14.2 C
Peru
sábado, febrero 7, 2026
Inicio Blog Página 100

Kia Perú recibe reconocimiento global por su servicio al cliente

El premio otorgado por el “Global Ownership Experience Forum” es el resultado del uso innovador de herramientas tecnológicas implementadas en su red de concesionarios.

Kia Perú fue premiada en la reciente edición de la convención global “Global Ownership Experience Forum” organizada por Kia Headquarters. Este evento, que reúne a representantes de la red global de concesionarios y distribuidores, es un espacio para compartir avances en proyectos actuales, nuevas tecnologías, mejores prácticas a nivel mundial y brindar reconocimientos a los esfuerzos más destacados en el ámbito de Posventa y Servicio.

En esta edición, la marca automotriz recibió un importante reconocimiento por sus indicadores de retención de servicio, que reflejan el compromiso de la marca por brindar una experiencia de postventa excepcional a sus clientes. Este logro es el resultado del uso innovador de herramientas tecnológicas como el KDS (escáner oficial) implementado en su red de concesionarios, que permite a Kia realizar un seguimiento adecuado de las visitas de los clientes y garantizar que reciban el servicio ajustado a sus necesidades.

Gracias a esta tecnología, Kia Perú ha logrado mejorar la calidad y eficiencia de sus servicios de mantenimiento y reparación, brindando a los clientes un servicio personalizado, transparente y de alta calidad. La implementación del KDS ha permitido optimizar la gestión de visitas y la comunicación con los usuarios, asegurando que cada cliente reciba la atención que merece en cada uno de los puntos de contacto con la red oficial Kia.

«Este reconocimiento es un reflejo de nuestro trabajo continuo y compromiso por ofrecer un servicio de excelencia en todas las etapas de la relación con nuestros clientes. Nos enorgullece saber que estamos haciendo una diferencia positiva en la experiencia de compra de nuestros vehículos y seguiremos trabajando para seguir mejorando», señaló Antonio Ranilla, Gerente de Posventa de Kia.

Este premio reafirma el liderazgo de Kia Perú en el mercado, destacando la innovación tecnológica y la calidad en el servicio como pilares fundamentales para la marca. Kia continuará enfocada en ofrecer a sus clientes soluciones y experiencias de servicio que se adapten a sus necesidades, contribuyendo al fortalecimiento de la relación con cada propietario de un vehículo Kia.

Mejoran las expectativas de inversión privada luego de más de una década

Cuando la inversión privada se mueve, la economía también lo hace. Ese impulso se traduce en más empleo y en mejores condiciones para el desarrollo.

Nuevos locales comerciales, una fábrica que amplía su producción y un negocio que decide crecer: eso es inversión privada, y es la fuerza que impulsa la economía peruana. Hoy su dinamismo supera los niveles de pre pandemia y el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) elevó su proyección de crecimiento  para 2025 hasta 9,5%, una cifra casi tres veces mayor al avance registrado en 2024 (3,3%). Detrás de esta cifra hay más actividad productiva y nuevas oportunidades de empleo.

“La inversión privada es el corazón que bombea con fuerza la expansión de un país. En Perú, este impulso se refleja en la proyección de crecimiento para 2025, que será la más alta desde 2012, excluyendo la pandemia. Esto marca un punto importante, porque implica que empresas pequeñas, medianas y grandes están ejecutando más proyectos: se construyen carreteras, viviendas y fábricas; se compran máquinas; se abren negocios y se amplían servicios. Este mayor movimiento económico se traduce en más empleo, más ingresos y mejores condiciones para el desarrollo”, explicó Franco Saito, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).

Según el BCRP, parte de este impulso proviene del sector minero. Los altos precios de los metales generaron mayores recursos, que se destinaron a ampliar operaciones, adquirir equipos y fortalecer los proyectos en marcha.

Pero la inversión no se quedó ahí. También se destinó a grandes obras de infraestructura, proyectos de telecomunicaciones y sistemas eléctricos. Este impulso fue acompañado por una mayor inversión en maquinaria, equipos y materiales de construcción, una señal de que se está ampliando y renovando la capacidad productiva.

“La inversión privada actúa como un termómetro del crecimiento económico. Cuando se expande, refleja un mayor nivel de confianza en el entorno económico, lo que impulsa la ampliación de actividades productivas, la ejecución de nuevos proyectos y la generación de empleo. Por ello, los periodos de mayor inversión suelen estar asociados a un aumento de las contrataciones, especialmente en sectores con alta demanda de trabajadores como la agricultura, el comercio, la construcción y los servicios. En ese contexto, el crecimiento de la inversión se traduce en más oportunidades de empleo formal”, explicó Saito.

En este contexto, a octubre de 2025 se crearon 269 mil nuevos puestos de trabajo formales en el sector privado. La mayor parte se concentró en actividades como agricultura, comercio y servicios, que en conjunto explicaron más del 80% de los nuevos empleos. Este desempeño confirma que el dinamismo de la inversión se traduce en ampliación de actividades productivas y en mayores oportunidades laborales formales.

Sin embargo, este impulso no se sostiene por sí solo. Para que la inversión continúe creciendo, se requiere un entorno de confianza basado en reglas claras y un panorama estable. Factores como la inseguridad ciudadana y la incertidumbre reducen la confianza y elevan los costos de operar y planificar proyectos de largo plazo. Saito señaló que estos riesgos terminan postergando decisiones de inversión y limitando la generación de empleo y crecimiento. Por ello, avanzar hacia un entorno más estable y predecible resulta fundamental para sostener una recuperación de la inversión en el tiempo.

 

Minería responsable: educación técnica es clave para cerrar brechas de empleabilidad

Durante la Semana de la Ingeniería de Minas, especialistas coincidieron en que la sostenibilidad del sector depende de una mayor articulación entre la industria y la formación tecnológica.

Con una contribución superior al 15% del PBI nacional en la última década, la minería se ratifica como la columna vertebral del desarrollo peruano. En este escenario, la Semana de la Ingeniería de Minas 2026 abordó como eje central el fortalecimiento del vínculo entre industria y talento humano para consolidar una minería moderna y responsable.

El panel “CONAMIN: Minería responsable, progreso para el Perú” analizó cómo la gobernanza, el financiamiento ESG y la transformación digital redefinen las exigencias del sector. Se concluyó que el éxito de la industria ya no depende solo de la operación, sino de contar con técnicos preparados para estándares de alta complejidad, como los evidenciados en proyectos de vanguardia como San Gabriel.

Antonio Lazo de la Vega, director académico nacional de Tecsup y moderador del panel, destacó que la formación técnica es el motor de esta transformación. “Las competencias se consolidan mediante la inserción laboral temprana y programas de pasantías y prácticas reales. Solo así aseguramos que el talento peruano brille en un entorno de automatización y digitalización”, explicó.

Lazo de la Vega, cuya institución —Tecsup— ha formado a más de 18,000 egresados y será sede del próximo CONAMIN, advirtió sobre la importancia de alinear la oferta educativa con la demanda real. “Es imperativo analizar la demanda del mercado antes de ofertar una carrera. Una minería responsable exige asegurar la empleabilidad y evitar la saturación de perfiles no requeridos”, indicó.

El panel contó con la participación de Adriana Tejada, gerente de Minería de Banca del BCP; Paul Gómez, gerente general de Gold Fields y presidente del Encuentro Empresarial; y Juan José Herrera, gerente general de Colquisiri y presidente de las Conferencias Magistrales de CONAMIN; quienes discutieron retos estratégicos y financiamiento responsable. El evento, que se desarrolla del 12 al 17 de enero, reafirma que la sostenibilidad minera es, en esencia, una apuesta por el capital humano altamente especializado.

 

Crecimiento económico y turismo en alza gracias a la expansión de conectividad aérea regional

El fortalecimiento de la conectividad aérea en regiones del interior del país impulsa el desarrollo económico y social y, genera beneficios concretos para el turismo, la agroindustria y la competitividad regional. Para el 2026, ATSA proyecta incrementar su oferta de vuelos en un 22%, reafirmando su compromiso con la descentralización aérea y la integración regional.

En 2024, el sector aéreo generó cerca de 30,000 empleos directos e indirectos y aportó aproximadamente 0.25% al PBI nacional, además de impulsar el crecimiento en la actividad turística, según el Ministerio de Economía y Finanzas y Mincetur. En este contexto de recuperación acelerada y expansión de rutas regionales, ATSA, aerolínea 100% peruana, se ha consolidado como un actor clave al conectar regiones tradicionalmente desatendidas y dinamizar el acceso a destinos turísticos emergentes.

La conectividad aérea dinamiza economías regionales en zonas clave que concentran turismo y comercio creciente. En especial, regiones como el nororiente y la selva central están experimentando un aumento en su flujo turístico y acceso a mercados que antes estuvieron limitados debido a largas y difíciles rutas terrestres (MINCETUR, 2024).​

Es así que, el turismo creció un 29% en el 2024 respecto al año anterior, consolidando la recuperación postpandemia y expandiendo la llegada de visitantes a destinos emergentes de estas regiones. Es así que, ATSA apuesta por conectar regiones que tradicionalmente han estado fuera del radar de las grandes líneas aéreas y opera en rutas, como Chachapoyas, Huánuco, Tingo María y Mazamari, que muestran un crecimiento económico sostenido impulsado por la mejora en la conectividad y el dinamismo turístico.

Acorde con Mincetur, Chachapoyas se encuentra en una etapa de expansión, la reactivación del teleférico hacia Kuélap y las mejoras de acceso a la catarata de Gocta han proyectado un flujo de alrededor de más de 460 mil turistas, favoreciendo una tasa de crecimiento regional anual superior al 3%. Por su parte, el 2024 fue un año de transformación económica para Huánuco, que experimentó un crecimiento económico del 4.9%, acumulando 16 trimestres consecutivos de expansión gracias a la diversificación de negocios y la promoción turística.

Por otro lado, Tingo María ha pasado por una transformación económica significativa en los últimos años. De ser una región marcada por la economía ilícita, ha logrado posicionarse como un destino turístico en crecimiento, con un aumento significativo en la generación de empleo local (Inforegión, 2025). En la misma línea, Mazamari avanza en integración territorial y diversificación productiva, fortaleciendo su papel en el desarrollo regional. Estos avances reflejan cómo la conectividad aérea resulta clave para potenciar el turismo, la productividad y los negocios en zonas tradicionalmente aisladas.

Christian Gutiérrez, gerente comercial de ATSA, comenta: “Para nosotros, cada vuelo representa más que transportar pasajeros: es una oportunidad real para transformar vidas. Cada aterrizaje abre puertas para emprendedores, agricultores y turistas que impulsan el desarrollo económico y social de regiones que antes estaban desconectadas. Esa es la esencia de nuestro compromiso: llegar a donde otros no llegan para conectar a las comunidades y construir un Perú más competitivo e inclusivo”.

Para el 2026, ATSA proyecta incrementar su oferta de vuelos en un 22%, reafirmando su compromiso con la descentralización aérea y la integración regional. La compañía también evalúa la apertura de nuevas rutas troncales y conexiones regionales directas, con el objetivo de ampliar la movilidad, impulsar el desarrollo económico local y consolidar su rol como motor clave de la conectividad en zonas antes aisladas.

La conectividad aérea se traduce en un motor generador de oportunidades para el turismo, el comercio y la mejora de la calidad de vida de miles de peruanos. Al acortar distancias y conectar comunidades antes aisladas, se cierran brechas de desarrollo, promoviendo la inclusión social y el crecimiento equitativo que sostiene un Perú más integrado y competitivo en el largo plazo.

Club Petroperú y privilegios bajo la lupa en plena crisis financiera

Mientras la petrolera estatal arrastra más de US$5.000 millones en deudas, resurgen cuestionamientos por beneficios laborales, clubes sociales y activos inmobiliarios que podrían entrar en un proceso de venta.

La profunda crisis financiera de Petroperú vuelve a poner en el centro del debate no solo su viabilidad económica, sino también los privilegios y activos no estratégicos que mantiene la empresa estatal. Esto ocurre en paralelo a los intentos de un sector del Congreso por derogar el proceso de reorganización, mientras el Ejecutivo evalúa alternativas para generar recursos y enfrentar una deuda que supera los US$5.000 millones.

Según información revelada por la ministra de Economía y Finanzas, Denisse Miralles, la petrolera destina alrededor de S/270 millones anuales a beneficios laborales, una cifra que no incluye sueldos. Este gasto ha reavivado las críticas sobre la sostenibilidad de la empresa y el uso de recursos públicos en un contexto de severas restricciones fiscales.

El Club Petroperú, un símbolo de las gollerías

Uno de los activos que más atención ha generado es el Club Petroperú, ubicado en la avenida Club Golf Los Incas, en Santiago de Surco. El inmueble, adquirido en 1973 y con una extensión aproximada de 18.000 m2, alberga diez canchas deportivas, ocho salones sociales y diversos servicios recreativos. Actualmente cuenta con más de 1.000 asociados titulares.

Aunque el club fue concebido principalmente para trabajadores de la estatal, también permite la afiliación de externos, quienes deben pagar una cuota de ingreso de US$1.000 y contar con el aval de dos socios. El valor del inmueble superaría los US$23 millones. Si bien Petroperú es propietaria del predio, cedió su uso a la Asociación Civil Club Petroperú sin recibir contraprestación, según su memoria anual de 2022, y ha solicitado formalmente la devolución del bien.

Este club podría formar parte de la lista de inmuebles que la empresa evalúa vender para obtener liquidez, aunque hasta ahora no se ha difundido un detalle oficial de los activos que entrarían en ese proceso.

Otros clubes y propiedades bajo cuestionamiento

El Club Petroperú no es el único espacio recreativo vinculado a la estatal. En Talara, núcleo de sus operaciones, existe un club social con piscina destinado a los trabajadores. Además, en 2011, durante el gobierno de Ollanta Humala, se construyó una cancha sintética cuyo monto fue declarado reservado. A ello se suma el Club Punta Arenas, un espacio de uso más exclusivo para altos directivos.

En Lima, Petroperú también es propietaria de dos casonas ubicadas en el parque El Olivar, en San Isidro, valorizadas en conjunto en aproximadamente US$8 millones. Una se encuentra en la avenida Los Incas y cuenta con más de 2.200 m2, mientras que la otra está en la calle Pallardelli. Ambas fueron utilizadas como archivo y hoy permanecen abandonadas, lo que refuerza el debate sobre la gestión de activos improductivos.

Tensión laboral y amenaza de huelga

En paralelo, la titular del Ministerio de Economía y Finanzas anunció una reunión con los sindicatos de la petrolera para evaluar un decreto de urgencia. Sin embargo, los trabajadores ya han anunciado una huelga nacional de 72 horas y exigen la renuncia de la ministra.

En declaraciones difundidas por RPP, el secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores Petroleros, Energía y Afines del Perú, Rafael Noblecilla, atribuyó la crisis de Petroperú a la actual conducción del MEF, pese a que la ministra lleva solo tres meses en el cargo.

El debate sobre el futuro de Petroperú se intensifica así entre presiones políticas, reclamos sindicales y la urgencia de corregir desequilibrios financieros, en un escenario donde los privilegios y activos no estratégicos vuelven a ser cuestionados por su impacto en las finanzas públicas.

Censo minero y reingeniería: Minem busca ordenar la pequeña minería y acelerar la formalización

El Ministerio de Energía y Minas anunció un Censo Nacional de la Pequeña Minería y Minería Artesanal para depurar el Reinfo, combatir la minería ilegal y cumplir la meta de formalizar a 30.000 mineros en 2026.

El Ministerio de Energía y Minas anunció que realizará el Censo Nacional de la Pequeña Minería y Minería Artesanal, una medida que busca identificar con precisión a los mineros inscritos y no inscritos en el Registro Integral de Formalización Minera, Reinfo, y destrabar uno de los procesos más sensibles de la economía extractiva peruana.

El director de la Dirección General de Formalización Minera, Wilfredo Portilla Barreda, explicó que el censo permitirá ubicar a los pequeños mineros con Reinfo activo y sincerar la información existente. Según indicó, se trata de un diagnóstico operativo para saber cuántos mineros están en proceso de formalización y cuántos operan al margen de la ley. Los primeros deberán ser apoyados para lograr una economía saneada, mientras que los segundos serán combatidos por tratarse de minería ilegal.

Depuración del Reinfo y simplificación de normas

Portilla señaló que el censo servirá como base para adecuar normas y dispositivos complementarios, con el objetivo de simplificar procedimientos que hoy resultan lentos y engorrosos. En ese sentido, anunció una reingeniería interna en la Dirección General de Formalización Minera, orientada a mejorar la eficiencia administrativa y acelerar los plazos.

Otro punto crítico identificado es la transferencia documentaria y la coordinación con los gobiernos regionales. Actualmente, solo siete regiones cuentan con Direcciones Regionales de Energía y Minas dentro de su estructura orgánica, lo que genera cuellos de botella en la formalización. El Minem buscará coordinar directamente con los gobiernos regionales para dar mayor viabilidad y velocidad a los procesos.

Propuesta de un banco minero privado

Como parte de su enfoque de largo plazo, el funcionario adelantó que propondrá a los pequeños mineros y mineros artesanales la creación del Banco Minero del Perú, concebido como una entidad privada y gestionada por los propios productores. Portilla descartó que el Estado administre esta iniciativa, aludiendo a experiencias pasadas poco exitosas.

La propuesta plantea un accionariado difundido entre los propios mineros. Según sus estimaciones, la pequeña minería y la minería artesanal involucran directamente a unas 500.000 personas y, de manera indirecta, a cerca de 5 millones de peruanos. Si cada minero aportara el equivalente a un gramo de oro, valorizado en alrededor de 100 dólares, se podría constituir un capital inicial cercano a los 50 millones de dólares para impulsar financiamiento formal en el sector.

Meta 2026 y lucha contra la minería ilegal

Portilla afirmó que la reingeniería de la DGFM permitirá cumplir la meta de formalizar a los 30.000 mineros inscritos en el Reinfo hasta diciembre de 2026, y subrayó que su gestión será estrictamente técnica, sin presiones políticas. En paralelo, remarcó que el combate a la minería ilegal será una prioridad, especialmente en zonas prohibidas como reservas naturales, áreas protegidas y sitios arqueológicos.

Finalmente, anunció que el sector impulsará la aprobación de la Ley MAPE, orientada a dar un marco legal específico a la pequeña minería y la minería artesanal, y descartó cualquier vínculo personal con la minería ilegal o con partidos políticos, destacando su trayectoria académica y profesional en el sector minero privado.