Intercambio Vial Santa Rosa: la obra clave que destrabó el acceso al nuevo Jorge Chávez

Tras casi una década de estancamientos, el proyecto pasó del papel a la ejecución en tiempo récord y se perfila como un caso emblemático de gestión eficiente en infraestructura pública.

Durante años, el crecimiento del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez avanzó a un ritmo muy distinto al de sus accesos terrestres. Mientras el terminal ampliaba su capacidad y proyección regional, la conectividad seguía siendo uno de los principales cuellos de botella de la infraestructura peruana. Esa brecha comenzó a cerrarse con la transformación del antiguo Puente Santa Rosa en el actual Intercambio Vial Santa Rosa, una obra estratégica que beneficiará a más de 35 millones de pasajeros y a miles de ciudadanos del Callao.

El punto de quiebre llegó en agosto de 2024, cuando el Ministerio de Transportes y Comunicaciones encargó la gestión del proyecto a PMO Vías, la Oficina de Asistencia Técnica creada en el marco del convenio gobierno a gobierno entre Perú y Francia. La incorporación de esta PMO permitió actualizar la ingeniería del proyecto y reactivar procesos que permanecieron paralizados durante casi diez años desde la declaratoria de viabilidad en 2017.

En apenas cuatro meses de gestión, en enero de 2025, se realizó el Roadshow de Manifestación de Interés, que convocó a 123 empresas. Este nivel de participación reflejó la confianza del mercado en el proyecto y en la experiencia de la PMO francesa, que también gestiona la Vía Expresa Santa Rosa y la Nueva Carretera Central.

Hoy, a 16 meses de asumida la gestión, el Intercambio Vial Santa Rosa ya cuenta con contratos firmados tanto para la supervisión, a cargo del Consorcio AIRTIFICIAL, APPLUS y MAB, como para el diseño y la construcción, adjudicados al Consorcio Puente Chalaco.

No es solo un puente

El proyecto dejó de ser un simple cruce sobre el río Rímac para convertirse en un intercambio vial integral, capaz de articular flujos vehiculares, peatonales, transporte público, carga pesada y movilidad sostenible. Según explicó Mariana De Los Ríos, gerente adjunta del proyecto, la actualización respondió a una nueva demanda de tránsito, incorporando criterios que garantizan niveles de servicio adecuados y un desplazamiento más fluido entre Lima, el Callao y el aeropuerto.

Una pieza clave de un proyecto mayor

El Intercambio Vial Santa Rosa forma parte del Componente 2 de la Vía Expresa Santa Rosa, un viaducto de casi cuatro kilómetros que conectará la Costa Verde con el nuevo aeropuerto en apenas cinco minutos. Este eje vial renovará la avenida Santa Rosa y la convertirá en un boulevard urbano que impactará positivamente en distritos como La Perla, Bellavista y el Callao, mejorando la calidad de vida y reforzando la competitividad de Lima como hub turístico y logístico.

Ambos componentes conforman un proyecto macro orientado a una movilidad multimodal. Actualmente, la Vía Expresa Santa Rosa se encuentra en fase de obras previas, con la reubicación de interferencias de 16 empresas de servicios y la renovación de más de 15 kilómetros de redes de agua y alcantarillado de Sedapal. El inicio de la construcción del viaducto está previsto para el primer semestre de este año.

Gestión eficiente frente a un contexto crítico

En un país donde numerosas obras públicas permanecen paralizadas y generan pérdidas superiores a S/ 42 millones, según COMEX Perú, el Intercambio Vial y la Vía Expresa Santa Rosa empiezan a consolidarse como un referente de ejecución eficiente. Más allá del presupuesto o los estudios técnicos, el avance del proyecto pone en evidencia la importancia de modelos de gestión capaces de sostener las obras en contextos complejos.

La experiencia demuestra que el rol de las Oficinas de Gestión de Proyectos resulta clave para asegurar continuidad técnica, reducir riesgos y recuperar la confianza ciudadana. En ese sentido, el Intercambio Vial Santa Rosa se perfila como un caso emblemático de cómo la asistencia técnica especializada puede convertir proyectos largamente postergados en realidades concretas para el desarrollo del país.