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lunes, octubre 19, 2026
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Migrantes en México: ONU propone que el Gobierno asuma programa de inserción laboral

La propuesta busca que el Gobierno mexicano tome a su cargo un programa respaldado por la ONU que desde 2016 facilitó la inserción laboral de más de 50.000 migrantes, principalmente en manufactura, además de sectores como hostelería y ventas.

Los migrantes en México podrían beneficiarse de un nuevo esquema de inserción laboral gestionado directamente por el Gobierno mexicano, según una propuesta planteada por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih. La iniciativa surge en un contexto de restricciones financieras para la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que busca reducir su participación directa en determinados programas y fortalecer aquellos administrados por los gobiernos locales.

Salih explicó a Bloomberg News que el traspaso del programa mexicano podría convertirse en un modelo para otros países que enfrentan situaciones similares y buscan integrar a población migrante al mercado laboral formal.

El programa ha permitido que miles de personas encuentren empleo en distintas actividades económicas, principalmente en el sector manufacturero. Entre las industrias que han contratado trabajadores migrantes figuran la automotriz y la electrónica.

Migrantes en México acceden a empleos en zonas industriales

Desde 2016, el programa respaldado por la ONU ha ayudado a más de 50.000 migrantes a trasladarse hacia zonas del centro y norte de México, donde los salarios suelen ser superiores a los registrados en el sur del país.

La iniciativa también facilita la apertura de cuentas bancarias para que los trabajadores puedan recibir directamente los pagos de sus empleadores. Más de la mitad de las colocaciones se concentran en el sector manufacturero, mientras que el resto corresponde principalmente a actividades de hostelería y ventas.

Según Salih, algunas empresas contratantes consideran que los trabajadores refugiados son personas confiables y comprometidas con sus empleos. El funcionario sostuvo que la incorporación laboral no solo representa una respuesta humanitaria, sino que también puede generar beneficios económicos para las empresas y para México.

Antes de plantear el traspaso del programa, Salih se reunió con los ministros mexicanos de Asuntos Exteriores e Interior para analizar posibles mecanismos de cooperación entre el organismo internacional y el Gobierno.

La ONU enfrenta restricciones de financiamiento

La propuesta se produce mientras la ONU afronta una reducción de recursos para sus operaciones. Según Bloomberg, Estados Unidos, históricamente el principal donante del organismo, acumula alrededor de US$4.000 millones en pagos pendientes.

China, segundo mayor contribuyente, también registra retrasos en sus aportes. En este contexto, la agencia de la ONU para los refugiados redujo su plantilla en aproximadamente un tercio durante el último año.

Salih reconoció que la menor disponibilidad de recursos limita la capacidad operativa del organismo. Sin embargo, señaló que la ONU ya viene priorizando programas administrados por los gobiernos frente a iniciativas paralelas gestionadas directamente por agencias de ayuda.

El posible traspaso del programa mexicano responde, por tanto, tanto a las restricciones financieras actuales como a una estrategia de mayor participación de las autoridades nacionales en la atención e integración de las poblaciones refugiadas y migrantes.

México gana relevancia como destino para migrantes

En los últimos años, México también ha adquirido mayor importancia como destino para personas que inicialmente tenían como objetivo ingresar a Estados Unidos.

Las restricciones al asilo, junto con el incremento de las detenciones y deportaciones durante la administración de Donald Trump, modificaron las alternativas disponibles para numerosos migrantes. México también enfrenta el retorno de sus propios ciudadanos deportados desde Estados Unidos y la llegada de extranjeros expulsados de ese país.

En este escenario, la incorporación al mercado laboral se convierte en uno de los principales desafíos para quienes permanecen en territorio mexicano. El objetivo de programas como el respaldado por la ONU es conectar a los migrantes con empleadores ubicados en zonas donde existe demanda de trabajadores.

Un caso de inserción laboral en San Luis Potosí

Uno de los beneficiarios citados por Bloomberg es Jean Henel Gabaud, un migrante haitiano que se trasladó hace dos años al centro industrial de San Luis Potosí.

Gabaud consiguió empleo en Draxton, fabricante de autopartes, donde trabaja en sistemas de frenos. Su esposa también encontró trabajo en México, en la filial local del proveedor chino Joysonquin Automotive Systems.

Los ingresos de ambos les permiten afrontar los gastos de su familia y pagar la hipoteca de una vivienda donde viven junto con sus tres hijos.

El caso refleja el objetivo del programa: trasladar a migrantes hacia zonas con mayor demanda laboral y facilitar su incorporación a empleos que les permitan generar ingresos y participar formalmente en la economía.

El desafío de ampliar la inserción laboral

Aunque el programa ha permitido beneficiar a más de 50.000 personas desde 2016, su expansión enfrenta dificultades. Bloomberg señala que este tipo de iniciativas suele concentrarse en grupos relativamente pequeños de migrantes que ya cuentan con protección de asilo.

La oficina mexicana encargada de refugiados no respondió a la solicitud de comentarios de Bloomberg sobre la propuesta, por lo que no existe en la información difundida una posición oficial del Gobierno mexicano respecto al eventual traspaso.

Para la ONU, el desafío consiste en que los programas de integración laboral puedan mantenerse y ampliarse pese a las restricciones presupuestarias. Para México, una mayor participación estatal implicaría asumir un papel más directo en la conexión entre migración, empleo formal y actividad económica.

Salih planteó que la inserción laboral puede modificar la relación entre migración y economía: en lugar de que los refugiados dependan de servicios públicos, su incorporación al empleo les permite generar ingresos y convertirse en participantes activos de la economía mexicana.