.

BDO trabaja con compañías que operan localmente, empresas familiares, instituciones del sector público, negocios con proyección de crecimiento y organizaciones globalizadas con presencia internacional.

El avance del canal moderno en el Perú

Por: Willard Manrique, Gerente General del Grupo Crosland

Los cambios en las preferencias del consumidor latinoamericano han generado el avance del canal moderno de manera sostenida. Pese a que en el Perú el canal tradicional es el más protagónico, el canal moderno viene creciendo y en el pasado trimestre alcanzó un 36% sobre el total de compras según Nielsen.

 

 

 

 

El consumo en el canal tradicional viene disminuyendo lenta pero consistentemente pese a la predominancia actual del ‘bodeguero’, el ´ferretero´ o el ‘casero’ del mercado, y esto es consecuencia del desarrollo económico del país y de las tendencias de consumo. Así, el peso de la facturación de alimentos en el canal de autoservicios ha alcanzado el 42.4% de las compras totales de alimentos según reporta Nielsen.

Los principales factores que impulsan el desarrollo del canal moderno son: el desarrollo económico del país, las tendencias de consumo orientadas a una mejor experiencia del cliente, los nuevos formatos más cercanos a los potenciales consumidores, los precios más bajos y el acceso al crédito. Los minoristas del canal moderno en el Perú desarrollan diversas estrategias para capitalizar las oportunidades que ofrecen estos factores.

Por ejemplo, la estrategia de menores precios se basa en elegir las categorías “top of mind”, es decir, aquellos precios de productos que un cliente conoce de memoria y ofrecerlos a un precio muy competitivo y subir los precios en otras categorías. Así, en un supermercado el kilo de papa y la docena de huevos resultan más baratos que en otros canales a costa de la rentabilidad de la tienda. Esta rentabilidad es compensada en otros productos tales como enlatados, especias y comida preparada; de modo que la ganancia del comercio se logra en el ticket total de venta.

Es importante precisar que la penetración del canal moderno no es homogénea en todas las categorías de las diversas industrias. Es decir, los alimentos, abarrotes, artículos de ferretería, bebidas y farmacia, son comprados de distinta manera. Según Nielsen, en el pasado trimestre el canal tradicional se contrajo en ciertas categorías. Por ejemplo, confitería resultó afectada tras los últimos cambios regulatorios ocurridos en nuestro país; mientras que en los productos de la canasta de alimentos, la mayor contracción se presentó en leches evaporadas.

Grupo Eulen Perú: “Alrededor de s/1 600 millones se mueven en el sector logístico peruano al año”

El mercado logístico en la región latinoamericana ha adquirido un gran reconocimiento por las empresas, debido a que garantizan una serie de servicios que permiten el óptimo desarrollo de los negocios. Sin embargo, aún existen muchas variables por mejorar dentro del sector. Según el Índice de Desempeño Logístico 2018 del Banco Mundial, Perú descendió varios puestos en el ranking pasando del 69 al 83, el más bajo de todos los tiempos.

Y es que aspectos como la eficiencia en el proceso de despacho en Aduanas, la calidad de la infraestructura, los precios competitivos, la puntualidad de entregas, entre otros, podrían ser mejor aprovechados en el mercado regional. No obstante, el gran problema que afronta el sector a nivel local, está enfocado en mejorar los avances y desarrollos en lo que se conoce como la “última milla”, vale decir la entrega final.

“El alto tráfico vehicular, la mala infraestructura vial, la delincuencia, falta de zonas de carga y descarga y/o centros de Cross Docking para los conos de Lima como el Norte, Sur y Este. Sin un cambio radical en estos temas, los costos logísticos nunca serán competitivos”, precisa Javier Ramos, gerente de logística del Grupo Eulen Perú.

Oferta

Los servicios que se ofrecen en el mercado logístico pueden agruparse en tres: aduanas, almacenamiento y distribución. “Particularmente, en el Grupo Eulen nos hemos enfocado en brindar soluciones de almacenamiento y gestión de mercadería. Podemos ofrecer a nuestros clientes servicios de maquila, recepción, verificación, reempaque, etiquetado y despacho”, indica el ejecutivo.

Informalidad

Las cifras de informalidad apuntan que alrededor del 35% del personal que trabaja en un almacén o centro de distribución es informal; es decir, no tiene un contrato de servicio, no cuenta con las condiciones mínimas de seguridad en el trabajo, no goza de beneficios según ley, etc. “Si se refiere al sector transporte, la cifra llega al 83% de informalidad. Si a ello se le suma la inmigración, que es un tema de coyuntura, posiblemente los índices sean mayores”, puntualiza Ramos.

Retos

El sector logístico peruano mueve alrededor de S/1 600 millones al año y en él participan alrededor de 800 empresas. Resulta clave para dichos operadores logísticos adaptarse a la nueva era digital, ya que la logística en general viene sufriendo cambios importantes, sobre todo en aquellos relacionados al sector e-commerce.

“Dentro de muy poco enviar un mail dejará de ser un proceso habitual para procesar una orden y todo se hará a través de un “click”. Los clientes quieren simplificar las cosas, menos correos, menos archivos, tener todo a la mano y a cualquier hora. Quienes inviertan en tecnología, tendrán mayor oportunidad de crecer y fidelizar a sus clientes”, señaló el representante del Grupo Eulen Perú.

Hoy en día sólo el 5% de la población realiza sus compras online, lo cual indica que estamos a años luz de lo que significa realizar una compra por internet y tener el producto el mismo día.

A pesar de ello, se puede decir que se trata de un sector en crecimiento vertiginoso que abre muchas posibilidades a operadores que puedan ofrecer un servicio 7×24, con personal capacitado, una buena infraestructura y sobre todo una gestión que garantice al cliente una entrega en el menor tiempo posible.

Reconocen a Entel por la calidad en sus procesos de diseño y gestión

  • Reconocimiento busca que las organizaciones certificadas compartan sus experiencias y aprendizajes e incentiven a otras a mejorar su gestión, con el fin de promover la competitividad global del país. 

Entel obtuvo dos reconocimientos gracias a sus recertificaciones ISO 9001:2015, por sus procesos de diseño de red de acceso y gestión para la búsqueda, adquisición, construcción, implementación e integración de sitios nuevos (macro e inbuilding), e ISO 27001:2013, por los sistemas de información que dan soporte a los servicios de housing, hosting y sus subprocesos ofrecidos por el data center de Americatel.

La empresa operadora obtuvo ambos reconocimientos de parte del Comité de Gestión de Calidad, integrado principalmente por el Ministerio de la Producción y la Sociedad Nacional de Industrias, en el marco de la Semana de la Calidad 2019 que reconoce a organizaciones con sistemas de Gestión Certificados.

“Estamos orgullosos con este logro que evidencia nuestro compromiso por seguir conectando a los peruanos de manera segura, eficiente y brindando el mejor servicio. Estos reconocimientos no hubieran sido posible sin el esfuerzo de los colaboradores de la Vicepresidencia de Redes, quienes mantienen procesos estandarizados y trabajan enfocados hacia la mejora continua”, comentó Gonzalo Veas, vicepresidente de redes de Entel.

El Comité de Gestión de Calidad fue fundado en 1991 con el propósito de promover la calidad en el Perú. Está integrado por instituciones de los sectores empresarial, técnico, académico y de gobierno, que tienen como objetivo que las organizaciones certificadas compartan sus experiencias y aprendizajes e incentiven a otras a mejorar su gestión, promoviendo la competitividad global del país.

Sólo el 53% de las empresas peruanas invierten en innovación

Se debe invertir más de 100,000 millones de soles en infraestructura de telecomunicaciones para mantener la competitividad empresarial.

La Industria 4.0 toma cada día mayor relevancia para la economía del Perú y será un factor clave para mantener y mejorar la competitividad de las empresas. Con el plan nacional de infraestructura para la competitividad, se ha concluido que el país demanda de una inversión de más de 100,000 millones de soles sólo en infraestructura de telecomunicaciones. Así lo dio a conocer Edgar Galván, Director General de Innovación, Tecnología, Digitalización y Formalización del Ministerio de la Producción durante las II Jornadas Económicas Perú–Alemania 2019, organizado por la Cámara Peruano-Alemana (AHK Perú).

Además, agregó que, gracias a los resultados de la Encuesta Nacional de Innovación, se logró identificar que el 53.3% de las empresas ha adquirido o alquilado bienes de capital dentro de sus actividades de innovación y un 44% ha desarrollado o adquirido software de base de datos, situación que refleja la mínima inversión en proyectos de Industria 4.0 en el país y la necesidad de un soporte de inversión pública en factores habilitantes como infraestructura, capital humano y regulación.

El representante del PRODUCE también señaló que parte del reto del país es trabajar en una estructura productiva ya que, casi 3/4 partes de la manufactura peruana es de procesamiento básico de productos naturales. Con muy pocas empresas produciendo bienes aplicando tecnología, es difícil generar un efecto atractivo y multiplicador hacia las pymes, quienes potencialmente podrían ingresar a esta cuarta revolución industrial.

Por su parte, Antje Wandelt, Directora Gerente de la Cámara Peruano-Alemana, señaló que las empresas alemanas vienen compartiendo su conocimiento y experiencia en la aplicación de la digitalización en industrias para favorecer las buenas prácticas en el Perú y América Latina.

Al finalizar este encuentro empresarial se hizo extensiva la invitación para participar en noviembre de la Delegación Industria 4.0, organizado por la Cámara Peruano-Alemana. En este viaje los ejecutivos visitarán empresas alemanas y conocerán in situ las mejores prácticas en diferentes rubros desarrollados en Alemania, el impacto de la Industria 4.0 y las nuevas tendencias en automatización.