El proyecto PRED, presentado por el viceministro de Políticas y Supervisión del Desarrollo Agrario, Manuel Layseca y el presidente ejecutivo del INIA, Christian Barrantes, busca fortalecer los servicios de innovación y extensión agraria en seis regiones del país.
Más de 92 mil productores agrarios serán beneficiados con nuevas tecnologías, conocimientos y asistencia técnica para mejorar sus cultivos y crianzas, gracias al Proyecto de Redes de Innovación y Extensión Agraria (PRED), que impulsa el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (MIDAGRI).
La iniciativa busca que los avances de la investigación científica lleguen de forma efectiva al campo, contribuyendo a la productividad, la sostenibilidad ecológica y la calidad de vida de las familias agricultoras. Ello en el contexto de cambio climático que atraviesa el país y para mitigar los eventuales riesgos que aparezcan ante la llegada del fenómeno El Niño.
La presentación del proyecto fue liderada por el viceministro de Políticas y Supervisión del Desarrollo Agrario, Manuel Layseca, junto al presidente ejecutivo del INIA, Christian Barrantes, y el jefe de la División de Agricultura y Desarrollo Rural del BID, Paolo De Salvo, y el director ejecutivo del Proyecto PRED, Fernando Loayza.
“Lo importante del proyecto es la innovación que puede generar en favor del productor agropecuario y, sobre todo, identificando las necesidades que tiene”, precisó Layseca, quien añadió que mediante este proyecto “se piensa en la recuperación del sector agropecuario posterior al fenómeno El Niño”, por lo que el trabajo de los extensionistas con los productores en regiones será crucial en estos meses y a inicios del 2027.
Por su parte, el presidente ejecutivo del INIA, Christian Barrantes, indicó que “habrá un equipo muy importante de profesionales que van a poder acompañar a los productores para enfrentar la situación en el Sur con el déficit hídrico y en el Norte con los temas de las inundaciones. Tenemos el interés, desde el INIA, de estar más cerca a los productores, por lo que los materiales que entreguemos estarán en quechua y aymara”.
Con una inversión estratégica de S/ 407.7 millones contemplada a lo largo de cinco años —que comprende el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y una contrapartida nacional—, el PRED responderá de manera directa a las necesidades reales del campo. De esta forma, se brindará herramientas, conocimientos y acompañamiento técnico a los productores y proveedores de alimentos clave para las mesas peruanas, como la papa, el maíz, el banano, la crianza de cuyes y ganado, entre otros.
La intervención comprende un trabajo directo en seis regiones del país a través de las Estaciones Experimentales Agrarias del INIA: Baños del Inca (Cajamarca), Andenes (Cusco), Illpa (Puno), Vista Florida (Lambayeque), El Porvenir (San Martín) y Santa Ana (Junín). Estos espacios serán repotenciados con infraestructura especializada, laboratorios, equipamiento, invernaderos, viveros, centros de entrenamiento y parcelas demostrativas para acercar la innovación y las buenas prácticas ecológicas a quienes más las necesitan.
Extensionismo agrario: soluciones que llegan directamente al productor
El extensionismo agrario es el puente entre la investigación y las necesidades del agricultor. Los extensionistas son profesionales y especialistas que trabajan directamente con los productores para orientarlos, compartir conocimientos y enseñarles cómo aplicar nuevas tecnologías en sus cultivos y crianzas. Su labor permite identificar problemas concretos y brindar herramientas para mejorar la producción, optimizar el uso del agua y del suelo, y adoptar prácticas adecuadas frente a las condiciones de cada territorio.
En un contexto de cambio climático, sequías, lluvias intensas y otros eventos que ponen en riesgo las cosechas y la actividad pecuaria, fortalecer estos servicios resulta fundamental. A través del PRED, el INIA busca que los productores accedan a conocimientos y tecnologías que les permitan anticiparse a los riesgos, adaptarse a nuevas condiciones y desarrollar una actividad agraria más productiva y sostenible.
Con esta iniciativa, el INIA fortalecerá el trabajo articulado entre investigadores, extensionistas y productores, para que el conocimiento científico se convierta en soluciones prácticas para el campo. De esta manera, el proyecto contribuirá al desarrollo de la agricultura familiar, la seguridad alimentaria y el fortalecimiento de las capacidades de las familias agricultoras del país.




