El sistema Expreso San Isidro recorre todo el distrito con unidades eléctricas sin costo, en un contexto de presión sobre el transporte urbano y baja adopción de electromovilidad en Perú.
En Lima, la Municipalidad de San Isidro puso en marcha un sistema de buses eléctricos gratuitos como respuesta a la crisis de combustible que afecta a la capital desde inicios de marzo.
El servicio, denominado Expreso San Isidro, busca ofrecer una alternativa eficiente de movilidad para vecinos, trabajadores y visitantes en uno de los principales centros empresariales del país.
Cobertura total y mayor demanda
El sistema opera con seis unidades que recorren los cinco sectores del distrito de San Isidro, a través de más de 70 paraderos estratégicamente distribuidos.
Según reportes municipales, la demanda del servicio aumentó alrededor de 30% en la última semana, reflejando el impacto de la coyuntura energética en los patrones de movilidad urbana.
Los paraderos cuentan con señalización digital que permite a los usuarios conocer rutas y frecuencias, mejorando la planificación de los desplazamientos.
Infraestructura moderna e inclusiva
Las unidades han sido diseñadas con estándares de accesibilidad e innovación. Incluyen rampas para personas con movilidad reducida, cámaras de seguridad, sensores de proximidad y servicios como aire acondicionado, cargadores USB y pantallas informativas.
Además, el sistema incorpora elementos diferenciadores como estanterías con libros gratuitos, orientadas a promover la lectura durante los trayectos.
Tecnología y sostenibilidad en el transporte urbano
El sistema funciona con buses eléctricos que no utilizan combustibles fósiles ni generan emisiones directas, contribuyendo a mejorar la calidad del aire en la ciudad.
Cada unidad requiere aproximadamente dos horas de carga para operar durante toda la jornada, lo que evidencia avances en eficiencia energética y gestión operativa.
A través de una aplicación móvil, los usuarios pueden monitorear en tiempo real la ubicación de los buses y estimar tiempos de llegada.
Electromovilidad aún incipiente en Perú
Pese a iniciativas como esta, la adopción de vehículos eléctricos en Perú sigue siendo limitada.
Durante 2025 se vendieron 10.239 unidades electrificadas —entre híbridos y eléctricos—, lo que representó un crecimiento de 54% interanual, aunque su participación en el mercado total se mantiene por debajo del 5%.
Las proyecciones apuntan a que el mercado podría acercarse a las 15.000 unidades en 2026, impulsado por un crecimiento estimado de entre 40% y 50%.
Desafíos para una adopción masiva
Especialistas coinciden en que la expansión de la electromovilidad dependerá de factores clave como el desarrollo de infraestructura de carga, incentivos públicos y mayor oferta de vehículos accesibles.
En este contexto, iniciativas como el Expreso San Isidro no solo responden a una coyuntura, sino que también anticipan un cambio estructural en el modelo de transporte urbano.






