El gasero Arctic Metagaz, dañado tras un presunto ataque, permanece a la deriva en el Mediterráneo, mientras Malta coordina con la Unión Europea y países del Med9 para evitar impactos ambientales y de seguridad.
El gobierno de Malta solicitó apoyo internacional para encontrar una solución permanente al buque ruso Arctic Metagaz, que permanece a la deriva en aguas internacionales tras sufrir daños mientras transportaba gas natural licuado (GNL).
Según el primer ministro Robert Abela, la embarcación —de 277 metros de eslora— se encuentra a unas 50 millas náuticas al sureste del país, desplazándose entre zonas de búsqueda y rescate cercanas a Italia y Libia.
Coordinación con la Unión Europea y países mediterráneos
El caso fue elevado al Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea por el canciller Ian Borg. Asimismo, Malta informó sobre la situación a António Costa, presidente del Consejo Europeo, y a Ursula von der Leyen, titular de la Comisión Europea.
El país también coordina acciones con el bloque Med9, que agrupa a nueve naciones del sur de Europa, con el objetivo de encontrar una respuesta conjunta ante el incidente.
Riesgos ambientales y de seguridad marítima
Expertos han advertido sobre los riesgos que representa el buque, tanto por posibles fugas de combustible como por el impacto ambiental en caso de filtraciones. El rector de la Universidad de Malta, Alfred Vella, señaló que las aguas de sentina y el propio combustible podrían generar daños si se liberan al mar.
Las autoridades han alertado a los pescadores para que se mantengan alejados de la zona, mientras se monitorea el desplazamiento del navío, que en días recientes fue empujado por el viento hacia áreas cercanas a la isla de Gozo.
Falta de acuerdo y plan de contingencia
Pese a los contactos con Rusia y representantes de la empresa propietaria del buque, no se ha alcanzado una solución definitiva. Malta cuenta con un plan de contingencia que contempla el uso de remolcadores, aunque no ha sido activado hasta el momento.
El incidente se originó tras un presunto ataque con misiles ocurrido el 3 de marzo, cuya autoría ha sido atribuida por Rusia a Ucrania.
Debate sobre sanciones y control marítimo
En paralelo, Malta planteó en Bruselas la necesidad de reforzar los controles sobre buques de “flotas fantasma” en puntos estratégicos como el Canal de Suez y el Estrecho de Gibraltar, para asegurar que cuenten con seguros y registros válidos.
Asimismo, el canciller Borg advirtió sobre inconsistencias en los regímenes de sanciones que dificultan las operaciones de salvamento, e instó a la Unión Europea a establecer mecanismos que permitan intervenir sin exponer a los operadores a sanciones.
Finalmente, también alertó sobre el impacto del cierre prolongado del Estrecho de Ormuz en el comercio global, subrayando que la seguridad marítima y la libertad de navegación son claves para la estabilidad internacional.






