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DCR impulsa su crecimiento en transporte y servicios para minería en Perú

La empresa arequipeña fortalece su operación con inversión en tecnología, sostenibilidad y soluciones logísticas para industrias estratégicas.

Con más de 25 años de trayectoria, D.C.R. Minería y Construcción S.A.C. se ha posicionado como un operador especializado en transporte de carga pesada y soluciones logísticas para los sectores minero, industrial y de construcción en el Perú.

Fundada en 1999 en Arequipa, la compañía ha desarrollado una operación de alcance nacional enfocada en entornos de alta exigencia, donde la seguridad, la puntualidad y la eficiencia operativa son factores determinantes. Su crecimiento sostenido le ha permitido consolidarse como un socio estratégico para proyectos ubicados en zonas remotas y operaciones de gran complejidad logística.

GREMCOR respalda su expansión con enfoque en gestión corporativa

Actualmente, DCR forma parte de GREMCOR, desde donde se impulsa una estrategia basada en gobierno corporativo, profesionalización de la gestión y diversificación de negocios.

Este modelo ha permitido fortalecer la estructura organizacional del grupo, mejorar la toma de decisiones estratégicas y asegurar una visión de largo plazo orientada a la sostenibilidad y la eficiencia empresarial.

Tecnología, flota moderna y eficiencia operativa

Uno de los pilares de la compañía es la inversión constante en tecnología y equipos de última generación. DCR ha incorporado soluciones orientadas a mejorar la eficiencia logística y reducir el impacto ambiental de sus operaciones.

Entre sus avances destaca la incorporación del primer cargador frontal eléctrico en Sudamérica dentro de su flota, además de sistemas de monitoreo satelital GPS que permiten seguimiento en tiempo real de las unidades, optimización de rutas y mayor control operativo.

La empresa también refuerza su desempeño con programas de capacitación continua para su personal, enfocados en seguridad, calidad de servicio y mejora de procesos.

Servicios logísticos especializados para industrias estratégicas

DCR ofrece servicios de transporte terrestre de carga pesada que incluyen traslado de concentrado de mineral, materiales peligrosos, insumos industriales, carga general y sobredimensionada.

Asimismo, desarrolla soluciones logísticas integrales que abarcan planificación de rutas, gestión operativa del transporte y soporte especializado para operaciones industriales. En paralelo, brinda servicios vinculados a construcción como alquiler de maquinaria pesada, mantenimiento de vías y apoyo en proyectos de infraestructura.

Certificaciones internacionales y enfoque en sostenibilidad

La empresa cuenta con la Trinorma ISO, que incluye ISO 9001:2015 (calidad), ISO 14001:2015 (medio ambiente) e ISO 45001:2018 (seguridad y salud en el trabajo). A ello se suma la certificación del Código Internacional para el Manejo del Cianuro (ICMI).

También posee el reconocimiento de Huella de Carbono – cuarta estrella otorgado por el Ministerio del Ambiente (Minam) y elabora reportes de sostenibilidad bajo estándares GRI, reforzando su compromiso con una gestión responsable y alineada a criterios internacionales.

Estos elementos consolidan su posicionamiento como un proveedor logístico orientado a la eficiencia operativa, la seguridad industrial y la sostenibilidad en sectores de alta exigencia.

Impacto tributario digital: Las claves para evitar contingencias en el comercio electrónico

Talía Díaz, asociada del área Tributaria del estudio Miranda & Amado, analiza los desafíos fiscales y el nuevo control digital de la SUNAT sobre las ventas por internet, redes sociales y plataformas de entretenimiento.

El vertiginoso crecimiento del comercio electrónico y los servicios digitales en el Perú ha transformado la forma de hacer negocios, pero también ha puesto en la mira de la SUNAT a las operaciones virtuales. Ante este escenario, es fundamental comprender que las obligaciones tributarias en el entorno digital son exactamente las mismas que aplican en el comercio tradicional, exigiendo la inscripción en el RUC, emisión de comprobantes de pago, llevado de registros y la presentación de declaraciones según el régimen acogido.

Talía Díaz, asociada del área Tributaria de Miranda & Amado, indica que “el ecosistema de fiscalización ha ampliado significativamente su ámbito de control. Desde abril de este año, la SUNAT cuenta con la facultad legal para realizar acciones de fiscalización en el entorno digital, permitiendo a sus agentes replicar los operativos de los comercios tradicionales en los diversos canales virtuales. Además, la especialista añade que, si bien esta medida es reciente, la entidad ya disponía de herramientas previas de fiscalización, como el cruce de datos financieros por la Ley de Bancarización.

Frente a este nuevo entorno de control digital, la especialista detalla cinco aspectos clave y recomendaciones preventivas indispensables para que las empresas y emprendimientos eviten contingencias, multas y sobrecostos tributarios:

  • Evitar los errores comunes de la migración digital: Los desafíos de los negocios en internet son los mismos que en el canal tradicional, por eso es importante asumir los costos de formalización y cumplir con los plazos. El éxito radica en mantener un orden estricto para llevar los registros contables, emitir los comprobantes de manera oportuna y presentar las declaraciones a tiempo para evitar sanciones.
  • Monitorear el impacto del IGV en servicios digitales extranjeros:Desde diciembre de 2024, las plataformas de sujetos no domiciliados (como los servicios de streaming) utilizadas por personas naturales están gravadas con el 18% del IGV. Debido a que la norma obliga a estos proveedores a percibir o retener el impuesto, el usuario final ha visto un incremento directo en las tarifas del mercado.
  • Sustentar correctamente los gastos por publicidad y servidores en el exterior: A diferencia de las personas naturales, las empresas que contratan publicidad digital o servidores internacionales deben retener el 30% del Impuesto a la Renta y pagar el 18% del IGV. Para que la SUNAT acepte el gasto y no aplique cobros adicionales, es obligatorio contar con un comprobante válido del exterior, cumplir con el principio de causalidad, usar medios de pago y acreditar la fehaciencia de la operación.
  • Prepararse para la automatización en ventas por redes sociales:Aunque la legislación sobre comprobantes electrónicos está lista desde hace años para regular las ventas por WhatsApp o Instagram, el sistema actual de libre acceso sigue siendo manual. Ante los rumores de un proyecto de la SUNAT para emitir comprobantes mediante billeteras electrónicas, las empresas deberán evaluar si esta herramienta facilita su facturación.
  • Implementar una estrategia preventiva basada en el orden:La SUNAT tiene acceso a los movimientos bancarios y tarjetas desde el año 2004 mediante la Ley de Bancarización. Por ello, la mejor defensa para evitar discrepancias en las declaraciones anuales es mantener una contabilidad impecable y responder de manera oportuna a los requerimientos del fisco.

La especialista de Miranda & Amado recalca que, para una startup o negocio digital, mantener una estructura tributaria ordenada desde el inicio es vital al momento de buscar capital o pasar por una auditoría externa. Contar con un respaldo financiero transparente no solo minimiza riesgos frente a la SUNAT, sino que previene el impacto económico de multas e intereses que podrían comprometer la viabilidad de la empresa.

Zonas Económicas Especiales: el desafío del Perú para acelerar la industrialización y atraer inversión privada

Las ZEE buscan convertirse en una herramienta para impulsar manufactura, exportaciones y desarrollo productivo, aunque su impacto aún es limitado frente al potencial regional.

Las exportaciones manufactureras del Perú alcanzaron los US$17,965 millones en 2025, un crecimiento de 4% frente al año anterior y un monto cinco veces superior al registrado en el 2000, cuando llegaron a US$3,800 millones, según cifras del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur). Sin embargo, pese a esta evolución, la participación industrial peruana todavía mantiene una brecha frente a economías que han utilizado políticas de desarrollo productivo para fortalecer su capacidad exportadora.

En este escenario, la industrialización continúa siendo uno de los principales retos para el país, debido a su impacto en la generación de empleo, encadenamientos productivos y crecimiento regional. Desde el sector privado y el Estado existe el objetivo de impulsar una mayor transformación de materias primas y desarrollar actividades manufactureras con mayor valor agregado.

Las Zonas Económicas Especiales como estrategia para atraer industria

Una de las herramientas utilizadas por diversos países para acelerar procesos de industrialización son las Zonas Económicas Especiales (ZEE), espacios donde se aplican condiciones diferenciadas para facilitar la inversión, el comercio y el desarrollo empresarial. El Banco Mundial las define como áreas delimitadas dentro de un país donde las reglas para hacer negocios pueden ser más flexibles que en el resto del territorio nacional.

Estas zonas buscan reducir barreras que afectan la inversión, como limitaciones regulatorias, problemas de infraestructura, dificultades logísticas o restricciones para acceder a mercados internacionales. La experiencia internacional muestra casos exitosos, como China, donde las ZEE fueron parte del proceso de expansión industrial y apertura económica, aunque también existen experiencias donde no lograron los resultados esperados por falta de planificación y condiciones adecuadas.

De acuerdo con la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), existen miles de ZEE alrededor del mundo. Asia concentra la mayor cantidad de estos espacios, seguida por América Latina, donde se han utilizado como instrumentos para atraer capital, promover exportaciones y desarrollar sectores productivos.

Perú cuenta con ZED y una zona franca, pero con resultados todavía reducidos

En el caso peruano, actualmente existen tres Zonas Económicas de Desarrollo (ZED) ubicadas en Matarani, Ilo y Paita, además de la Zofratacna. La principal diferencia es que la zona franca tiene un enfoque comercial, mientras que las ZED están orientadas a actividades productivas y exportadoras.

El desarrollo de estas iniciativas tiene antecedentes desde 1989, cuando se creó la Zona de Tratamiento Especial para Tacna. Posteriormente surgieron los Centros de Exportación, Transformación, Industria, Comercialización y Servicios (Ceticos), que años después fueron transformados en Zonas Económicas de Desarrollo bajo un nuevo marco normativo.

Además, existen iniciativas para ampliar este modelo con nuevos espacios en regiones como Tumbes, Loreto, Puno y Cajamarca, así como propuestas vinculadas a nuevas zonas francas en Chimbote y Lambayeque.

El limitado impacto de las ZEE abre el debate sobre una nueva etapa

Pese a los avances normativos, el impacto económico de estas zonas todavía es reducido. Un informe de BBVA Research señala que las ZEE representaron apenas el 0.12% de las exportaciones peruanas en 2024, con US$88.5 millones, mientras que las importaciones vinculadas alcanzaron US$171.3 millones, una cifra pequeña frente al comercio exterior total del país.

Con el objetivo de revertir esta situación, en 2025 se aprobó la creación de las Zonas Económicas Especiales Privadas (ZEEP), un nuevo esquema que permite la participación directa de empresas privadas en la gestión de estos espacios con facilidades aduaneras y fiscales. Bajo este marco se establecieron nueve zonas vinculadas a Chancay, Huacho, Ancón, Huaral, Aucallama, Callao, Iñapari, Concepción y Puno.

El nuevo modelo busca aprovechar la inversión privada para desarrollar polos industriales conectados con infraestructura logística y mercados internacionales.

La experiencia internacional muestra que los incentivos no son suficientes

Durante la Expo SNI Industria 2026, organizada por la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), especialistas analizaron las oportunidades y desafíos de las Zonas Económicas Especiales para el Perú. Uno de los casos destacados fue Costa Rica, país que cuenta con más de 50 zonas francas operadas por privados y donde la zona franca de Coyol se convirtió en un referente regional en manufactura médica y tecnológica.

Alberto Trejos, exministro de Comercio Exterior de Costa Rica, señaló que las ZEE pueden ser determinantes cuando están alineadas con ventajas competitivas específicas, infraestructura adecuada y capacidades productivas. Sin embargo, advirtió que contar con un régimen especial no garantiza resultados si no existe capital humano, logística eficiente y un ecosistema favorable para los negocios.

En ese sentido, el Perú cuenta con factores que podrían favorecer el desarrollo de nuevas industrias, como su ubicación estratégica, acuerdos comerciales internacionales, disponibilidad energética y recursos naturales, aunque requiere fortalecer capacidades para atraer inversiones de mayor complejidad.

Competitividad, capital humano y planificación serán claves para el éxito

El Banco Mundial plantea que el éxito de una Zona Económica Especial depende de varios factores: una ubicación adecuada cercana a puertos o aeropuertos, un entorno empresarial favorable, participación del sector privado y capacidad para generar beneficios económicos más allá del área donde opera.

Asimismo, recomienda evitar errores como la falta de planificación, la creación de zonas sin demanda empresarial, marcos regulatorios débiles o problemas de sostenibilidad ambiental y social.

Para el Perú, el desafío será pasar de la creación de zonas con incentivos a la construcción de verdaderos ecosistemas industriales capaces de atraer inversión, generar empleo especializado y ampliar la participación del país en cadenas globales de valor.

Combustible bajo presión: el ahorro va sobre ruedas

Por Eduardo Hidalgo, Director de Vehículos y Power Solutions de Scania Perú

Cuando el precio del combustible sube, el transporte lo siente antes que nadie. No es una variable más en la hoja de costos: define márgenes, tarifas, competitividad y continuidad operativa. En un país donde la logística conecta minas, puertos y ciudades, ahorrar combustible dejó de ser una buena práctica. Hoy es una condición para operar con eficiencia.

La respuesta no puede limitarse a esperar que el mercado se estabilice. El transportista necesita tomar control de lo que sí puede gestionar: configuración del vehículo, tecnología, mantenimiento, capacitación del conductor y análisis de datos. La eficiencia no aparece por suerte; se diseña minuciosamente.

El primer paso es elegir el vehículo correcto para la operación correcta. No consume igual una unidad de larga distancia que una orientada a minería o distribución urbana. Ruta, carga, altitud, velocidad promedio, frecuencia de paradas, tipo de terreno, entre otros deben definir la configuración, hoy la modularidad se ha convertido en el principal atributo de valor al momento de invertir en un vehículo. Comprar potencia sin criterio técnico puede salir caro y sobredimensionar una unidad, también, por eso, la rentabilidad está en poder configurar el vehículo a la medida de las necesidades que tiene el negocio.

La tecnología ya hace buena parte del trabajo. Trenes motrices más eficientes, cajas automatizadas, sistemas de gestión de flotas, conectividad y monitoreo permiten reducir consumos sin sacrificar desempeño. En el caso de Scania Super, el ahorro de combustible es desde 6% frente a generaciones anteriores de la marca en operaciones de largo recorrido y, dependiendo de la conducción, puede llegar a cifras de dos dígitos. En transporte, ese resultado habla de rentabilidad comprobada y verificada por clientes que prueban las unidades de demostración y las comparan en las mismas condiciones con sus unidades de siempre.

Pero la máquina no trabaja sola. Un conductor capacitado puede convertir una buena unidad en una operación sobresaliente. Manejar de forma predictiva, evitar aceleraciones innecesarias, respetar rangos óptimos de revolución, controlar ralentí y anticipar frenadas impacta directamente en el consumo. A ello se suma el mantenimiento preventivo: filtros, presión de neumáticos, alineamiento, lubricantes y calibraciones no son detalles menores, son eficiencia convertida en dinero.

También necesitamos mejores políticas públicas. El país requiere reglas claras para renovar flotas, infraestructura adecuada, combustibles de mejor calidad, incentivos a tecnologías más limpias y corredores logísticos que reduzcan tiempos muertos. La eficiencia no debe ser solo tarea del transportista; debe ser una política de competitividad nacional.

En tiempos de presión sobre los combustibles, el peor error es mirar solo el precio del galón o basarse en el precio del vehículo; lo correcto es saber cuánto va a costar esa unidad en sus años de operación y ahí es donde Scania marca la diferencia en favor de los costos operativos de los transportistas. Es importante conocer cuánto valor genera cada galón consumido, cuánto representa cada parada inesperada, qué tan confortable y seguro se siente el conductor para rendir eficientemente lo máximo posible. Ahí se juega hoy el futuro del transporte: operaciones más inteligentes, vehículos mejor configurados, conductores más preparados y decisiones públicas que entiendan que mover al Perú exige hacerlo con eficiencia.

¿Cómo gestionar los dólares de tu empresa después de las elecciones?

Los periodos de volatilidad posteriores a las elecciones representan una oportunidad para fortalecer la gestión financiera de las empresas.

La culminación de un proceso electoral suele generar movimientos en los mercados financieros, especialmente en el tipo de cambio. En el Perú, la incertidumbre política puede reflejarse rápidamente en la cotización del dólar, impactando directamente en las finanzas de empresas que realizan operaciones en moneda extranjera.

Ante este escenario, las organizaciones deben priorizar la planificación financiera y evitar decisiones impulsadas por la volatilidad del mercado. Así lo señala Matías Maciel, CFO y cofundador de Rextie, quien comparte una serie de recomendaciones para gestionar eficientemente los dólares de una empresa durante el periodo post electoral.

“En momentos de incertidumbre, el objetivo no debe ser predecir hacia dónde irá el dólar, sino construir una estrategia financiera sólida que permita proteger la liquidez y mantener la estabilidad operativa del negocio”, explica Maciel.

1. Analizar el flujo de caja antes de tomar decisiones

Antes de comprar o vender dólares, es fundamental revisar las necesidades de caja de la empresa. La decisión debe responder a obligaciones reales del negocio y no a la incertidumbre del mercado.

2. Revisar las obligaciones en moneda extranjera

Las empresas con importaciones, proveedores internacionales o créditos en dólares deben identificar sus próximos vencimientos y evaluar cómo una variación del tipo de cambio puede afectar sus costos y rentabilidad.

3. Planificar para proteger la liquidez

La planificación permite evitar compras o ventas de dólares de último minuto a precios poco favorables. Programar las operaciones cambiarias ayuda a reducir el impacto de la volatilidad.

4. Tomar decisiones basadas en información

Monitorear el mercado y utilizar datos para definir el momento de una operación cambiaria puede generar ahorros importantes. Actuar por especulación suele incrementar los riesgos financieros.

5. Aprovechar la tecnología financiera

Las plataformas digitales de cambio de divisas permiten acceder a mejores tipos de cambio, agilizar operaciones y optimizar la gestión financiera de las empresas.

6. Disciplina financiera para enfrentar la incertidumbre

Los periodos de volatilidad posteriores a las elecciones representan una oportunidad para fortalecer la gestión financiera de las empresas. Una adecuada planificación, el seguimiento constante de las obligaciones en moneda extranjera y el uso de herramientas tecnológicas permiten tomar mejores decisiones y reducir riesgos.

«Las compañías que trabajan con información, planifican sus obligaciones en moneda extranjera y utilizan herramientas tecnológicas adecuadas estarán mejor preparadas para afrontar la incertidumbre y continuar creciendo de manera sostenible», concluye Matías Maciel, CFO y cofundador de Rextie.