El proyecto ubicado en Islay, Arequipa, ya cuenta con Plan Maestro aprobado por la Autoridad Portuaria Nacional y contempla una primera etapa con dos amarraderos para carga general y sólida. Su desarrollo está previsto en tres fases durante los próximos 30 años.
El puerto de Corío avanza como una nueva apuesta para ampliar la infraestructura logística del Perú y fortalecer la salida de productos del sur del país hacia los mercados internacionales. La iniciativa, ubicada en la provincia de Islay, Arequipa, acaba de completar una etapa clave con la aprobación de su Plan Maestro por parte de la Autoridad Portuaria Nacional (APN).
El documento, aprobado el 3 de septiembre, establece las áreas terrestres y acuáticas requeridas para desarrollar el proyecto y plantea una hoja de ruta con una perspectiva de 30 años. El siguiente paso será su remisión al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), para su incorporación al Informe Multianual de Asociaciones Público-Privadas y permitir posteriormente que ProInversión avance con la estructuración y promoción de la iniciativa.
Puerto de Corío contempla una primera inversión de US$650 millones
La primera etapa del puerto de Corío demandaría una inversión aproximada de US$650 millones, de acuerdo con Eusebio Vega, director de Planeamiento y Estudios Económicos de la APN.
Esta fase considera la construcción de dos amarraderos, uno destinado a carga general y otro para carga sólida. El presupuesto también contempla los estudios de ingeniería, impacto ambiental y otros compromisos vinculados con el desarrollo de esta primera fase.
Por sus características, el proyecto no está planteado como una infraestructura que entre en operación de manera integral desde el inicio. Su desarrollo está previsto por etapas, de acuerdo con la evolución de la demanda y las necesidades logísticas que se presenten.
El Plan Maestro establece otras dos fases. Si el comportamiento de la demanda supera las previsiones iniciales, la segunda etapa incorporará un nuevo amarradero para carga agraria y sólida, mientras que la tercera contempla otro punto de atraque destinado al mismo tipo de carga.
Corío apuesta por carga agrícola y graneles sólidos
Una de las principales características del proyecto es su perfil de carga. A diferencia de iniciativas portuarias enfocadas principalmente en el movimiento de contenedores, Corío contempla desde su primera etapa instalaciones para carga general y sólida.
Esta orientación está vinculada con el potencial productivo y comercial del sur peruano, además de la posibilidad de atender flujos provenientes de países vecinos que requieren una salida hacia el océano Pacífico.
El diseño del proyecto busca, por tanto, ampliar las alternativas logísticas disponibles para el comercio exterior y aprovechar la ubicación de Arequipa como punto de conexión con otras regiones del sur del país.
La incorporación progresiva de nuevos amarraderos permitiría ampliar la capacidad portuaria conforme aumenten los volúmenes de carga y se consoliden nuevas rutas comerciales.
Puerto de Corío y Chancay tienen perfiles diferentes
El avance del proyecto ocurre mientras el puerto de Chancay concentra buena parte de la atención por su conexión con Asia y su orientación hacia el movimiento de contenedores.
Sin embargo, ambos proyectos responden a perfiles logísticos diferentes. Chancay fue concebido como un puerto hub para buques portacontenedores y busca aprovechar su ubicación para conectar directamente Sudamérica con los mercados asiáticos.
El puerto de Corío, en cambio, plantea una orientación más vinculada con carga general, productos agrícolas y graneles sólidos. Su ubicación en el extremo sur permitiría atender principalmente los flujos de esa zona del país y evaluar oportunidades de conexión comercial con países vecinos.
Por ello, el desarrollo de Corío no necesariamente implica una competencia directa con Chancay. Ambos podrían cumplir funciones distintas dentro de una red portuaria peruana con mayor capacidad y especialización.
Un proyecto con horizonte de 30 años
La aprobación del Plan Maestro marca un avance relevante, pero todavía quedan etapas antes de que el proyecto pueda materializarse. La incorporación al proceso de promoción de Asociaciones Público-Privadas permitirá avanzar posteriormente hacia su estructuración y evaluación para determinar las condiciones de desarrollo.
La primera fase concentrará una inversión aproximada de US$650 millones y permitirá establecer la infraestructura inicial para atender carga general y sólida. Las siguientes etapas estarán condicionadas por la evolución de la demanda.
Con una planificación proyectada para tres décadas, Corío busca convertirse progresivamente en una alternativa logística para el sur peruano y ampliar la capacidad del país para movilizar productos agrícolas, graneles y carga general hacia los mercados internacionales.




